Crece el escándalo de Petrobras y arrestan a decenas de ejecutivos

En uno de los mayores operativos contra la corrupción en la historia de Brasil, cayeron dirigentes de las grandes constructoras; el PT y el gobierno, en vilo
Alberto Armendáriz
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15 de noviembre de 2014  

RÍO DE JANEIRO.- Extendido. Inclemente. Peligroso. Como un derrame de petróleo en el mar, el escándalo de corrupción dentro de Petrobras, la mayor empresa de Brasil, se expandió ayer con el arresto de otro ex director de la compañía y de decenas de ejecutivos de las principales constructoras del país, acusados de pagar sobornos para asegurarse negocios con la firma estatal.

El caso, que había comenzado con hacer fracasar la reelección de Dilma Rousseff, en octubre pasado, vuelve a poner en vilo a la presidenta y a su Partido de los Trabajadores (PT), cuyos miembros habrían sido favorecidos con los sobornos.

En uno de los mayores operativos contra la corrupción de Brasil, que involucró a 300 agentes de la Policía Federal y 50 funcionarios de la Secretaría de Hacienda en Brasilia, San Pablo, Río de Janeiro, Belo Horizonte, Curitiba y Recife, fueron detenidos el ex director de Servicios de Petrobras entre 2003 y 2012, Renato Duque, y otras 26 personas, entre ellas, los presidentes de las empresas Camargo Correa, Queiroz Galvão, OAS, Iesa y UTC.

En total fueron ejecutadas 85 órdenes de arresto y búsquedas en compañías que incluyen a Odebrecht, Mendes Junior, Engevix, Galvão Engenheria. Esas firmas suman contratos con Petrobras por 22.000 millones de dólares. Los ejecutivos enfrentan cargos por formación de cartel, corrupción, asociación ilícita, fraude a la ley de licitaciones y lavado de dinero.

Según las investigaciones, Duque, que había sido designado en Petrobras por el PT, sobrefacturaba (por lo menos un 3%) los contratos. Parte de ese dinero era desviado luego a políticos del oficialismo y a campañas de fuerzas aliadas como el Partido del Movimiento Democrático Brasileño y el Partido Progresista. La Policía Federal estima que el esquema de corrupción movilizó más de 3847 millones de dólares en la última década.

En ese período, Dilma, reelecta para un segundo mandato el 26 de octubre, fue primero ministra de Minas y Energía (2003-2005) del presidente Luiz Inacio Lula da Silva y luego jefa de Gabinete (2005-2010), por lo que llegó a ocupar la presidencia del consejo de administración de Petrobras.

Durante la campaña para su reelección, la revista Veja reveló que uno de los testigos clave del caso acusó a Dilma y a Lula de haber estado al tanto de la trama de sobornos desde hacía años.

No todos los empresarios buscados fueron encontrados, por lo que se emitieron alertas para evitar que salgan del país y sus nombres fueron pasados a Interpol. Además, la justicia brasileña ordenó el bloqueo de 277 millones de dólares en bienes y cuentas bancarias de 36 personas investigadas.

"Fue necesario juntar bastante material probatorio, analizar bastantes cosas para que las búsquedas fuesen hechas en las empresas de forma consistente y hallar material que indique la formación de cartel en los contratos con Petrobras", señaló el comisario de la Policía Federal Igor de Paula, a cargo de esta nueva fase de la Operación Lava Jato (Limpieza), que comenzó en marzo pasado.

En aquel momento se detuvo a 25 personas, entre ellas, el ex director de Abastecimiento de Petrobras, Paulo Roberto Costa, sospechoso de ser uno de los principales operadores de la red de corrupción que salió a la luz a través de irregularidades descubiertas en las compras y construcciones de refinerías de la compañía en Brasil, Estados Unidos y Japón. Costa llegó a un acuerdo con el Ministerio Público y a cambio de una reducción en su condena aceptó dar más detalles de la compleja trama de la que formaban parte políticos, funcionarios y empresarios.

"Nosotros no hacemos distinciones en el Ministerio Público. En una república, eso significa igualdad. No tenemos rostro ni bolsillo. Buscamos a quien cometió el ilícito y creemos que tenga responsabilidad", resaltó ayer el fiscal Carlos Fernando Lima, que calificó la jornada como un "día republicano" que ayudará a limpiar la imagen del país.

