"Ya los tenemos, mi general; lo hicimos"
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BOGOTA ( El Tiempo ).- "¡Somos el ejército, somos el ejército! Venimos por ustedes." Con esos gritos, efectivos de las fuerzas especiales del ejército colombiano ingresaron en el campamento de las FARC, en una arriesgada operación que permitió el rescate de cuatro secuestrados que permanecían en poder de la guerrilla desde hace más de 12 años.
La operación, que fue dirigida por el propio comandante de las fuerzas militares, el general Freddy Padilla, comenzó a planificarse el 12 de marzo, gracias a la captura de un guerrillero herido quien, según explicó Padilla, "decidió desmovilizarse y revelar la ubicación exacta de la zona por donde movían a los secuestrados".
Tras analizar la información, un grupo de inteligencia del ejército empezó a seguir los movimientos del grupo y, luego de seleccionar a los hombres que iban a dar el golpe, se fijó el domingo 13 como el "día D", al considerar que los 40 guerrilleros que custodiaban a los secuestrados estarían "relajados" por ser un momento de la semana usualmente dedicado a organizar asuntos logísticos.
El viernes, los 300 hombres que participaron en la operación se concentraron en San José del Guaviare. Durante horas repasaron una y otra vez el ingreso en la zona, y sobre la base de las condiciones climáticas fijaron como "hora cero" la 1 de la madrugada del domingo. Los aviones de la fuerza aérea hicieron un primer reconocimiento, y sobre las 2 descendieron los primeros hombres por sogas rápidas desde los Black-Hawk. Este grupo fue el encargado de establecer el cerco de seguridad.
Con la zona controlada, a las 10 despegaron desde San José los demás helicópteros, y sobre las 11.30 las fuerzas especiales del ejército ingresaron en el campamento e iniciaron los combates. Antes de entrar en acción, no obstante, uno de los hombres de las fuerzas especiales había ubicado al general Luis Mendieta y al coronel Enrique Murillo, quienes de inmediato fueron sacados de la zona por un cordón de seguridad de 30 comandos, mientras los otros intentaban hallar al coronel William Donato y al sargento Arbey Delgado.
A las 12.35, el comandante de la unidad le comunicaba por radio a Padilla que Mendieta y Murillo estaban en su poder. "Ya los tenemos mi general; lo hicimos", le dijo. Tras una intensa búsqueda, Delgado y Donato también fueron hallados sanos y salvos.


