"Sentía que vivía en un teatro", dijo la ex mujer de Sarkozy
Cécilia concedió su primera entrevista con su flamante esposo
1 minuto de lectura'
ROMA (De nuestra corresponsal).- "Espero que mi ex marido sea feliz en su nuevo matrimonio." Son palabras de Cécilia Attias, la ex esposa del presidente francés, Nicolas Sarkozy, en una entrevista que concedió a la edición italiana de Vanity Fair junto a su flamante marido, el publicista Richard Attias.
Se trata de una nota de tapa en la que la ex primera dama francesa, de 50 años, sale retratada en imágenes en las que se la ve espléndida, enamorada e increíblemente parecida a Carla Bruni, la cantante y modelo con la que su ex marido se casó, también hace muy poco.
Allí explica las razones de la ruptura. "La vida de primera dama que me habían ofrecido no era para mí -admitió Cécilia-. Tenía la impresión de vivir en un teatro, en una ficción en la que todos son gentiles contigo, todos son tus amigos, hasta el día en que una deja de ser primera dama y no te saludan más."
En una historia de amor digna de novela (o telenovela) Cécilia, casada en segundas nupcias con Nicolas Sarkozy, conoció a Attias, ex presidente de Publicis Live, de 48 años, en 2004.
Entonces, él organizaba el congreso del partido UMP, que estaba por lanzar la candidatura presidencial de su marido. Pero sólo un año más tarde, en 2005, salió a la luz la relación que había comenzado entre Cécilia y Attias, después de que el semanario Paris Match los fotografiara juntos en Nueva York.
En 2006, sin embargo, cuando comenzaba la campaña presidencial de Sarkozy, la "razón de Estado", tal como confesó a Vanity Fair , prevaleció. Y Cécilia volvió al lado de Nicolas.
El acercamiento, sin embargo, duró poco. El 5 de octubre de 2007, cinco meses después de su elección, el presidente francés anunció el divorcio.
Cécilia se convirtió en esposa de Attias el 23 de marzo pasado, siete semanas después del casamiento de Nicolas con Carla Bruni.
Sin hipocresías
Tanto Cécilia como Attias son padres: ella tiene dos chicas, que nacieron de su primer matrimonio, y un niño de 10 años, Louis, que tuvo con Sarkozy; Attias, en cambio, tiene una hija de su ex mujer.
En la entrevista con Vanity Fair , realizada en la mansión de Neuilly-sur-Seine que comparte ahora con el hombre que en un momento fue su amor imposible, Cécilia dijo que no sólo fue una cuestión de "coraje" ponerle punto final a su matrimonio con el presidente francés. "Yo tengo un gran defecto: en la vida no soy capaz de vivir en la mentira", explicó.
"No pido que la gente me felicite o que me ame; sólo quiero ser respetada. Yo sé que actué bien y espero que mi ex marido sea feliz en su nuevo matrimonio", agregó.
Richard Attias, por su parte, confirmó que lloró cuando Cécilia decidió regresar al lado de Sarkozy, como ya había revelado en una entrevista con Le Monde .
"Ese no fue un momento fácil. Cuando el amor pasa por un momento de ruptura es grande la tristeza que se crea", sostuvo.
Attias definió a su flamante esposa como una mujer "que si puede hacer algo para ayudar a los demás, no se echa atrás" y que es admirable por su "lealtad" y por su capacidad de no dejar las cosas a medias.
Enamoradísimos, Cécilia y Attias piensan ahora trabajar juntos para "concebir, realizar y producir grandes eventos culturales en el campo cultural, económico y social".
"Estoy demasiado involucrada con Richard como para esperarlo en casa, de noche, sin haber vivido la jornada juntos. Quiero trabajar, viajar y vivir con él y con nuestros hijos", explicó Cécilia.




