
Una cumbre de cowboys
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SAN CRISTOBAL (EFE).- El presidente mexicano, Vicente Fox, recibirá hoy en su rancho de San Cristóbal a George W. Bush con un par de botas vaqueras y cinco caballos, listos para montar antes de la reunión.
El rancho de San Cristóbal, en el Estado de Guanajuato, será la sede de la primera "cumbre de cowboys", como se ha llamado en algunos medios a la reunión de los jefes de Estado, que han insistido en aclarar que no se trata de una visita de Estado, ni siquiera oficial, sino de un encuentro informal de trabajo.
Sin embargo, el paseo a caballo no está confirmado, ya que al parecer la seguridad de Bush está en desacuerdo, y en su lugar es probable que caminen por los terrenos de Fox, con la garantía de un cinturón de seguridad de cinco kilómetros vigilados por policías mexicanos y cerca de cien agentes del servicio secreto de Estados Unidos. Cinco limusinas blindadas y un helicóptero presidencial se encargarán de los traslados de Bush y de su comitiva.
Fox y Bush conversarán primero a solas y después con sus más cercanos colaboradores, en el jardín de la residencia campestre, para tres horas después dar una conferencia de prensa y luego, después del almuerzo, emprender Bush el regreso a su país.
Los regalos
Bush recibirá, entre otros regalos, dos pares de botas vaqueras de la fábrica de calzado que fundó y dirigió el presidente de México. Un par fabricado en piel de avestruz, en color azul, con los símbolos del gobierno de México y las banderas de los dos países, y otro de piel de lagarto en color café similar al que suele utilizar el presidente mexicano, aunque dos tallas menor. Además, Fox le regalará a su invitado una hebilla de plata como la que habitualmente usa, pero en lugar de FOX figurará BUSH.
Para el almuerzo, Fox eligió uno de los platos mexicanos favoritos del presidente de Estados Unidos: sopa de tortillas y carne a la tampiqueña, además de enchilada, sopes, guacamole y arroz. En la mesa habrá vino, tequila y cerveza.





