"Antes era mal cantante"
Julio Iglesias, a punto de debutar en el país, el 8 y 9 de mayo, dice estar mejor que nunca, pero admite: "Mi cuerpo cada vez resiste menos los recitales"
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SAN PABLO.- "¿El mejor no es el que gana más campeonatos? Desgraciadamente es así. No es el mejor el que a ti te parece, es el que le gusta a la mayoría. En ese sentido, yo soy el mejor".
A Julio Iglesias no le importa exhibir su costado vanidoso con esos comentarios de tipo profesional y hasta de ribetes sexuales, como después se leerá. Pero como cree que muchos periodistas no dicen que es "el mejor cantante latino" por una cuestión de "vergŸenza", él se agarra de la revista Billboard para argumentar el porqué de su categórico triunfo ante las masas.
Lo cierto es que, hace unas semanas, la publicación declaró que Julio Iglesias es el artista que más discos ha vendido en la historia de la música. Es decir que con los 100 millones que había vendido antes de firmar con la discográfica Sony "más otros 120", según él declara, superó en el ranking a Michael Jackson, Billy Joel, Barbra Streisand, Bruce Springsteen, y Bob Dylan, los primeros de la lista de ese sello.
La Nación lo entrevistó en un hotel brasileño después de una serie de recitales y una cena show que dio para un público mayormente femenino y mayormente mayorcito. De 40 años bien para arriba, algunas acompañadas por sus novios o maridos, y hasta abuelas que fueron en grupo de amigas a ver al ídolo de su juventud.
Claro que a esta altura la histeria adolescente -por lo menos en Brasil- ya no lo salpica. A lo sumo algún gritito, palmas y muchísimas caras de boba que apenas balbucean las letras de las canciones. En todo caso, hacen oír su entusiasmo con los tangos del último disco de Iglesias.
La histeria la deja para las nuevas generaciones de cantantes románticos, como su propio hijo Enrique, o Luis Miguel, o Ricky Martin. Igual, no quiere abandonar el trono que lo tuvo como uno de los hombres más seductores del planeta. Y sostener el mito es todo un trabajo. Entonces Julio declara que tiene la misma edad que Mick Jagger: "Pero estoy mucho mejor; no tengo arrugas y nunca me he operado estéticamente. No me drogo y dejé de fumar, que era el único vicio que tenía. Sólo me gusta el buen vino. Hago el amor todos los días, acabo de tener un hijo, sigo cantando porque me gusta, la gente compra mis discos y me sigue queriendo. Tengo fuerza, dinero, me escondo cuando quiero y me acerco a quienes quiero y cuando quiero. Soy feliz. "¿Qué más quieres Federico si eres guapo y si eres rico?".
Tal vez embebido en un buen vino, un buen día dijo que en 1999 se retiraría y le dejaría la escena a sus hijos. Después dijo que no, que "a mis hijos no les voy a dejar los trastos hasta que me muera". Y ahora dice que quizás esta sea la última vez que pise la Argentina en una gira mundial que ya lo trajo de Nueva Zelanda, Australia y Japón, y después lo llevará a Chile, Uruguay, Perú, Rusia, Lituania, Estonia y Belgrado.
Ya más calmo en la entrevista, moderó el autorretrato de una vida perfecta y dijo: "Tengo un gran handicap físico que me dejó el accidente, lo que me obliga a reinventarme todos los días". Es que Julio Iglesias empezó a cantar, justamente, después de un accidente que lo dejó un tiempo postrado y que sepultó su carrera futbolística que había comenzado en el Real Madrid.
"La verdad es que mi cuerpo cada vez resiste menos el esfuerzo de tantos recitales. Pero yo lo hago porque me gusta. Ganaría más dinero si me quedara en mi casa hablando por teléfono con los bancos", admite. Y es cierto, el cantante español, además de los discos, cobra por los conciertos, derechos de autor, derechos cinematográficos sobre shows televisados, derechos derivados sobre todos los productos que llevan su firma, bienes inmobiliarios, acciones en sociedades petrolíferas, terrenos y casas en distintos sitios de América y Europa.
