
Su octavo disco, Mundo Lite, tiene el sonido típico de todos sus trabajos, pero Syntek asegura ser versátil.
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Syntek tiene cara de ti- po simpático. Y al hablarle, uno se da cuenta de que es bonachón, con una actitud de vecino amistoso y no de estrella de rock. Syntek empezó su carrera en 1989, con un estilo electrónico que en un México adorador de las baladas auguraba pocos éxitos. Sin embargo, Aleks Syntek y La Gente Normal –nombre de la banda que conformó junto a Michael Rojkind y León Chiprut– rompió con todos los pronósticos al editar ¡Hey Tú!, su primer álbum, que oscilaba entre el funk y el pop ochentero, y que ocupó los primeros lugares de los listados de su país.
El salto a mercados lejanos lo dio con Más fuerte de lo que pensaba [1993] y con su participación en la banda sonora de Sexo, pudor y lágrimas, una película mexicana con distribución hollywoodense que logró convertir a Syntek en un ícono de finales de los 90.
Ahora acaba de editar Mundo Lite , su octavo álbum y el cuarto que hace como solista, en el que lo acompañan Soraya, Ana Torroja y Benny Ibarra. Ahora está de gira con su disco.
¿Además de la intervención de varios artistas, qué hace especial a Mundo Lite?
Mundo Lite es un disco producido, grabado y mezclado un 99% en México y con mexicanos. Es el álbum más arriesgado, comercialmente hablando, que he realizado desde Bienvenido a la vida en 1995. También es el disco más tranquilo, romántico y adulto.
¿Qué estaba pasando en tu vida cuando hiciste este álbum?
Yo creo que estaba en un momento de mucho agradecimiento, pues he podido hacer lo que me plazca sin miedo a ser marginado por la radio comercial. Además, nunca había estado tan estable y seguro espiritualmente.
¿Luego de 10 años, cuál es el balance que haces?
Creo que todo ha sido un proceso de maduración, tanto en mi desarrollo profesional como en el emocional. No he dejado de soñar y ahora, más que nunca, creo en los milagros, en la magia y en el poder de la buena voluntad. Nada ha sido gratuito, y nada en esta vida lo será, pero tampoco hay imposibles.
¿Cantar hombro a hombro con Ana Torroja es un paso importante en tu carrera?
Los artistas que están comprometidos con el arte siempre se abrirán al gusto por hacer las cosas y los mercenarios siempre harán las cosas pensando sólo en el negocio. En mi segundo álbum, yo no tenía ningún antecedente de éxito y sin embargo Ray Manzarek –tecladista de The Doors– grabó con mi grupo por simple aprobación de nuestro trabajo. Igual sucedió con Ana.
¿Cómo fue el trabajo junto a Soraya y Beny Ibarra?
Lo usual cuando grabas con gente genuina y talentosa. Existió un intercambio creativo para todos, aprendí mucho de ellos y como experiencia musical fue algo emocionante.
Es fácil saber qué suena a Aleks Syntek. ¿Cómo has hecho para evitar el encasillamiento?
Jamás he perseguido fórmulas, me atrevo a brincar de una balada como Sexo, pudor y lágrimas en el cine hasta un "Tú necesitas" setentero al lado de Chabelo, Alejandro Suárez y Beto el boticario. Luego puedo bailar como John Travolta en Fiebre de sábado. Dentro de la música contemporánea existen tantas posibilidades que puedo pasar del electrónico al acústico en un mismo disco. Eso sí, jamás grabaría música vernácula o regional, porque, como dice el dicho, zapatero a tus zapatos. Pero de ahí en adelante no dudes escucharme en un futuro con un big band de jazz, salsa o samba.
Ahora estás de gira por España, ¿Qué otros países visitarás?
Regresaré a Colombia, Puerto Rico, Centro América y Estados Unidos en este mismo año. Mis únicos caprichos difíciles de cumplir son Argentina y Brasil.
Sexo, Pudor y Lágrimas fue una gran película y a la vez fue un éxito musical. ¿Crees que haber participado en ella fue un trampolín?
A mi gusto, el éxito de ambos está dado en un 50% y 50%. De lo que estoy muy seguro es de que Sexo, pudor y lágrimas fue la plataforma que sacudió la falta de atención y apreciación en México de mi trabajo durante los 10 años anteriores. A partir de ahí recibí el trato de profeta en mi tierra.
Los temas de tu música han sido de amor. ¿Tienes temas más políticos?
Hay canciones mías como "Karma mortal" o "Sólo buscamos" por ejemplo, que son muy cercanas a la denuncia. No todo es amor en mis letras. De hecho, hay mucho dolor y sarcasmo. Actualmente hay una crisis política y social en mi país; pero estamos mejor que cuando vivíamos bajo la dictadura del PRI, en manos de saqueadores y manipuladores. México está en transición y yo tengo fe de que será para bien.






