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Algunas pistas interesantes para buscar tesoros
En Paraguay, en aljibes, en una iglesia del Centro... el mundo está lleno
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LA NACIONFernando Castro Nevares
- Algunos de los temas sobre los que el artista plástico Benito Laren trabaja son la moda, los neumáticos, la abstracción, el esoterismo y los ovnis. Además, colecciona estampillas que interviene artísticamente y en las que San Martín o Belgrano se ven transformados en una infinidad de Benitos Laren.
Pero entre sus múltiples intereses hay uno menos conocido. Durante diez años, Laren se internó en la selva paraguaya y en parajes de Buenos Aires, Entre Ríos y Corrientes... para buscar tesoros. "Empecé con esta actividad después de un viaje a Nueva York. Tuve un sueño en el que mi abuela me decía dónde estaba escondida una alhaja. Me dirigí al lugar del sueño, el campo de un pariente, y con un amigo nos pusimos a excavar, pero no encontramos nada", relata. Ese fue su bautismo como explorador.
- "Otra vez salimos a buscar un tesoro de un barco pirata en las barrancas de San Nicolás, al norte de la provincia de Buenos Aires. Era un barco del siglo XVIII que venía de Venezuela. Excavamos muchísimo, pero no pudimos seguir porque nos encontramos con una ciénaga. Nos dio bronca porque un vidente nos había dicho que allí había ocho toneladas de oro y plata, pero no hubo forma", cuenta, y agrega que donde hay tesoros pasan cosas raras. "En una ocasión las palas se rompían, las linternas dejaban de funcionar y hasta una estrella se movía. Es común que se vean luces extrañas y se oigan ruidos como si fueran cadenas o platos rotos."
- "El mejor lugar para buscar tesoros es Paraguay, porque antes de la Guerra de la Triple Alianza, en el siglo XIX, era un país muy rico, y por miedo a los saqueos la gente enterraba sus bienes más preciados", explica. Y da pistas interesantes: "Cuando el oro está enterrado larga un gas que es muy fuerte y tóxico y da un tono amarillo a lo que hay arriba. Por eso, cuando uno ve un árbol como prendiéndose fuego, quiere decir que un tesoro está cerca. También lo indica la aparición de una luz blanca y grande como una luna llena".
- El artista-explorador estuvo en lugares donde convivió con fenómenos paranormales. "Estábamos al lado de una casa que no se podía habitar porque vivían fantasmas. Y al lado había un árbol en el que nuestras máquinas indicaban que había metales preciosos. Teníamos que romper el árbol, pero el cuidador de la casa lo impidió. Otra búsqueda frustrada." Pese a ser un buscador de tesoros entusiasta y constante, Laren no encontró nada, más allá de algunas monedas de plata. Pero guarda decenas de anécdotas sobre búsquedas de tesoros y sobre personas que tuvieron más suerte, como "un hombre que descubrió ruinas de misiones jesuíticas y al cabo de un tiempo volvió con dos o tres kilos de oro", relata. "Hay algunos enormes, como el Sillón del Inca, que era el trono de los emperadores incas, de oro con incrustaciones de piedras preciosas. Está dentro de un cementerio y tiene un muerto sentado sobre él", agrega. Eso sí, se niega a decir dónde.
- Muestra una composición suya en la que busca oro en una playa caribeña, y, de a poco, se anima a dar pistas sobre lugares que guardan tesoros. Nunca las suficientes: "Una iglesia del Centro tiene uno, pero cuando nos ofrecimos a buscarlo el cura del lugar nos dijo que sólo nos pagaba el día de trabajo, que no quería compartir el hallazgo. Y por eso le respondimos que no. También se pueden encontrar cosas valiosas en obras en construcción y en algunos túneles de Buenos Aires". Sugiere, además, que se preste atención en sótanos y aljibes: "Mucha gente guarda cosas ahí".
- El artista dejó su actividad exploratoria cuando le empezó a ir bien con su trabajo. "Ya llevaba muchos años y los videntes que consultaba me decían que iba a ganar más plata como artista que con los tesoros. Así que colgué los guantes", explica. Y además aconseja a los mandatarios. "El gobierno tendría que tener un ministerio de búsquedas de tesoros, porque a veces la gente tiene tesoros escondidos y no sabe a quién recurrir. Con lo recaudado, el país podría pagar la deuda externa", propone divertido.
- Cuenta Laren que en Entre Ríos un descendiente del general Urquiza, enano, encontró dentro de una botella un mapa de un tesoro. "Se ve que no halló nada porque sigue igual que siempre", concluye.





