
También en Italia prohibirán fumar en bares y restaurantes
Habrá fuertes multas para los infractores
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ROMA.– El legendario “caffé espresso” que millones de italianos toman todos los días en el bar de la esquina ya no podrá ser acompañado por el cigarrillo, para muchos una combinación irreemplazable.
En medio de crecientes protestas de propietarios de bares y restaurantes, una nueva ley antihumo que entrará en vigor en Italia el 10 de enero próximo prohibirá fumar en casi todos los lugares, salvo las casas particulares. Y quienes no respeten la nueva norma podrán recibir multas de hasta 2200 euros.
Si bien ya casi en todo el mundo desde hace años rigen medidas totalmente restrictivas en cuanto al cigarrillo –hace diez meses, hasta los pubs irlandeses vetaron el humo–, en Italia la inminente prohibición ha desencadenado una nueva polémica.
Furiosos, dueños de restaurantes, bares y discotecas –sitios en los que ya no se podrá fumar, salvo que se hayan puesto a punto salones especiales para fumadores– han pedido una prórroga de seis meses para la entrada en vigor de la ley. ¿Por qué? Porque al margen de que temen que la prohibición les signifique menos clientes, no están de acuerdo con un punto de la nueva ley, que indica que los mismos restaurantes o bares deben encargarse de denunciar a los transgresores que decidan prender un cigarrillo.
“Nos obligan a transformarnos en sheriffs”, acusó Edi Sommariva, presidente de la asociación de bares y restaurantes, que anunció que si no hay una prórroga, y cambios, lloverán recursos judiciales en los tribunales administrativos regionales de toda la península.
La protesta también tiene que ver con que resulta carísimo adaptar los locales a la nueva ley, que prevé que en bares, restaurantes o discotecas sólo se pueda fumar en salones perfectamente separados, dotados de purificadores de aire y equipos de ventilación. Algo que, si hay espacio material, implica inversiones de entre 20.000 y 100.000 euros y que determinó que la gran mayoría de los restaurantes y bares se haya resignado a colgar un cartel de "prohibido fumar". Sólo el 9% de los locales públicos del país, en efecto, logró adecuarse a esta nueva norma.
Pese al coro de quejas, el ministro de Salud, Girolamo Sirchia, sentenció que esta vez no va a haber ninguna marcha atrás. La nueva legislación debía haber entrado en vigor a fines de diciembre, pero las autoridades decidieron retrasar todo hasta el 10 de enero debido a los feriados de Navidad y Año Nuevo.
En Italia, país de unos 60 millones de habitantes, se estima que hay unos 14 millones de fumadores y 15 millones de fumadores pasivos. Las estadísticas indican, por otra parte, que 80.000 personas mueren cada año a raíz de enfermedades relacionadas con el humo.
"La nueva normativa comenzará a regir el 10 de enero. La población está cansada de ser intoxicada", dijo Sirchia, que denunció que "las nuevas polémicas son alimentadas por quienes ganan con la venta de cigarrillos".
Mientras famosos chefs clamaban por radio que pensaban prohibir totalmente el humo en sus restaurantes "porque la verdad es que daña los sabores", el diario Corriere della Sera publicó ayer en tapa una viñeta alusiva a la gran controversia. Titulada "Lucha contra la criminalidad", en la caricatura se ve a un grupo de carabineros que, metralletas en mano, irrumpe en un elegante restaurante donde todo el mundo está fumando.
Opiniones
"Sólo en un país como Italia se puede armar tanto lío por una ley tan saludable, que prohíbe fumar en todos los lugares públicos", dijo a LA NACION Giovanna Lordi, que contó que en la agencia de viajes donde trabaja el cartel de "prohibido fumar" fue colgado hace meses, cuando también se prohibió el humo en trenes, hospitales y oficinas públicas.
Marco Comini, titular del restaurante El Matarel, de Milán, fumador empedernido de toscanos, no ocultó su disgusto: "Entre una ley y otra, al final los presos tienen más libertad que los ciudadanos comunes", dijo.
Como era de esperar, el siempre agitado avispero político de la península se reavivó con la polémica. "El ministro Sirchia seguramente es un gran médico, pero en el plano político es un talibán", afirmó Alberto Arrighi, diputado de Alianza Nacional (en el gobierno). "Hay una mezcla de fanatismo ético y de intolerancia jacobina en sus actitudes", agregó, al pedir una revisión de la nueva ley antihumo, para que sea "más razonable".
"Para que una ley sea buena, no debe basarse solamente sobre un principio compartido, sino que, por sobre todo, debe ajustarse a la realidad. Nos encontramos, en cambio, frente a un ministro que parece determinado a aplicar la ley antihumo como si fuese la sharia", dijo, por su parte, Rosy Bindi, ministra de Salud en el anterior gobierno de centroizquierda. "Tendría que haberse pensado en medidas para ayudar o incentivar la refacción de los locales, pero no se hizo nada", denunció.
Cayó un peligroso capo mafioso
- ROMA (EFE).- La policía italiana capturó ayer en Reggio Calabria (sur del país) a uno de los líderes más sanguinarios de la mafia calabresa o ´Ndrangheta , Antonio Rosmini, que desde hacía diez años era intensamente buscado por las autoridades. El detenido, de 38 años, era considerado por el Ministerio del Interior como uno de los fugitivos más peligrosos del país. Capo del clan que lleva su nombre, Rosmini había sido condenado a cadena perpetua por cinco asesinatos y un intento de asesinato perpetrados entre 1989 y 1991, en una época en la que la guerra entre bandas de la ´Ndrangheta dejó centenares de muertos.