Un chico malcriado
En otro ataque de sinceridad, Julio Iglesias dijo hace un tiempo que "había sido un mal cantante", y agregó luego que había aprendido a hacerlo hace unos diez años. "Exactamente. Me di cuenta de que no cantaba bien hace diez años, cuando empecé con ritmos diferentes y me junté con gente que cantaba mejor que yo: Frank Sinatra, Stevie Wonder, Diana Ross, The Beach Boys... Es como el que juega al tenis con sus vecinos y empieza a hacerlo con las grandes ligas. Pero ahora siento que canto mejor cada día."
Sobre sus detractores dijo que, a esta altura, "están jo..., que me vengan a ver cantar". Y cuando se le nombra a Joan Manuel Serrat, sólo opina "que es un cantante provincial bueno. Escribe bien bonito, lee muchos libros y dentro de su provincialismo es el que mejor interpretó al país".
-Serrat dijo que si su hijo llegaba a cantar como el suyo, le daba una patada en el trasero...
-Sí. Pero a mí me parece que mi hijo es mejor que el suyo. Pero todos los artistas decimos tonterías. Y para algunos colegas es muy difícil rectificarse. Es muy difícil pensar que uno que cantaba "Manuelaaaaaa..." es el mejor cantante latino en la historia. Yo he tenido críticos terribles. Ahora ya no, nadie se explica cómo es posible que ese señor que no cantaba, ahora pueda cantar hasta con Pavarotti. No lo entienden. Tampoco yo.
-¿Se siente el "padre" de todas estas generaciones de jóvenes cantantes románticos?
-No sé si soy el padre de todos estos chiquillos... Hay algunos de ellos que tienen un talento descomunal, saben más que los gatos colorados de Hollywood. Pero sí, me siento un poco a seguir. Y es mejor que sigan los pasos de un campeón. Claro que ellos viven otra realidad: tienen la facilidad de los medios de comunicación que son mucho más rápidos.
-¿Qué semejanzas y diferencias encuentra artísticamente con Enrique Iglesias?
-Es muy joven y carismático, y cree que no tiene ademanes míos y yo creo que sí. Pero noto que él no tiene gente buena alrededor. Cuando se es joven el instinto es más importante que la cabeza, porque de cada diez se equivoca nueve. Desgraciadamente, hoy todo va muy rápido. En los años 70 llegabas a ser una artista a otra edad. Te daban más tiempo para aprender. Sé que a Enrique le van a exigir mucho y para eso él tiene que prepararse y darse el tiempo que ahora no tiene. Eso me da miedo, que sus gentes no le digan que tiene que recapacitar, estudiar, trabajar. El éxito a tan corto plazo es muy jo.... Te ilumina la cara de tal manera que después te la quema.
-¿Por qué se niegan a sacarse fotos juntos o a cantar en algún show?
-Enrique es un malcriado que no quiere recibir consejos.
-¿Soberbia juvenil?
-No, es estupidez juvenil. Y resulta que hay veces que los padres tenemos razón. Yo desoí muchas cosas de mi padre, y al tiempo, él tuvo razón. Por suerte estuve a tiempo para rectificarme. Tal vez no le pase lo mismo a Enrique. Pero tengo otro hijo, Julio José, que va a convertirse en el más grande artista latino. Lo digo tranquilamente. Acaba de firmar el contrato más grande de la historia de la música con Sony. ¿Modelo? No, Julio José era golfo, le gustaba la sanata y el verso.
-Ahora todos quieren cantar...
-Sí. El canta en inglés, escribe de maravillas y va a ser una sorpresa musical para la gente. Mis hijos me hacen saber que mis genes son históricos. Un padre que tiene tres hijos y que los tres estén en el show business... Tengo que estar satisfecho.
