
Así hablaba Darío Giordano sobre sus hijos antes de ser acusado por Valentín Yankelevich: “Son artistas y verlos arriba del escenario es maravilloso y movilizante”
El productor quedó implicado tras el testimonio de su hijo; el registro de cuando asistió al homenaje de Romina Yan
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Luego de que Valentín Yankelevich acusara a su papá, Darío Giordano, de ejercer violencia física y psicológica contra él y su hermano Franco tras la muerte de Romina Yan, en las redes comenzaron a circular antiguas entrevistas que el productor televisivo y teatral dio sobre sus hijos.
A pesar de su perfil bajo, con nula aparición en los medios de comunicación, Giordano estuvo presente en el emotivo homenaje a Yan en el Teatro Gran Rex, que se celebró en el año 2018 bajo el nombre #ViveRo.
“Estamos felices. Siempre es hermoso recordarla y más con este homenaje maravilloso”, declaró, por aquel entonces, en el programa Hay que ver (Canal 9).

Acto seguido, habló sobre el legado artístico que le dejó Yan a sus tres hijos: Franco, Valentín y Azul. “Es entender esa parte maravillosa de su mamá y poder agradecer eso con ellos, que hoy también son artistas y heredaron de ella todo. Verlos arriba de este escenario, donde la vimos muchas veces a ella, es muy movilizante”, declaró.
Romina Yan falleció el 28 de septiembre de 2010 a raíz de una descompensación cardíaca. A partir de ese momento, los tres hijos quedaron bajo la custodia de su padre, quien reconstruyó su vida dos años después cuando conoció a Miren Algañarás, su actual esposa.

“No hay una explicación racional, ella transmitía con el corazón. Real. Y esta conexión hace esto, que la gente sienta como sentía ella cuando estaba acá con nosotros. Eso no se termina nunca”, subrayó sobre el carisma que acompañó a la actriz durante su carrera y el apego que tenía con su círculo íntimo, incluyendo a sus padres, Gustavo Yankelevich y Cris Morena.
Por último, recordó cuándo conoció a Yan y cómo construyó la relación que terminó con la construcción de una familia compuesta por tres hijos: “Fue único. Recuerdo todo, cómo la vi, cómo le hablé. No estaba nervioso. Súper inconsciente y eso fue lo maravilloso. Verla la esencia de Ro fue lo que hizo que viviéramos la esencia nuestra y eso generó la familia que formamos”.
Qué pasó con Valentín Yankelevich, el hijo de Romina Yan
Después de la muerte de su madre, en septiembre de 2010, la vida de Valentín, según contó, tomó un giro radical al sufrir violencia física y psicológica por parte de su padre.
De acuerdo a lo contado por el joven de 23 años a Infobae, a los 12 se fue a vivir con su abuelo Gustavo Yankelevich, quien tras denunciar la situación, obtuvo la custodia de él y de su hermano mayor, Franco, mientras que su hermana menor, Azul, continuó viviendo con su padre. “Era un infierno vivir en esa casa”, llegó a decir a ese medio.

Respecto a por qué eligió este momento para contar la situación que vivió, Valentín fue tajante: “Yo le pedí a mi abuelo que cuente lo que estaba pasando, y él justamente por querer proteger el proceso judicial me dijo que tenía que tener paciencia. Y también por mi hermana, ¿no? Ella se quedó con él [por Darío Giordano] y no queríamos que tuviera estas reacciones y estas situaciones de violencia con ella. Entonces, por muchos años callamos".
“Cuando yo tenía 10 años, 9 años, empecé a sufrir violencia física y psicológica de parte de Darío. Mi hermano también. Era un dolor incomprensible. Realmente era un infierno vivir en esa casa”, describió Valentín, quien además agregó: “Las ocho horas que yo pasaba en el colegio eran las mejores ocho horas del día porque no volvía a mi casa. Yo sabía que volvía y se desataba el infierno. Sabía que no tenía escapatoria. Desde agarrarme de los pelos, llevarme por la escalera, pegarme, dejarme encerrado en el cuarto, traerme la comida cuatro horas después fría, apoyarla en el piso”.

Según su relato, la violencia empezó después de que Romina Yan muriera, cuando él tan solo tenía 7 años. Desde entonces empezó a vivir, al igual que con su hermano Franco, diferentes actos de violencia en su hogar.
En medio de ese contexto, confió en Gustavo Yankelevich para revelarle la situación que vivía en su casa. Su abuelo se volvió su confidente, al igual que el de sus hermanos. En la actualidad, Valentín no llama “papá” a Darío y cambió su apellido paterno por el materno.
Desde el momento en el que se judicializó el asunto, Valentín y Franco no volvieron a su hogar. Caso contrario su hermana, Azul, siguió viviendo con su padre, algo que preocupó al protagonista de esta historia, quien decidió callar su historia para proteger a su hermana.
“Fue duro al principio. Para ella fue muy duro. Siempre nos entendió, siempre supo por qué nos fuimos. Pero al principio cuando ella era muy chiquita sentía que la habíamos dejado sola digamos. Después nos terminó entendiendo y hoy tenemos una relación espectacular”, contó sobre el dramático hecho de separarse de Azul. Hoy en día, su hermana vive fuera del país. Eso lo motivó a contar su historia.

El joven agradeció en varios fragmentos de su relato a sus abuelos e hizo un paréntesis en Cris Morena, su abuela, quien también cobijó a él y su hermano. “Fue una pata importante cuando nos fuimos a vivir con mi abuelo. Nos acompañó y estuvo presente”, recordó.
En una entrevista a LA NACION, Valentín habló de su abuelo y dijo: “La persona que más me aconseja sin dudas es mi abuelo Gustavo. Me crié con él y podría hacer un libro con todas sus historias y todos sus consejos. Es mi gran maestro”.



