
Rusia libera presos porque no puede darles de comer
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MoscU (EFE).- El Parlamento ruso aprobó ayer una amnistía que beneficiará a casi medio millón de personas porque el Estado no tiene ni para "darles de comer" en la cárcel.
En total, se beneficiarán 435.000 personas, entre condenados, los que tienen prisión preventivas y otros cuyos casos se van a sobreseer. Directamente saldrán de la cárcel 35.000 reclusos: 20.000 de penales y campos de trabajo y 15.000 de prisiones preventivas.
A otros 60.000 reos que no hayan cometido delitos graves les serán reducidas las penas y el resto de los beneficiados serán los condenados condicionalmente y personas cuyos casos todavía se instruyen.
La amnistía afectará ante todo a ancianos, veteranos de guerra, mujeres embarazadas y madres, minusválidos, menores de edad y enfermos de tuberculosis.
Durante los debates en la Cámara de Diputados se señaló que la necesidad de la amnistía se debe "a la grave situación creada en los centros penitenciarios por falta de financiación del Estado".
Fueron las denuncias de organizaciones de derechos humanos sobre las condiciones infrahumanas en las prisiones rusas y la falta de medios del Estado las que la semana pasada llevaron al Kremlin a proponer la aprobación urgente de una amplia amnistía.
Récord de reclusos
Rusia ocupa el primer lugar en el mundo en cuanto a número de reclusos sobre el total de la población, con casi uno de cada cien ciudadanos encarcelado, 1.300.000 presos por 146 millones de habitantes. Esta tasa dobla a la de los Estados Unidos, con unos 900.000 presos de un total de 280 millones de habitantes.
El fiscal general de Rusia, Yuri Skuratov, advirtió en abril último que "las condiciones infernales en las cárceles amenazan con desencadenar una explosión social".
El sistema penitenciario ruso, tristemente conocido desde los tiempos soviéticos como Gulag, comprende actualmente 742 campos de trabajo para adultos, 178 prisiones preventivas y 13 cárceles de máxima seguridad. También incluye a 310.000 funcionarios de prisiones, parte de los cuales llevan meses sin cobrar sus salarios y que han secundado varias huelgas para reclamar los sueldos y denunciar que viven peor que los presos.
Unos 75.000 reclusos (6 por ciento del total) padecen tuberculosis, enfermedad que causa unas 3000 muertes anuales. Otros 3000 reos fallecieron el año pasado como consecuencia de torturas y abusos de los presos, según un informe de Amnistía Internacional.
El hacinamiento llega hasta el punto en que los reos deben esperar de pie su turno para dormir unas horas, lo cual, según expertos, produce hipoxia, falta de oxígeno en la sangre que puede provocar la muerte.
Recorte en las tropas
ESTOCOLMO (AP).- El presidente ruso Boris Yeltsin declaró ayer, en Suecia, que su gobierno está dispuesto a reducir su presencia armada en un 40 por ciento, en la frontera noroccidental de Rusia, en 1999.
La medida es un intento de Yeltsin de aliviar tensiones con las tres ex repúblicas soviéticas de Letonia, Lituania y Estonia. Rusia está profundamente preocupada por la determinación de esas repúblicas de sumarse a la alianza occidental NATO.
La reducción de fuerzas tendrá lugar en la zona de Kaliningrado, entre Polonia y Lituania, en la de San Petersburgo y en las flotas de la armada rusa en los mares Báltico y del Norte. La medida es parte de un programa de reformas de las fuerzas armadas, que serán reducidas de 1,5 millón de soldados a 1,2 millón antes del 1º de enero de 1999.
En esas regiones, Rusia tiene apostados unos 82.000 soldados de fuerza terrestre, dos brigadas de la armada, 79 submarinos y 68 buques .



