Carlos Portaluppi es protagonista de una lucha de clases
Junto con Héctor Díaz, Valeria Lois y Guillermina Valdes hace Invencible, una nueva propuesta escénica que se detiene a observar problemas sociales de renovada actualidad
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El primer trabajo práctico que tuvo que hacer el estudiante de Arquitectura Carlos Portaluppi fue un dibujo a mano alzada del teatro Coliseo Podestá de La Plata. Muchos años después, con otra profesión y una carrera impensada por aquel casi adolescente, el actor Carlos Portaluppi actuó en ese teatro por primera vez para despedir Bajo terapia, la obra que protagonizó desde 2015 hasta abril último. Un reencuentro poético para despedir tres temporadas en las que tejió vínculos entrañables con sus compañeros, recibió críticas favorables y también dejó pendiente una pregunta. "En el saludo final, cuando salimos todos, me ubicaba siempre en un extremo. El público aplaudía, pero a mí no me miraba, me evitaba por esos últimos diez minutos en que el personaje muestra su lado oscuro. No una vez sino todas la veces pasó eso, quedaba como excluido. No sé cómo tomarlo: por un lado, a mi ego le dolía un poco, pero por otro significaba que el trabajo estaba hecho", dice Portaluppi sobre el marido violento que personificó en la comedia dramática del santafecino Matías del Federico.
Ahora comienza otra etapa, la de Invencible, del inglés Torben Betts, con versión y dirección de Daniel Veronese y acompañado por Héctor Díaz, Valeria Lois y Guillermina Valdes, la única de este equipo que no integró Bajo terapia. "El primer día de ensayo vino con toda la letra sabida. Creció en cada ensayo. Crecimos todos. Seguramente habrá gente que vendrá a verla a ella como otros vendrán a verme a mí o a Valeria, a Héctor o a Veronese, que es una garantía en la conducción", dice, muy firme, para alejar cualquier atisbo de suspicacia mediática.
Producida por Sebastián Blutrach, escenografía de Alberto Negrín, iluminación de Eli Sirlin y vestuario de Valeria Cook, Invencible presenta a una pareja de elevado estatus social y cultural (Lois y Díaz) que por la crisis económica debe trasladarse a un barrio periférico donde vive gente más humilde. Para insertarse amigablemente, buscan relacionarse con sus vecinos, la pareja que forman Valdes y Portaluppi. Lo que empieza con buenas intenciones no terminará de la mejor manera y quedará en evidencia la barrera cultural e ideológica entre estas dos familias. El nombre de la obra se lo da Invencible, el gato de la familia de obreros que suele saltar al jardín de los vecinos biempensantes aterrorizando a sus hámsteres: este detalle es el desencadenante de esta guerra de verdades de clase. "Es una montaña rusa, con picos de humor y de mucha emoción", promete Portaluppi, que interpreta a un cartero muy enamorado de su mujer, recepcionista en un consultorio médico y la madre de sus tres hijos: "Gente de laburo, seres que le están poniendo el hombro. El mío es un personaje rústico, fanático del fútbol y que habla mucho, no da lugar para meter una coma y dificulta cualquier tipo de intercambio", dice el actor, al que le gusta indagar en la condición humana, como define su estilo, y tiene en Veronese a un gran aliado. "Daniel me conoce desde hace tiempo; entonces todo es más expeditivo, ya sabe cómo administrar mi energía. Antes de estas dos últimas, hicimos Casa de muñecas y La gaviota, en giras por Europa, un regalo del oficio. Gracias a él pude conocer las catedrales, un vicio que me dejó la arquitectura", dice, otra vez buscando conexiones y sentidos.
A Portaluppi le siguen gritando por la calle Morcilla, el preso que hizo en El marginal, la mejor ficción nacional del año pasado, producida por Underground y emitida por la TV Pública. "¡Las cosas que me dicen! ¡Es de locos! Qué energía había y todo el vuelo que tiene Luis Ortega, qué cabeza. Hay muchos chicos fanatizados con la serie, esperando la segunda temporada. A mí no me han confirmado nada si se hará o no, pero así parece. Pero la única forma en que podría aparecer mi personaje es si van para atrás en el tiempo", dice el actor, que, de todos modos, hará televisión este año: la versión local de la serie española Cuéntame cómo pasó (en el aire desde 2001), a partir de la muerte de Juan Domingo Perón hasta la democracia en 1983. Es una tira diaria para el canal público y trabajan, entre otros, Nicolás Cabré, Malena Solda, Leonor Manso y Carola Reyna, que será la pareja de Portaluppi, un divertido reencuentro después de la telenovela Vecinos en guerra y la obra Todos felices.
Con Veronese, con Reyna y también con Ana Katz, Portaluppi puede seguir uniendo puntos en común. Con la actriz y directora trabajó en dos películas: Una novia errante (2006) e Hijos nuestros (2016), el film dirigido por Juan Fernández sobre un taxista fanático de San Lorenzo. Por ese personaje se difundió un malentendido en el que apareció mezclado el nombre del papa Francisco, hincha de ese club, y que el actor aprovecha para aclarar: "Por favor, nunca dije que quería que me llamara el Papa. Pusieron ese textual en una revista, dándole otra connotación. Fue sólo una humorada y por supuesto que no me llamó. Aunque imagino que la vio porque Valentín Greco, el chico que hace de hijo de Ana en la película, fue a visitarlo y se la entregó", dice el fanático de Ríver.
El gusto que todavía no se dio, pero sabe que sólo se trata de una cuestión de tiempo, es Cyrano de Bergerac, obra de Edmond Rostand y personaje que amó desde que vio la inolvidable actuación de Gérard Depardieu en la película de 1990: "Estoy trabajando en una adaptación a un tiempo más cercano. Tal vez la dirija también. No era mi intención porque siempre lo que quise es protagonizar, pero se fue dando porque ya en la escritura estoy metiendo cosas de director. No tengo apuro, va madurando de a poco. Pienso hacerla en un teatro del off. Voy por la cuarta versión, tuve devoluciones muy valiosas de Veronese, Héctor Díaz y otro amigo que respeto y quiero mucho, Guillermo Ghío", dice sobre el director del unipersonal La historia del señor Sommer, otro de sus trabajos teatrales.
El Incaa
"Todos los actores nos pusimos del mismo lado, desde Pablo Echarri hasta Mirtha Legrand, para defender nuestra industria, que es incipiente y necesita apoyo. Nos asustamos ante la posibilidad de que el fomento al cine corriera riesgo. Porque es muy difícil hacer cine. La corrupción no es de ahora y la Justicia deberá hacerse cargo. Pero no hay que tomar medidas apresuradas. ¿Por qué apartar a una persona de quien ellos mismos, los que la apartaron, dijeron que era honesta? Se generó una situación muy dolorosa, pero en este tema no hubo grieta.
Invencible
Dirigida por Daniel Veronese
En el Multiteatro, Corrientes 1283.
De miércoles a domingos, a las 20.30, y sábados, también a las 22.30.





