
Zelaya: "El país no volverá a la calma mientras yo esté encerrado"
En diálogo con LA NACION, declaró que resistirá hasta que Micheletti abandone el poder
1 minuto de lectura'
TEGUCIGALPA (De un enviado especial).– Atrincherado en su búnker en la embajada de Brasil, Manuel Zelaya siente cómo cada día que pasa se va estrechando el cerco de los golpistas. Los militares que han sitiado la sede diplomática, en el barrio de Palmira, sólo permiten el paso a los funcionarios de la ONU que entregan los alimentos al centenar de partidarios del presidente derrocado de Honduras.
"Resistiremos hasta que los golpistas dejen el poder; este país no volverá a la calma mientras su presidente esté encerrado", comentó Zelaya a La Nacion en una entrevista tan surrealista como la propia situación política del país.
El entrevistado está a tan sólo unos metros del cronista, pero la conversación debe realizarse de celular a celular por la intransigencia del contingente militar que custodia la embajada brasileña. Transcurridos unos minutos de charla, la señal se corta, algo habitual en esta Honduras en la que reina una muy particular "normalidad constitucional".
A pesar de la enorme presión ejercida por el régimen, que ya ha allanado las casas aledañas a la embajada, Zelaya habla relajado, sin apresurarse. Afirma que el régimen ha contestado a su oferta de diálogo "reprimiendo al pueblo" con bombas lacrimógenas y balas, detalla que algunos "países amigos" y también ciudadanos hondureños lo ayudaron a entrar en el país "como turista", y denuncia que teme una maniobra del gobierno de facto de Roberto Micheletti para matarlo y "simular un suicidio".
La solución de la crisis pasa, según el mandatario depuesto, por la intervención decidida de la comunidad internacional y, en particular, de la ONU, para restituirlo en el poder. Y destaca que está en contacto permanente con el presidente brasileño, Luiz Inacio Lula da Silva.
–¿Cómo está la situación dentro de la embajada?
–Todavía hay 100 personas adentro [de las 300 que llegó a haber], pero esperamos quedarnos sólo unas 50, los colaboradores más allegados, la gente de seguridad y la familia. Hay que racionar el agua y los alimentos, pero resistiremos hasta que los golpistas dejen el poder.
–¿Cree que es seria la propuesta de diálogo formulada por el presidente de facto, Roberto Micheletti?
–Mi llamada al diálogo ha sido contestada con más represión a la gente, con bombas lacrimógenas y con disparos. Esa es la respuesta de los golpistas al diálogo. Es más, en lo único que están pensando es en allanar la embajada, matarme y hacer pasar esa muerte por un suicidio. Aunque luego lo desmintieron, ellos tenían pensado allanar la embajada, un plan que se frustró por las presiones que están recibiendo de la comunidad internacional.
–¿Cómo consiguió burlar el cerco del régimen para entrar en el país y llegar hasta la capital?
–Tuvimos que planificar una ruta muy complicada. No fue fácil, dada mi complexión y mi edad. Soy un tipo grande y ya no soy un jovencito. Tuve que recorrer muchos caminos y superar varios controles policiales y retenes militares. Utilicé varios medios de transporte. El viaje comenzó vía aérea, aunque no puedo revelar desde dónde. Después, pasamos a la vía terrestre, cambiando de vehículo varias veces. Tampoco puedo revelar desde qué país crucé la frontera, pero le puedo decir que fueron varios países amigos y, sobre todo, ciudadanos hondureños los que me ayudaron a llegar hasta Tegucigalpa. Entramos como turistas, eso sí se lo puedo decir. En total, unas 16 horas de viaje.
–¿Qué estrategia política tiene pensado seguir a partir de ahora?
–Nosotros estamos en Tegucigalpa para que se produzca un esfuerzo jurídico que permita mi restitución en la presidencia. Por otro lado, se va a presentar en el Consejo General de Naciones Unidas una resolución de Brasil y Estados Unidos para ayudar a solucionar esta situación. La participación de la comunidad internacional y de Naciones Unidas, en particular, va a ser fundamental en los próximos días.
–¿Ha entrado en contacto con mandatarios de otros países?
–Estoy en contacto permanente con Lula y con otros presidentes de América Central, pero como estamos aquí bastante aislados, hemos tenido problemas de comunicación y es muy difícil poder hablar. En las próximas horas, me gustaría hablar con otros líderes, como la presidenta argentina, Cristina Kirchner.
–¿Cómo valora el respaldo de la Presidenta?
–Ella ha sido la primera presidenta que se manifestó aquí en América Central para apoyar nuestra causa, siempre se lo agradeceré.
–Y con el gobierno de facto o la cúpula militar, ¿ha podido hablar?
–Hemos estado en contacto con distintas personalidades y militares del gobierno de facto y estamos trabajando en ello, pero no le puedo contar mucho para no entorpecer las gestiones.
–El país vive en estado de zozobra permanente, con decenas de heridos y por lo menos un muerto por disparos de la policía. ¿Cree que puede haber una confrontación social?
–Vivimos en estado de sitio total, con los aeropuertos cerrados, las carreteras, las empresas y las fábricas cerradas y la gente no puede circular por las calles. La policía no para de reprimir e impide que la gente llegue a la embajada. Desde luego, el país no volverá a la calma mientras el presidente esté encerrado.
Otros refugios en embajadas
Hungría/1956
Josef Mindszenty
El cardenal se refugió en la embajada de Estados Unidos en Budapest tras la intervención soviética. Luego de pasar 15 años en la sede diplomática, dejó finalmente el país en 1971.
Panamá/1989
Manuel Antonio Noriega
El presidente se refugió en la Nunciatura Apostólica tras ser derrocado por una intervención militar estadounidense. Se entregó semanas después.
Afganistán/1992
Mohammed Najibullah
Destituido por los mujahiddines, el presidente buscó refugio en la sede de las Naciones Unidas en Kabul. Cuatro años después fue ahorcado por los talibanes.
Guinea Bissau/1999
João Bernardo Vieira
Tras ser derrocado por una junta militar, el mandatario se refugió en la embajada de Portugal. Un mes más tarde se le permitió salir del país.
Zimbabwe/2008
Morgan Tsvangirai
El jefe de la oposición se refugió durante una semana en la embajada holandesa de la capital de Zimbabwe, Harare, tras renunciar a participar en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales.
1
2Los posibles escenarios que enfrenta Irán y la “falta de estrategia” de EE.UU., según el experto europeo Bruno Tertrais
3EE.UU., Israel e Irán intercambiaron los ataques más intensos desde el inicio de la guerra y se aleja un desenlace rápido de conflicto
4Le jugaron una broma de mal gusto a su profesor de secundaria y murió


