Un joven fotógrafo adicto a los conflictos
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PARIS (AP).- Remi Ochlik no celebró el 12 de febrero pasado, cuando su serie de 12 fotos titulada "Batalla por Libia" ganó el World Press Photo 2012, uno de los premios más prestigiosos al fotoperiodismo. Por el contrario, tras enterarse del triunfo, partió en un avión rumbo a Siria, adentrándose, una vez más, en una de las zonas más peligrosas del mundo para retratar los horrores de la guerra.
Fue allí donde, ayer, el prometedor fotógrafo francés de 28 años encontró la muerte en un bombardeo sobre Baba Amr, un barrio de Homs.
Sus colegas lo recordaron como cuidadoso y experimentado a pesar de su corta edad, pero impulsado a cubrir una gama de conflictos que le dieron, rápidamente, la reputación de ser uno de los mejores reporteros gráficos jóvenes del mundo.
Ochlik estudió en la Icart-Photo, una escuela de París, y comenzó a trabajar para la agencia Wostok en 2004. Ese mismo año, y con tan sólo 20 años, cubrió los amotinamientos en Haití, lo que le valió el premio François-Chalais y una exposición en el festival Visa pour l'Image, de Perpiñán.
"Con 20 años, no se tienen ganas de morir. Uno daría todo por estar lejos, muy lejos, y no haber venido nunca", dijo entonces, tras retornar del país caribeño. Pero, añadió, una vez superado el peligro, se instala una idea fija: "Volver, siempre volver. La guerra es peor que una droga".
Un año más tarde, Ochlik fundó la agencia IP3 Press, con la que cubrió la guerra en la República Democrática del Congo, en 2008, y la epidemia de cólera de 2010 en Haití.
Tres de sus reportajes sobre la "primavera árabe" le valieron el reconocimiento del Festival Scoop Grand Lille. Sus fotos fueron publicadas en medios como la revista de Le Monde, VSD, Paris Match , Time y The Wall Street Journal.


