
Cadillacs para cien mil
Aniversario: los festejos por los 116 años de La Plata convocaron a 100 mil personas que bailaron y cantaron al ritmo del rock.
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LA PLATA.- Por cierto, no es frecuente que una banda logre reunir ante sí a un público compuesto por más de 100.000 personas. Los Fabulosos Cadillacs tuvieron ese privilegio en la noche de anteayer, durante la celebración del 116º aniversario de esta ciudad.
Los festejos comenzaron, muy temprano, en la plaza Moreno y culminaron con un megafestival de rock. La seguidilla de conciertos comenzó pasadas las 18.
Los platenses El Secreto de Emily fueron los encargados de romper el hielo. La agrupación enfrentaba su primera presentación masiva y, además, daba a conocer los temas de su primer compacto, que lleva el nombre de la banda.
La tarde caía en la ciudad, y la juventud, sin pausas, se adueñó de la plaza. Tirados en el pasto, flacos y flacas se dispusieron a escuchar después a otra afamada banda platense: La Cofradía de la Flor Solar.
Le cabe a este conjunto el mérito de ser uno de los pioneros del rock platense. Algunos cuarentones, seudohippies todavía, se conmovieron con viejas melodías que emanaban de las guitarras de Rubero Díaz y Morcy Requena, cofrades de la primera época.
Cuando los Peligrosos Gorriones subieron al escenario, más de la mitad de la plaza estaba llena.
Su repertorio duró alrededor de 50 minutos y sus temas fueron festejados con pogos, por muchos de los seguidores.
Una linda noche
La banda fue ovacionada cuando su cantante, Francisco Bochatón, gritó a la masa "qué linda noche para fumarse un Bicho Reactor", rescatando el sentido de la frase de Andrés Calamaro, que tanta polémica desató tiempo atrás y que le valió un proceso judicial. Esta agrupación, de origen platense, se formó en 1991 y apareció como uno de los estandartes del nuevo rock junto a los Brujos y Babasónicos.
Cuando Los Fabulosos Cadillacs saludaron al público, la inmensa plaza desbordaba y algún segmento menor de público fue desplazado hacia las calles paralelas al escenario.
Amontonada como conejos en brillantes cajas de metal, la muchedumbre saltaba, vibraba y al unísono cantaba "¡oooh vamos Fabulooo, Fabulooo, Fabulooo, vamos Fabulooo!" Entre las canciones que ejecutó la banda ganadora del premio Grammy, se apreciaron hits como "Mal Bicho", "Calaveras y diablitos" y "El León Santillán", entre otras.
Hijos en escena
Los Fabulosos Cadillacs tocaron de lleno la sensibilidad juvenil cuando dejaron subir al escenario a algunos descendientes directos de desaparecidos durante la dictadura militar, agrupados en Hijos. En ese momento informaron sobre el escrache realizado al "asesino" Carlos "El Indio" Castillo.
El recital llegó a su clima culminante cuando los Cadillacs se despidieron entonando su ya tradicional "Matador", que produjo una oleada humana sacudida por el ritmo de los tamboriles.
Los festejos terminaron con breves fuegos artificiales. Parecieron brotados del mismo cielo como lágrimas brillantes y felices que surcaron el rostro de una estrella: la juvenil capital bonaerense.






