
Carnota y el folklore que adelanta el futuro
Figura: el cantante y compositor acaba de lanzar "Fin de siglo", su nuevo álbum, en el que propone una mirada distinta para la música autóctona.
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"Fin de siglo" se parece más al título del nuevo álbum de una banda de rock industrial o de una exposición futurista sobre el nuevo mundo globalizado. Pero no se trata de eso: coincide con la atípica mirada folklórica de Raúl Carnota, un compositor que influenció a toda una generación de músicos y se adelantó a su tiempo con ese sonido nuevo.
El disco del compositor y cantante refleja ese juego de proyecciones de un "folklorista" rodeado por un contexto urbano y cautivado por el paisaje rural, con creaciones propias y de otros autores, sazonadas por un trío que completan Juancho Perrone (percusión) y Juancho Farías Gómez (bajo). "Lo bueno de estar con estos músicos es que no nos aburrimos y exceden lo folklórico. Ante todo, son músicos, que pueden tocar rock, jazz, reggae o blues...", elogia Carnota.
"Fin de siglo", que aparece en el momento justo para aclarar y perturbar el horizonte folklórico, es un nuevo manifiesto. "Todo lo que un músico tiene que decir lo hace a través de la música. Ahí está lo que pienso y lo que veo a mi alrededor", aclara el músico.
A la vista no hay ranchos. Sólo grandes edificios. El único símbolo perceptible de la cultura telúrica es una antigua caja vidalera de Santiago del Estero y el nuevo disco, que hace girar en la compactera con cierto fastidio: "¿No querés escuchar el último de Tom Waits?", insiste.
Carnota consiguió, como pocos autores del género folklórico, captar la esencia del hombre del interior y ensanchar los ritmos de esas regiones del Norte. Pero aclara: "Nunca fui un gaucho. Nací en Buenos Aires y me crié en Mar del Plata. Soy un hombre de ciudad y eso me permitió escuchar otras músicas".
-¿Cómo lográs que tus chacareras suenen tan santiagueñas? -Aprendí con músicos como Adolfo Abalos. Además, anduve mucho por el interior. El Mono Villegas siempre me decía: "¿Vos querés tocar blues? Imitá a los negros. ¿Querés tocar chacarera? Imitá a los santiagueños". Y así hice con otros ritmos. Será que tengo oído.
A fuerza de obras que se colaron en lo más profundo del cancionero folklórico, como "Grito Santiagueño" o "Gatito de las penas", el compositor logró instalarse con un discurso musical, que sigue elaborando en su nuevo disco y que escapa al presente folklórico más comercial. "Hay muchas tendencias, sobre todo en el último tiempo. Pero hay otros que no se manejan con eso. Yo recuerdo siempre un dicho de un viejo que decía: "Las modas vuelven a mí", porque siempre tenía la misma pilcha . Y es verdad, muchas veces voy por un camino que puede sonar complicado porque yo me voy aburriendo de lo que hago, no la gente.Voy buscando otras cosas."
Los trece temas de "Fin de siglo", editado por Acqua Records, se ubican en tiempo de chacarera, chamamé, vidala, canción, zamba o estilos menos interpretados, como la habanera o el milongón, para dar forma a un sonido personal. Aunque Carnota sostiene: "No soy ni moderno ni original ni nada". Luego agrega: "Lo único es que las canciones que hago se parecen a lo que soy".
Esta producción -la séptima en su larga historia- seguramente influenciará el sonido de toda una nueva generación de artistas folklóricos, como sucedió años atrás con discos como "Entre la ciudad y el campo" (1987), en el que se adelantó una década la utilización de los teclados o la guitarra eléctrica.
"En esa época no se usaban los teclados para este tipo de música. Tuvimos que trabajar mucho para lograr ese sonido. Eramos como pintores que buscaban colores nuevos. Ahora ni puedo ver un teclado. Me resulta más atractivo estar con este power trío acústico, donde estás en la cuerda floja todo el tiempo y hay más adrenalina", cuenta En su nueva aventura musical, cocina esas piezas artesanales donde confluyen influencias, costumbres y hasta historia de anarquistas. "Por ejemplo, el tema "Imposible", de Juan Carlos Franco, me daba vueltas hace mucho tiempo en la cabeza porque un familiar me contó su historia. Era un militar que defendió a Severino Di Giovanni y que terminó preso en una cárcel de Ushuaia. Este tema me quedó en la memoria."
Mirada interior
El disco se termina y el agua para el mate también. Carnota aprovecha para destacar el folklore que se hace en el interior: "Me traje muchos discos con cosas realmente muy buenas -cuenta-. Hay mucha música, lo que pasa es que no se conoce".
Arma el último cigarrillo y completa esa visión actual que desparrama en la letra del milongón de cierre del disco "Fin de siglo" donde rapea: " Y van las traiciones volteando altruismos/estéticas muertas por maniqueísmos/las sanas costumbres de vicios modernos/con nuevos mesías que estrenan avernos ".
Mientras el eco de los sonidos rioplatenses unen estética y pensamiento para dar ese pequeño gran salto hacia adelante, Carnota se queda con el último bocadillo: "¿Por qué los músicos tenemos que opinar con música y los políticos se dedican a opinar?".



