El regreso del trío al estudio después de trece años
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Esta es la repetición de una reflexión harto realizada en numerosas ocasiones a lo largo de la existencia de este pequeño espacio al que llamamos Hot Tracks. Una reflexión motivada por el regreso del antiguo compañero bloggeril, eventual competidor y/o mofador personalizado, junto con la necesidad de autocompadecerse ante la inexorabilidad de un futuro oscuro y más solitario aún. Pocas cosas nos (a esta altura, el nosotros inclusivo es válido) resultan tan gratificantes como el descubrir cada tarde -porque cada noche nos olvidamos para volver a recordar y luego volver a olvidar lo recordado y volver, así somos, así vivimos- un lugar físicamente ínfimo pero conceptualmente gigantesco, en el que podemos no sólo disfrutar de los nuevos sonidos del mundo sino volver a los acordes conocidos, indagar en terrenos inexplorados, enseñar y aprender, compartir, motivar y cebar, equilibrar, desahogar, canalizar. Sentir placer, aborrecer, ningunear: cuando le demos play al track que define esta jornada como todos los otros que definieron los cientos y cientos de días anteriores, y nos regocijemos ante esa acelerada cabalgata de piano de cantina, sabremos que acá también podemos encontrar ese algo indescriptible que de alguna manera nos permite prolongar esta existencia con más que mera inercia.
Gracias a todos por estar (adiós a los que ya no volverán), gracias a Ben Folds por este tema adelanto de su primer disco de estudio en más de una década (el último, antes de su ruptura, fue The Unauthorized Biography of Reinhold Messner, de 1999) que saldrá en agosto, mucha suerte a Mancusi en su nueva e hilarante misión.





