
Tragedia en Asunción: casi 300 muertos
Hay centenares de heridos; investigan al dueño del establecimiento, acusado por testigos de impedir la salida de los clientes Fue la mayor catástrofe en la historia paraguaya El incendio se produjo por un escape de gas en una cocina del patio de comidas Decretaron tres días de duelo
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ASUNCION.- Por lo menos 280 personas murieron y otras 300 resultaron heridas ayer en un devastador incendio provocado por un escape de gas en un concurrido hipermercado en Asunción, en la peor tragedia de este tipo registrada en la historia de Paraguay.
Los bomberos y las brigadas de rescate continuaban anoche sacando heridos y cadáveres carbonizados del interior del establecimiento Ycuá Bolaños -en el barrio de Trinidad, en el norte de Asunción-, mientras que en las calles aledañas al centro comercial un cordón policial impedía que cientos de personas, desesperadas por ubicar a familiares y amigos, se acercaran al edificio. No se descarta que la cifra de muertos se eleve aún más en las próximas horas.
Tanto los bomberos como fuentes sanitarias coincidían en que fueron evacuados y asistidos alrededor de 300 heridos. Hospitales públicos y privados, clubes deportivos e iglesias que se encuentran en los alrededores del hipermercado fueron utilizados para tratar a los heridos, en cuya asistencia trabajaban médicos y estudiantes de las dos facultades de medicina de la capital.
"Fue algo espantoso estar allí adentro. Había personas calcinadas y mutiladas. Nunca pensé que me tocaría vivir una situación así", dijo Guillermo, un bombero de 21 años. Otro bombero sostuvo que se encontraron cuerpos calcinados abrazados en los rincones del establecimiento.
Pese a que las autoridades movilizaron todos los cuerpos de seguridad y emergencia disponibles, las operaciones de rescate avanzaban lentamente por el riesgo de derrumbes en el edificio, de unos 30 metros de altura, 50 de ancho y 100 de largo.
Varias horas después del inicio del fuego, los bomberos debían ingresar en el centro comercial con máscaras de oxígeno para evitar los gases tóxicos que salían en densas y oscuras columnas por las ventanas y puertas del edificio. "No encontramos personas vivas, pero hay un gran número de cadáveres en todos los sectores del local; los estamos sacando uno a uno", dijo anoche un vocero de los bomberos voluntarios, que aclaró que las llamas habían sido controladas.
El incendio comenzó ayer al mediodía en el interior del hipermercado, presumiblemente en una cocina del patio de comidas, a causa de una explosión originada por un escape de gas, según informaron testigos de la tragedia. "El fuego quemó primero la planta baja, más tarde se derrumbó el techo del subsuelo y por último se quemó el primer piso, donde está el patio de comidas", señaló Antonio Martínez, uno de los primeros vendedores ambulantes en acudir al rescate de las víctimas.
El presidente paraguayo, Nicanor Duarte Frutos, y varios integrantes de su gabinete acudieron al lugar del siniestro para supervisar la evacuación de sobrevivientes y el traslado de cadáveres en helicópteros y ambulancias. Las autoridades ya decretaron tres días de duelo nacional.
"Es un momento de mucho dolor. Vinimos acá para dar una voz de aliento a la gente, tanto a los familiares como a los policías y bomberos que están trabajando para reducir la magnitud de esta desgracia", dijo Duarte Frutos.
Acusaciones
Varios testigos relataron que los responsables del establecimiento cerraron las puertas y guardias privados impidieron que los clientes abandonaran el edificio para evitar el robo de mercaderías y que la gente abandonara el lugar sin pagar. "Sólo cuando vinieron los policías y los bomberos dejaron abrir las puertas, pero ya era tarde", dijo Rosa Resquín, una testigo.
El fiscal penal Edgar Sánchez ordenó la captura del dueño del centro comercial, Juan Pío Paiva, ante la posibilidad de que hubiera incurrido en el delito de "homicidio culposo, lesiones graves y omisión de auxilio". También se está investigando la denuncia de que las medidas de seguridad en el establecimiento no eran las adecuadas.
Sin embargo, Pío Paiva, que se entregó a la Justicia en una comisaría de la capital, negó que hubiera ordenado cerrar las puertas. "Lo rechazo categóricamente. Parece que el fuego se expandió rápidamente y eso produjo pánico en las personas. Fue una verdadera desgracia", afirmó el empresario, que además estimó en entre 2000 y 3000 el número de personas que regularmente se encuentran en el interior del centro comercial.
En tanto, el ministro del Interior, Orlando Fiorotto, indicó que entre 700 y 800 personas visitaban el hipermercado cuando se inició el incendio.
Por su parte, funcionarios judiciales comenzaron a tomar declaración a sobrevivientes del siniestro y adelantaron que las grabaciones del circuito cerrado de televisión serán fundamentales para el esclarecimiento de la tragedia.
En tanto, los cadáveres carbonizados, que inicialmente fueron depositados en una discoteca frente al centro comercial, fueron trasladados en camiones militares a un cuartel del ejército ubicado a pocos kilómetros del lugar. Voceros de la fiscalía indicaron que en la morgue judicial fueron depositados 96 cadáveres, muchos de los cuales no podían ser identificados debido a la gravedad de las quemaduras.
Los medios de comunicación llamaban a la población a donar alimentos, mantas y fármacos para atender a los heridos, mientras que laboratorios privados donaron medicamentos a los diferentes hospitales públicos y privados de la capital.
Agencias AP, AFP y ANSA
Argentinos
- El embajador argentino en Paraguay, Félix Córdova Moyano, dijo anoche a LA NACION que, de acuerdo con la información recabada por el personal de la embajada, hasta ahora no hay información sobre víctimas mortales o heridos de origen argentino. "Esto es una tragedia", dijo Córdova Moyano, y señaló que no había automóviles con patente argentina en las inmediaciones del establecimiento.