-¿Cómo fue competir con un hijo por un premio Grammy?
-Desgraciadamente se compite. Hay unos pilotos muy grandes de la Fórmula Indy, padre e hijo, que han corrido juntos. Una vez, le pregunté al padre: "Oye Mario, tú cuando estás corriendo con tu hijo, ¿qué sientes?" Y él me dijo algo que yo siento ahora: "Cuando yo sé que voy a ganar, gano yo. Y ya mi hijo lo sabe. Y cuando yo sé que no puedo ganar, dejo ganar a mi hijo". Ya sea por el Grammy o por un millón de discos.
Textual
- Serrat: "Es un cantante provincial bueno. Escribe bien bonito, lee muchos libros y dentro de su provincialismo es el que mejor interpretó al país".
- Herencia: "A mis hijos no les voy a dejar los trastos hasta que me muera".
- En vivo: "La verdad es que mi cuerpo cada vez resiste menos el esfuerzo de tantos recitales. Pero lo hago porque me gusta. Ganaría más dinero si me quedara en casa hablando por teléfono con los bancos".
- Confesión: "La Argentina es un país clave. Es donde más he cantado. Pero también debo reconocer que es donde más he sufrido".
- Edad: "Sólo estoy viejo de la cintura para arriba".
- Padre: "Enrique (Iglesias) es un malcriado que no quiere recibir consejos".
- Concepto: "El éxito a tan corto plazo es muy jo.... Te ilumina la cara de tal manera que después te la quema".
- Mujeres: "Si no flirteo con todas, me muero. Es algo que tengo en los genes. La seducción, bien entendida, no es mala. Al contrario, me estimula".
Donde más ha sufrido
SAN PABLO.- En las funciones que hará el 8 y 9 del mes próximo en el teatro Gran Rex y la cena show del 16 en el Centro Costa Salguero, Julio Iglesias hará un recorrido por sus más grandes éxitos, aunque incluirá también las canciones del último disco, "Tango", que curiosamente nunca presentó en la Argentina.
"Me da una vergüenza terrible, pero quiero cantarle a los argentinos una música que la he llevado de Finlandia a China, y que es uno de los discos más vendidos en los últimos diez años. Y el pueblo argentino no lo sabe. Y la prensa tampoco sabe que he ido a lugares donde no se sabe qué m... es el tango", dijo el cantante español que, entre otros, grabó "El día que me quieras" y "La cumparsita".
Iglesias contó que el año próximo proyecta editar un álbum que será una suerte de resumen de su vida: "Serán 6 compilaciones en 6 idiomas. Un total de 240 canciones distribuidas en 6 discos dobles".
Sobre la elección de los temas, el español confesó haber consultado a Sadaic para saber cuáles han sido los más vendidos en la Argentina: "Es que tu país es clave. Es en donde más he cantado. Pero también debo reconocer que es donde más he sufrido. Pero eso te lo contaré cuando sea más viejito", dijo Julio Iglesias.
El flirt, como un eje de su vida amorosa
SAN PABLO.- Sostener la imagen de amante perfecto para Julio Iglesias es un trabajo que ha marchado a la par de su tarea profesional. Por ejemplo, de 1985 a 1990 las revistas del corazón le contabilizaron unos 1300 romances con mujeres de todo grupo y factor.
Ahora que declara 54 años la leyenda continúa, aunque tal vez no con tanto alarde de nombres de mujeres famosas. El hombre que tuvo un romance con la viuda de Elvis Presley está casado -en segundas nupcias- con una joven mujer, Miranda, y ya tiene un hijo de siete meses.
De todos modos, insiste en recordarle a su público femenino todos sus supuestos talentos. Y durante un show, salpicado de comentarios humorísticos del cantante, prevalecieron los referidos al sexo: "Sólo estoy viejo de la cintura para arriba", le dijo, entre otras cosas al público brasileño.
