Un magro consuelo para familiares de los soldados de EE.UU.
Opinan parientes de caídos en combate
1 minuto de lectura'
CHICAGO (AP).- Stephanie Dostie dice que le parece irónico que Saddam Hussein fuera ejecutado el día en que se cumplía el primer aniversario de la muerte de su esposo. "Creo que fue una muerte muy generosa para él", dijo Dostie, cuyo esposo, el sargento Shawn Christopher Dostie, resultó muerto en Irak tras el estallido de un explosivo de fabricación casera el 30 de diciembre de 2005.
"El [Saddam] pudo rezar por última vez, comer su última comida", observó.
Cuando la noticia de la ejecución de Saddam se difundió en el mundo, los soldados y los familiares de los que murieron en Irak dijeron que hallaban poco consuelo en la muerte del hombre que los militares alguna vez denominaron Blanco de Gran Valor Nº 1, y expresaron diferentes evaluaciones de lo que significará la muerte de Saddam para el futuro de la guerra y del pueblo iraquí.
"¿Eso significa que la misión está cumplida, que los soldados pueden irse de Irak?", dijo Jane Bright, de Los Angeles, cuyo hijo, el sargento Evan Ashcraft, perdió la vida en Irak en 2003. "No sé qué se consigue con esto", dijo. "No tiene nada que ver con la simpatía hacia Saddam Hussein, sino que no entiendo qué valor tiene lo que hemos hecho."
Nancy Hollinsaid, de 54 años, de Malden, Illinois, sabe que la muerte de Saddam no le devolverá a su hijo, el sargento Lincoln Hollinsaid, que murió en un ataque al comienzo de la guerra. Antes de la ejecución de Saddam, Hollinsaid había dicho que quería ver muerto al ex líder iraquí. Ahora dice que espera que de su muerte surja un poco de buena voluntad. "Es un final para mucha gente", dijo. "Tal vez pueda acercar a algunos un poco de paz y consuelo".
"La justicia iraquí tomó su propia decisión. Y ahora [los iraquíes] tienen también su propio gobierno", dijo por su parte el capitán Mike Conner, de la División Aerotransportada 82 de Fort Bragg, Carolina del Norte. "Eso demuestra que son capaces de hacer valer su propio juicio y de sostener un gobierno propio. Nosotros simplemente nos hicimos a un lado y dejamos que hicieran lo que les pareciera", agregó.
El capitán Hiram Lewis, quien prestó servicios en Irak con el Batallón de Ingenieros 11, de la Guardia Nacional de Virginia, señaló que era importante que la sentencia procediera de un tribunal iraquí y no de los Estados Unidos. "Creo que finalmente se ha hecho justicia", opinó.
"Un largo camino"
"La muerte de Saddam probablemente no implique un pronto final de la lucha en Irak", dijo el mayor Antonio Vega, de 45 años, de Gary, Indiana. "Como dijo el presidente cuando empezamos esta guerra, «será un largo camino»", dijo. "Para el pueblo iraquí, probablemente esto signifique que podrán cerrar un capítulo y avanzar hacia un gobierno más democrático", observó.
Para algunos familiares de los que murieron en Irak, la ejecución ayudó a mitigar su dolor. Martín Terrazas, cuyo hijo, el soldado Miguel Terrazas, murió en Irak en 2005, dijo que la muerte de Saddam hizo que su dolor fuera un poco más fácil de aceptar. "Me hace sentir bien", declaró Terrazas, de El Paso, Texas. "Espero que muchas familias sientan un poco de alivio", agregó.