Las primeras revelaciones del escándalo de corrupción en Petrobras -ya apodado petrolão en referencia al mensalão, el anterior caso de sobornos que sacudió al primer gobierno de Lula en 2005- salpicaron la campaña electoral del mes pasado en Brasil, y fueron utilizadas por el candidato opositor Aécio Neves, del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), así como por la prensa.

"Petrobras está manchada por la irresponsabilidad de algunos de sus directores. La detención de Duque va a dejar a mucha gente sin dormir", opinó el senador Neves en alusión a los estrechos vínculos del ex director de Servicios de la compañía con el PT.

Sin comentarios

Pese al revuelo que se generó en el país, ningún vocero del gobierno se refirió a las novedades del escándalo en la petrolera.

Dilma, que está en Australia, donde este fin de semana participará de la Cumbre del G-20, ya había apuntado que no iba a interferir en las investigaciones y había resaltado que es mérito de su administración que la Policía Federal tenga la independencia suficiente como para llevar adelante su trabajo con total libertad.

Como resultado del operativo policial de ayer, el valor de Petrobras sufrió un fuerte golpe: las acciones preferenciales de la petrolera cayeron un 2,94%, mientras que las ordinarias perdieron un 2,67%. El descalabro en la estatal llevó a que la Bolsa de San Pablo terminara cerrando con un descenso del 0,14% y acumulara en la semana una caída del 2,72%.

La semana ya había comenzado con malas noticias para Petrobras, luego de que el diario Financial Times informó el domingo pasado que tanto el Departamento de Justicia como la Comisión de Valores (SEC, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos habían iniciado investigaciones secretas para saber si la compañía brasileña -que también negocia títulos en la Bolsa de Nueva York- o alguno de sus empleados, intermediarios o contratados violaron el acta de prácticas corruptas en el exterior (Foreign Corrupt Practices Act).

Esa ley combate la corrupción en el exterior de empresas tanto estadounidenses como extranjeras que cotizan en bolsa en Estados Unidos.

La investigación del Departamento de Justicia sería de carácter penal y la otra civil, aunque ninguno de los órganos quiso dar detalles del asunto. Y la propia Petrobras indicó que hasta el momento no ha recibido notificación alguna sobre estas pesquisas para identificar eventuales violaciones de leyes estadounidenses.

"Como brasileño, yo tengo vergüenza. Tengo vergüenza de hablar sobre lo que está sucediendo en Brasil", señaló ayer el ex presidente socialdemócrata Fernando Henrique Cardoso (1995-2002), en un evento del PSDB.

Las empresas recortan puestos de trabajo

  • Las compañías brasileñas recortaron puestos de trabajo el mes pasado por primera vez en por lo menos 15 años, poniendo de relieve el delicado estado de la economía antes de una posible suba de impuestos y de un plan de austeridad del gobierno de Dilma Rousseff.
  • La economía de Brasil perdió 30.283 puestos de trabajo formales en octubre, el peor resultado para el mes desde que comenzó la actual serie de datos, en 1999, según cifras del Ministerio de Trabajo publicadas ayer.
  • Se esperaba que la mayor economía de América latina hubiera agregado 56.000 puestos de trabajo formales en octubre, según la media de los pronósticos de cinco economistas consultados en un sondeo. En septiembre, Brasil había sumado 123.785 nuevos puestos de trabajo.
  • Las cifras anticipan un probable incremento de la tasa de desempleo (5,1%, según la última publicación), un golpe potencial para Dilma. La presidenta prometió apuntalar las finanzas del gobierno y reducir la inflación sin afectar al empleo.
  • Los economistas creen que Brasil tiene por delante varios años de crecimiento débil y pidieron fuertes recortes presupuestarios, así como subas de impuestos y de las tasas de interés, para evitar que la deuda estatal siga subiendo.

Renato duque

Ex directivo de Petrobras

Director de Servicios de Petrobras entre 2003 y 2012, fue detenido ayer por el caso, que habría involucrado coimas por más de 3800 millones de dólares

Del editor: cómo sigue. El eslabón que falta descubrir para cerrar el esquema es entre qué políticos Petrobras repartía las coimas. Si eso sale a la luz, el PT podría sufrir su peor golpe.

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