
Sorpresiva suspensión del juicio a Unabomber
En la primera jornada del proceso contra el presunto Unabomber, el jurado fue enviado a casa y, en principio, no volverá a la corte hasta el jueves.
Todo porque Theodore Kaczynski, el sospechoso número uno de ser el asesino más buscado por el FBI en los últimos años, protestó ayer ante el juez federal Garland Burrell, en privado, por la actitud de sus abogados defensores, nombrados de oficio, y por la presencia en la sala de su hermano David, delator y principal testigo de la fiscalía en esta causa que sigue con atención todo el país.
Unabomber no se llama a sí mismo Unabomber. Jamás figuró ese mote en el remitente de las cartas explosivas que, desde el 25 de mayo de 1978, mataron a tres personas, hirieron a casi 30 y mantuvieron en vilo a los 269 millones de norteamericanos.
Unabomber supo bautizarlo el FBI, vana su búsqueda en poco menos de dos décadas, por más que 80 agentes estuvieran dedicados a ella y que la recompensa fuera de un millón de dólares, hasta que David Kaczynski delató a su hermano mayor, Theodore, un ex profesor universitario que vivió 25 años en una cabaña perdida de Lincoln, Montana, y que, según la fiscalía del proceso que comenzó ayer en Sacramento, California, reúne todas las características del asesino en serie y en serio.
Unabomber firmaba su correspondencia con las iniciales FC. Estas podrían significar "fabricación casera", si aquí se hablara español. Pero tenían otro sentido. Acaso tan oscuro como el manifiesto de 35.000 palabras que, bajo la amenaza de más voladuras absurdas, publicaron el 19 de septiembre de 1995, en ocho páginas, los diarios The Washington Post y The New York Times.
Sugestivas coincidencias
En él, un panfleto contra la industria y la tecnología, advirtió David el estilo de redacción de su hermano, de 55 años. Razón por la que tomó la decisión más difícil de su vida: denunciarlo ante el FBI.
Theodore, licenciado en matemáticas en Harvard, doctorado en Michigan y ex profesor de Berkeley, enfrenta un jurado anónimo, de cuatro varones y ocho mujeres, que procura analizar el diario en clave escrito por él, hallado entre sus pertenencias. Sus señas coinciden con los atentados perpetrados por Unabomber.
Lo acusa la fiscalía del envío de 16 bombas por correo entre el 25 de mayo de 1978 y el 24 de abril de 1995, lo que derivó en una de las investigaciones más extensas y difíciles que encaró el FBI en su historia.
Desde la primera, en el estacionamiento de la Universidad de Illinois, en Chicago, se sucedieron otras, sin lógica de ningún tipo, en distintos puntos del país. Dos en 1979, una 1980, otra en 1981, dos en 1982, cuatro en 1985, una en 1987, dos en 1993, una en 1994 y otra más en 1995.
Pruebas al canto
Si el pez por la boca muere, Kaczynski cayó por su prosa. La guerra secreta que habría entablado contra la ciencia, causante de la pérdida de la dignidad y de la autonomía de la sociedad, según dice, quedó en evidencia en el manifiesto que, a instancias del Departamento de Justicia y del FBI, publicaron los diarios, cediendo al chantaje.
Por televisión, vedado el ingreso de las cámaras desde el circo que se montó en 1995 en el proceso contra O.J. Simpson, el ex astro de fútbol americano declarado inocente de asesinar a su mujer, desfilan dibujos que, como los identikits, no alcanzan a desentrañar qué hay detrás de las barbas claras y de los ojos sombríos del hombre que, desde el banquillo, logró postergar ayer su posible condena.
1- 2
Videos y fotos: reportan incendios y ataques en México tras la muerte del narco “El Mencho”
- 3
Más presión para la monarquía británica: revelangastos personales que Andrés pagaba con fondos públicos
- 4
Dónde queda Jalisco, el estado mexicano en el que fue asesinado El Mencho, líder del Cartel Jalisco Nueva Generación


