Bersuit, a la conquista de España
Festimad: el grupo argentino tuvo una muy buena recepción en su participación durante el "Woodstock español".
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MADRID.- Bersuit Vergarabat hizo bailar en el Festimad. ¿En dónde? En la cuarta edición del festival independiente de rock de Madrid, que este año convocó en la primera jornada, el jueves pasado, a 20.000 jóvenes y al día siguiente, a 15.000.
Metallica, Skunk Anansie, Ministry, The Black Crowes y Satanic Surfers encabezaban la cartelera en la que también se incluían más de 60 bandas de heavy, rock, hard core, hip hop, techno y música latina.
En este último segmento figuraba Bersuit, cuya actuación fue precedida por la difusión en la radio local de "Sr. Cobranza", como la canción que el gobierno de Carlos Saúl Menem censuró. Pero habría que esperar hasta la segunda noche del "Woodstock español" para ver a Bersuit en acción.
Desde las 13.45 del jueves, cuando bajo el calor asfixiante de Madrid comenzaron a tocar los españoles Relief, hasta el amanecer del sábado, cuando varios miles seguían el "tun tun" del rave, el parque El Soto, de la localidad suburbana de Móstoles, fue una fiesta sin violencia.
Con bermudas o biquini, de negro o en plan hippie, unos esperaban fumando la actuación de Metallica. Desde lejos se oía la voz de Skin, la polémica cantante de Skunk Anansie. Otros se abrían camino sobre la tierra salpicada de vasos vacíos de calimocho (vino con Coca-Cola) o Speed (bebida energizante prohibida en países como Suecia) para llegar a El Antojito, uno de los cinco escenarios del festival, el dedicado a los ritmos latinos.
El turno de los argentinos
Allí iba a tocar Bersuit. Pero 24 horas después. En aquel momento sonaban los españoles pachangueros de Amparanoia. De repente terminó el recital de Skunk Anansie y, como malón de refugiados, el público se desplazó al escenario de Metallica.
Tras la sólida actuación de James Hetfield y su banda, que presentaban "Garage Inc.", su último disco repleto de clásicos, algunos cambiaron el chip del heavy por el de la música electrónica. Otros cenaron un pancho o unas papas fritas, y después a dormir al camping instalado en el mismo parque y con capacidad para 4000 tiendas de campaña.
Al otro día, por fin, llegó el turno del grupo argentino, con el pelado Cordera a la cabeza, en su tránsito por varias ciudades españolas en plan promocional de su último disco, "Libertinaje".
Pasada la medianoche, mientras la mayoría oía la ruidosa música industrial de Ministry, no pocos comenzaron a moverse con los acordes de cumbia de "Yo tomo" y el resto de las canciones "festivas" del cuarto disco de la banda porteña.
Uniformados con pijamas, los Bersuit fueron levantando el clima. Los españoles y alguno que otro xeneize fueron soltando la risa con los movimientos pélvicos del cantante Gustavo Cordera. Y también el cuerpo, ante la mezcla de cuarteto, chamamé, rock y pop.
El momento de éxtasis llegó con los cambios de ritmo y la letra de "Sr. Cobranza". Entusiasmados volvieron a interpretarla otra vez en el bis.
Bersuit clausuró las actuaciones en el escenario latino. En otro sitio ya sonaba el punk de los Satanic Surfers, la carpa rave se llenaba y así terminaba un nuevo Festimad, más tranquilo y más masivo que en años anteriores.
Otra capital musical
Música aquí, allá y en todas partes. Las buenas ofertas musicales dominan la temporada veraniega en España, que no sólo vive del rock más furioso. En Murcia, el duelo de guitarras que protagonizaron el sevillano Raimundo Amador y el estadounidense B. B. King no pasó inadvertido. En el cierre de su gira conjunta por España, los dos guitarristas convocaron una buena cantidad de público que se deslumbró, a lo largo de tres horas, con estos maestros de las seis cuerdas. Ambos presentaron sus últimos trabajos y brindaron un recital con mucho blues y flamenco, según consignó la agencia EFE.