Ya fuera del escenario aclaró que es mentira que ninguna mujer se le resista. "Este cabrón lo único que hace es trabajar. Pero claro que la imagen es importante.Y yo también me cuido. Tú sabes que cuando Arafat se saca el gorrito no le hacen fotos, y que cuando Fidel Castro no tiene su uniforme, tampoco. Cualquier artista sabe que la imagen de cerca de una cámara te saca la nariz más grande. Y yo también siento que tengo que cuidar las fantasías de la gente", dijo el cantante ,que establece como único requisito para ser fotografiado que las tomas se realicen desde arriba.
Con respecto a las mujeres, aseguró que piensa flirtear toda la vida. "Si no flirteo con todas las mujeres, me muero. Es algo que tengo en los genes. Mi mujer lo intuye. Cada vez que veo una mujer guapa, la miro. Si me gustara la heroína sería un heroinómano, si me gustaran los hombres sería un homosexual del ca... A mí me gustan las mujeres, ¿y qué? La seducción bien entendida -como todos los pecados, incluida la vanidad- no es mala. Al contrario, me estimula."
Enrique, en un receso con final cantado
Decisión: con el cetro repartido entre Luis Miguel y Ricky Martin, el hijo de Iglesias quiere recuperarse con un nuevo disco.
MIAMI (Reuter).- Enrique Iglesias reinó durante los tres últimos años como el máximo ídolo juvenil de la canción iberoamericana, pero el cetro fue recuperado por Luis Miguel tras ganar el Grammy con su álbum "Romances", aunque a éste se le coló Ricky Martin con la canción del Mundial de fútbol.
Pero eso no significa que Iglesias se encuentre llorando miserias, sino que el artista español, que vendió más de 10 millones de copias de sus dos primeras producciones discográficas, se ha tomado "un receso", según lo define su representante, el colombiano Fernán Martínez, y se apresta a grabar nuevamente.
"Hemos decidido que Enrique se tome un receso -le dijo Martínez a con Reuters-. En los próximos días comenzará en Nueva York a poner la voz para su tercer álbum, el que saldrá al mercado en septiembre."
Eso significa que el joven Iglesias, el hijo del famoso Julio, tendrá por lo menos tres meses para preparar el nuevo material, el que será producido, al igual que sus exitosas producciones anteriores, por su compatriota Rafael Pérez Botija.
El nuevo CD se titulará "Cosas del amor" y, como lo sugiere su título, contendrá baladas lentas y rítmicas que tendrán como tema central el amor.
Dos traspiés
Enrique sufrió dos traspiés importantes en los primeros meses de 1998, al perder el Premio a la Música Americana, que ganó su padre, y luego el Grammy Pop Latino, que fue para Luis Miguel y su tercera entrega de boleros modernizados.
"El receso nos ha llevado a rechazar la oferta que nos hicieron para que Enrique cantara otra vez en la final del concurso Miss Universo, que se realizará el 12 de mayo en Hawai", agregó Martínez, desvirtuando cualquier especulación de que su pupilo, de 23 años, esté perdiendo popularidad.
"Ofrecieron pagarme 300.000 dólares, pero yo prefiero que se concentre en el disco", indicó Martínez, que durante los nueve años que fue la mano derecha de Julio Iglesias pudo conocer íntimamente cómo se hacen las estrellas.
El mundo tuvo oportunidad de ver a Enrique Iglesias el año pasado en el show de Miss Universo realizado en Miami, donde cantó en español y rodeado de las bellas candidatas su superéxito "Sólo en ti".
Luis Miguel se convirtió en el gran ídolo juvenil de la canción de habla hispana en 1991, cuando grabó boleros en modernas versiones producidas por Armando Manzanero. En 1995, surgió Enrique Iglesias como un cohete, casi paralelamente con Ricky Martin.
Este último grabó "La copa de la vida", la canción oficial del Mundial de fútbol de este año, y se ha ubicado en lugares preferenciales de popularidad en varios países.





