
Alan Smithee es el cineasta de moda, pero no existe
Al desnudo: el caso de un seudónimo que cobija a directores anónimos simboliza la forma en que se maneja Hollywood.
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Caso curioso el del realizador Alan Smithee: en los últimos años ha "dirigido" títulos tan dispares como "Rescate infernal", "Locademia de medicina", "Starfire - Amenaza solar", "Los pájaros 2" y "La historia de O. J. Simpson".
Smithee trabaja tanto en cine como en televisión y cable, ningún género lo intimida, y el único nexo entre sus películas parece ser su calidad indiscutible de bodrios, de mayor o menor calibre.
En realidad, Alan Smithee -a veces Allen o incluso Allan, según los créditos- es un seudónimo creado por el sindicato de directores cinematográficos de EE. UU. para ser usado por sus afiliados cuando no quieren figurar en los créditos del film en que han trabajado.
El hombre de moda
La inexistente figura de Smithee se fue haciendo conocida en los años noventa, a medida que famosos como Dennis Hopper invocaban su nombre para zanjar diferencias con algún poderoso estudio. Pero la norma sindical es muy vieja, y la "filmografía" de Smithee comenzó, por lo menos, hace tres atrás.
El caso es que este secreto a voces ahora será, no sólo público, sino también publicitado, a partir del rodaje de una película llamada "An Alan Smithee Film", que parodia las situaciones que dan lugar a la figuración de Smithee como responsable de plomazos diversos.
La cara visible
Este film sí tiene director reconocido: es Arthur Hiller, el de la recordada "Love Story". Pero el verdadero padre del proyecto es el guionista Joe Eszterhas ("Bajos instintos"), desde hace un tiempo conocido como el escriba mejor pago de Hollywood.
"Me pegaron con todo por "Showgirls" y "Jade", y quería hacer algo que fuera divertido", dice el polémico Eszterhas cuando le preguntan por el proyecto. Lejos de sus thrillers eróticos habituales, "An Alan Smithee Film" es una comedia que rescata el procedimiento de "falso documental" utilizado por películas como "This is Spinal Tap" o "El ciudadano Bob Roberts".
En este caso lo documentado, por supuesto, es una gran producción cinematográfica en donde todo sale mal: Eric Idle (ex Monty Python) encarna al director en problemas, mientras que el reparto del film maldito reúne a estrellas como Sylvester Stallone, Whoopi Goldberg y Jackie Chan.
Bajos presupuestos
La parodia tiene un presupuesto relativamente bajo para Hollywood -diez millones de dólares- y cantidad de directores conocidos haciendo pequeños cameos. También aparecen en el reparto los raperos Chuck D (de la banda Public Enemy) y Coolio, encargados de salvar del desastre la película en cuestión.
Originalmente estos papeles iban a ser cubiertos por los hermanos Albert y Allen Hughes, directores de la revulsiva "Verdugos de la sociedad". El reemplazo fue una de varias rispideces advertidas durante el rodaje, acercando -vaya paradoja- la película burlesca a la burlada.
Pelea de fondo
Por ejemplo, el guión de "An Alan Smithee Film" provocó que Eszterhas se peleara con su agente, que le había sugerido que el proyecto iba a ser perjudicial para su carrera. El autor decidió promover el proyecto por sí mismo, enviando copias del guión a personajes influyentes de Hollywood. Entre ellos estaban Arthur Hiller y Whoopi Goldberg, quienes pusieron en marcha la producción.
Todavía está por verse si "An Alan Smithee Film" tendrá la ironía y sagacidad de "Las reglas del juego", la película de Robert Altman sobre Hollywood. En todo caso, habrá puesto de relieve uno de los trucos más pintorescos de la industria cinematográfica norteamericana. Y Alan Smithee tendrá, tal vez, su lugarcito en la historia del cine.
La historia de una carrera que les da vergüenza a muchos
Los elementos más habituales en una película de Alan Smithee son: un argumento endeble, una estrella o un estudio con poder de decisión, y un director algo díscolo que se anima a enfrentarlos. El estudio gana y despide al realizador reemplazándolo por otro más disciplinado, o dedicándose a rehacer la película en la sala de montaje hasta dejarla irreconocible. En ese momento, el director perdedor se juega su última carta, pidiendo que su nombre sea retirado de los créditos. Ahí entra "Alan Smithee".
Es sabido que, por ejemplo, Don Siegel fue el verdadero director de "Death of a gunfighter", un oscuro western de 1967 con Richard Widmark, atribuido a Smithee. También se sabe que Stuart Rosenberg ("La leyenda del indomable", "Brubaker") fue el que "cometió" un thriller de narcos sudacas conocido en el video local como "Rescate infernal" (1986). Paul Aaron ("Maxie") y Rod Holcomb dejaron que Smithee recibiera los palos en "El péndex está de la nuca" (1987) y "Locademia de medicina" (1985), respectivamente. Jud Taylor, director de Anthony Quinn en una reciente versión de "El viejo y el mar", recurrió por lo menos dos veces al seudónimo: en 1968 ("Lento amanecer", con Burt Reynolds) y 1980 (el telefilm "City in fear", con David Janssen y un joven Mickey Rourke). Otros directores logran permanecer en el anonimato, como el responsable de "Starfire - Amenaza solar" (1990), engendro de ciencia ficción que reunía a Charlton Heston, Jack Palance y Corin Nemec, el protagonista de la serie Parker Lewis.
Pero el caso más famoso es el de "Backtrack" (1989), un thriller dirigido por Dennis Hopper con él mismo al frente de un reparto multiestelar. El estudio estrenó el film en Europa sin su consentimiento, cortándole 16 minutos; después de un embrollo judicial, se llegó a un curioso arreglo por el cual Hopper pudo montar su versión de la película, vista en los EE. UU. por cable en 1991. La versión mutilada sigue en circulación como "Catchfire" y Smithee como director (rescatada por el video, con el título "Camino de retorno" y atribuyéndola a Hopper).




