Un militar en la primera línea de la historia
Fue subdirector de la CIA, embajador itinerante y representante de EE.UU. ante las Naciones Unidas
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NUEVA YORK.- El general norteamericano Vernon Walters, ex subdirector de la CIA y considerado uno de los mayores "guerreros de la Guerra Fría", murió el domingo último en el Centro Médico del Buen Samaritano, de West Palm Beach, en Florida, a los 85 años.
El general Walters fue conocido por estar siempre en la primera fila de una serie de acontecimientos históricos posteriores a la Segunda Guerra Mundial, como traductor, asesor, administrador y diplomático. Hablaba siete u ocho idiomas -cinco de ellos con fluidez- y en diversas oportunidades fue intérprete de cinco presidentes norteamericanos.
En "Misiones discretas", su libro de memorias publicado en 1978, Walters se refirió a una conversación que, en 1964, mantuvo en una recepción oficial con el embajador soviético en Brasil. El diplomático se lamentaba ante el general Walters, en ese momento agregado militar en Brasil, de que cuando los norteamericanos trataban de aprender una lengua extranjera les costaba mucho porque no tenían el oído de los eslavos para los idiomas.
El general Walters, de pronto, le preguntó, en ruso, si prefería en cambio hablar en portugués. El embajador soviético, ofendido, repuso: "Walters, acaso sea usted un buen soldado, pero diplomático seguro que no".
Nacido en Nueva York el 3 de junio de 1917, Walters cursó estudios en el Stonyhurst College, de Inglaterra. Se incorporó al ejército norteamericano en 1941 y durante la Segunda Guerra Mundial fue destinado al norte de Africa e Italia. En 1976 se retiró con el grado de teniente general.
Desde 1955 hasta 1960 fue colaborador del gabinete del presidente Dwight D. Eisenhower y cumplió funciones de intérprete para él, para el vicepresidente de entonces y para funcionarios militares y diplomáticos.
Designado por el presidente Richard M. Nixon, Walters fue subdirector de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) desde 1972 hasta 1976, época en que el organismo estuvo involucrado en diversos golpes militares en América latina. En 1981, el presidente Ronald Reagan lo nombró embajador itinerante. Además, fue representante norteamericano ante las Naciones Unidas desde 1985 hasta 1988 y embajador en la República Federal de Alemania desde 1989 hasta 1991.
Un protagonista
El general Walters, que nunca contrajo matrimonio, acaso no haya hecho historia durante su carrera, pero la presenció de manera directa. Acompañó al presidente Harry S. Truman en su reunión con un desafiante general Douglas Mac Arthur e hizo lo propio con el presidente Eisenhower en reuniones cumbre desde Ginebra hasta White Sulphur Springs, West Virginia.
Posteriormente, como agregado militar en París, se recuerda al general Walters por pedir prestado el avión privado del entonces presidente francés, Georges Pompidou, para llevar y traer subrepticiamente a Henry Kissinger durante las reuniones que el secretario de Estado norteamericano mantenía con Le Duc Tho, canciller de Vietnam del Norte.
En 1991, próximo a cumplir 50 años de servicio, cuando le preguntaron qué lo mantenía activo, el general Walters respondió: "Mi impresión de que los Estados Unidos constituyen realmente la única alternativa que tiene la libertad para perdurar".
Traducción: Luis Hugo Pressenda

