Almodóvar, en su gran noche

España festejó el triunfo de la película; su director hizo lo mismo en Los Angeles.
España festejó el triunfo de la película; su director hizo lo mismo en Los Angeles.
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28 de marzo de 2000  

Más allá de la repercusión mediática a nivel universal que suele tener cualquier ceremonia de los Oscar, la de anteanoche mantuvo en vilo a los españoles, los que tuvieron que madrugar para poder ver a las dos de la mañana el triunfo casi cantado de Pedro Almodóvar por "Todo sobre mi madre", ganadora como mejor película en habla no inglesa.

En una ceremonia que no despertó demasiadas expectativas ni enfervorizadas emociones, el gritito de "¡Pedro!" pronunciado por la actriz Penélope Cruz (también española) anunciando al ganador del premio a una película que la tuvo como una de sus protagonistas, removió apenas un poco la atmósfera. Y, luego, el público norteamericano escuchó al director de "Matador" con simpatía y hasta con cierta curiosidad, casi la misma que les despierta Roberto Benigni cuando se expresa con gestos grandilocuentes en su inglés con acento italiano.

Cuentan que a Almodóvar no le gustó nada que en pleno discurso le cortaran el sonido cuando se extendió en agradecimientos mucho más de los 45 segundos asignados por la organización de la Academia a cada ganador. "Tenía tanta gente para agradecer...", dijo algo molesto a su jefa de prensa.

Almodóvar se expresó en un inglés con ciertas dificultades, que aún así aprovechó para diferenciarse: "Vengo de una cultura diferente", dijo con la estatuilla en la mano. Y acto seguido enumeró sobre el escenario del Shrine sus agradecimientos a las vírgenes de Guadalupe, a San Judas Tadeo y hasta "a un icono" al que le rezaba su madre, doña Paca, "que me dio buena suerte", dijo.

Antonio Banderas, uno de los actores fetiche de Almodóvar y que anunció la nominación junto a Cruz, contó entre risas: "El sábado, cuando hicimos los ensayos en el auditorio Shrine me dijeron que por favor le dijera a Pedro que teníamos los minutos muy contados. Creo que por televisión no se notó que le habían cortado los micrófonos, pero allí en la sala la gente no le estaba escuchando. Y en el teleprompter teníamos algo que decía "largaros". Luego, nos pegamos un abrazote que duró cinco minutos".

El tiempo de la celebración

Poco después de la ceremonia, Pedro Almodóvar comenzó a circular por las fiestas más importantes que tienen lugar en Hollywood en cada trasnoche del Oscar. Comenzó por la Cena del Gobernador, que organiza la Academia de Artes y Ciencias de Hollywood y tiene lugar junto al auditorio Shrine. Luego, el periplo festivo del realizador continuó en la fiesta de la revista Vanity Fair, en el restaurante Morton´s.

Hasta tal punto estuvo solicitado el director español, que algunos de sus actores ni siquiera tuvieron tiempo para hablar con él hasta que apareció en su propia fiesta, donde 300 personas lo estaban esperando. Almodóvar utilizó la puerta trasera del local para evitar el asedio de la prensa que de todas formas ya estaba esperándolo dentro del edificio.

La fiesta organizada por la productora El Deseo terminó a las 2.15 de la madrugada hollywoodense (en los Estados Unidos rige una veda para beber alcohol a partir de las dos). Después, los festejos de "Todo sobre mi madre" se trasladaron a la casa de Antonio Banderas y Melanie Griffith. Allí, todos querían estar con el ganador, tanto los miembros de su equipo -unas veinte personas- como algunos famosos entre los que se encontraban Matt Damon, Winona Ryder y Christina Ricci.

En los últimos días, cuentan que Pedro Almodóvar recibió miles de llamadas telefónicas de actores y productores norteamericanos, quienes no dejan de expresar lo que han sentido al ver su película número 13. Sean Connery y Stanley Donen, por ejemplo, le contaron que se emocionaron con la historia de Manuela, el personaje que interpreta Cecilia Roth.

El insomnio de Calzada

Si en España la madrugada encontró despiertos a sus habitantes, en el pueblo rural donde nació Almodóvar, Calzada de Calatrava, la expectativa familiar se trasladó a los 5000 habitantes de la comunidad.

"Me hizo llorar, reír y gritar", dijo Cecilia Almodóvar, tía del director y una de las 11 hermanas de su madre, la recientemente fallecida doña Paca, en la noche que mantuvo en vela a los residentes del pueblo, a 160 kilómetros al sur de Madrid.

"Todo sobre mi madre" es la tercera película española que consigue el Oscar al mejor film extranjero, después de "Volver a empezar" (1983), de José Luis Garci, y "Belle epoque" (1994), de Fernando Trueba.

Las películas de Almodóvar fueron las primeras de éxito comercial fuera de España. Y hay que recordar que el director manchego ya estuvo anteriormente nominado a un Oscar por "Mujeres al borde de un ataque de nervios" en 1989, premio que finalmente obtuvo "Pelle el conquistador".

Ayer, los telegramas de felicitaciones se amontonaron en el hotel Sunset Marquise, de Los Angeles, donde se hospedó Almodóvar con su comitiva. Los reyes Juan Carlos y Sofía, el príncipe de Asturias y las infantas Elena y Cristina subrayaron "el éxito que este Oscar significa para el cine español en su conjunto". También hubo salutaciones del jefe de Gobierno español, José María Aznar, mientras Joan Clos, alcalde de Barcelona -donde transcurre la película- expresó su esperanza en que la película ensalce la reputación internacional de la ciudad y de toda España llegaban ecos de una celebración que fue más allá del mundo del cine.

Recaudación

En España, más de 2.300.000 espectadores han visto "Todo sobre mi madre", cifra que seguramente aumentará después del Oscar. Según la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE), la recaudación bruta en España del film asciende a cerca de ocho millones de dólares. A esta cantidad habría que sumar otros cinco que el film ha generado en las taquillas norteamericanas. El film fue traducido a más de 20 idiomas por lo que la recaudación total supera los 52 millones de dólares.

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