Castets, el otro yo del señor Campanella
Es el hombre que escribió a dúo con el realizador éxitos tales como "El hijo de la novia" y "Culpables"
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Hoy, a Fernando Castets le resulta imposible imaginar su trabajo sin Juan José Campanella. Pero el encuentro entre los dos responsables de la película "El hijo de la novia" y el programa "Culpables", entre otros, fue tan azaroso que lo que resulta extraño es que estén juntos. Y sobre todo, que trabajen como dúo desde hace 22 años.
"Una amiga mía dice que más que ser dos autores que trabajan doce horas, somos como un autor que trabaja 24." La definición de Castets parece exagerada. Pero no lo es.
De hecho, no parece alguien que desate fácilmente los nudos. Es más: en el camino que lleva recorrido con Campanella, desde 1979, se ha empeñado en sumar a otros amigos. Como el actor Eduardo Blanco, que trabajó con ellos en el primer largometraje que concibieron juntos y también en las películas "El mismo amor, la misma lluvia" y "El hijo de la novia". Ahora agregaron al bando a Ricardo Darín, que también protagonizó las dos películas del dúo y ya se apunta como el futuro actor principal del film que está por venir. Y para no dejar piezas afuera habría que sumar también a Adrián Suar y a su empresa, Pol-ka, con la que no sólo trabajaron en el film sino también en "Culpables" y en la próxima película que harán (y cuyo tema central será la amistad).
La unión hace la fuerza
A Castets nada de todo esto le parece extraño. Quizá porque la mitad de su vida transcurrió escribiendo a dúo con Campanella; incluso en los largos años en los que el director de "El hijo..." vivió en los Estados Unidos. Pese a todos los retrasos tecnológicos de fines de los años 80 se las ingeniaron para trabajar a la par. Primero vencieron la distancia gracias a los conocidos que viajaban en avión. Se enviaban de ida y de vuelta los sobres con los guiones corregidos, aumentados, tachados. Y en 1995, cuando empezaron a delinear lo que terminó siendo "El mismo amor, la misma lluvia", se anticiparon al chat con un programa de comunicación que les permitía trabajar desde las dos puntas del continente americano a la vez.
Para ese entonces ya eran viejos conocidos. Sus caminos se habían cruzado en 1979, cuando, de casualidad, ambos ingresaron en la misma clase de cine, en la Escuela Panamericana de Arte. Por esas cosas de los profesores que olvidan apellidos terminaron siendo "los nuevos". "Los dos quedamos apartados por eso, porque entramos como oyentes y nos mandaban a hacer muchas cosas juntos. O sea que, al menos al principio, nos fue un poco impuesta esa cosa de estar juntos", cuenta ahora Castets.
Por imposición o no, lo cierto es que terminaron haciendo juntos "Victoria 392", el primer largometraje argentino en Súper 8. Una titánica tarea que les llevó nada menos que 14 meses: de abril de 1981 a junio de 1982. Un tiempo más que prudente para advertir que les gustaba lo mismo: "La comedia, el humor".
Fue justamente Eduardo Blanco, el protagonista de ese film, el que les insistió para que hicieran juntos obras de teatro. Y lo hicieron. Primero llegó "Off Corrientes" y luego otras cuatro piezas más, que se estrenaron en Puerto Rico, Venezuela y México.
Más tarde, el destino se encargó de separarlos físicamente. Campanella se fue a estudiar a Nueva York y Castets se quedó aquí. "En ese tiempo hice varias cosas acá. Tuve una productora con Eduardo Blanco, trabajé en un estudio de TV, en producción, hice teatro, obras infantiles y algunas cosas para TV. Y después nos golpearon los efluvios alcohólicos del efecto tequila, lo que a nosotros nos volvió más sobrios, es decir que nos dejó con menos dinero", resume, no sin ironía, Castets.
En ese momento Campanella volvió a cruzarse y empezaron a trabajar a la distancia en el guión de lo que luego se convertiría en "El mismo amor, la misma lluvia". "Había un boceto de fines de los 90. Iba a ser un trabajo de tesis de Juan José, una historia de una hora que luego, por razones presupuestarias, tuvo que reducir. Pero como la historia nos gustaba quedó ahí. Y luego, cuando Juanjo estaba trabajando en "Ni el tiro del final", siempre nos preguntaban: "¿Cuándo van a hacer algo para filmar en la Argentina?" Juanjo hacía muchos años que no venía. Pero cuando volvió al país, retomamos la idea y nos pusimos a trabajar en lo que terminó siendo "El mismo amor...""
Si antes ya eran dúo, esta película marcó un nuevo comienzo. Y ahora, seguramente por costumbre, ya ni siquiera intentan juntarse para escribir. "Es imposible. No podemos trabajar juntos. Con "Culpables" nos sentábamos uno en cada habitación y era una distracción permanente. Vamos encadenando un tema con el otro y no terminamos nunca. Por e-mail, en cambio, es mejor", asegura Castets.
Y habrá que creerle. Esta es, al menos, la mejor y casi la única manera que conocen de darle forma a cada capítulo de "Culpables", el unitario que cada martes emite Canal 13 y que relata, en tono de humor, los encuentros y desencuentros de tres parejas y una mujer divorciada.
En realidad, los guiones de "Culpables" ya están terminados. Y es poco probable que el dúo vuelva a conectar su computadora para escribir más capítulos sobre este grupo. "Me siento raro. No suena el teléfono y me parece muy extraño. A cada rato me levanto a ver si tiene tono o si está descompuesto."
Castets está inquieto. La posibilidad de unas semanas sin necesidad de chequear el correo electrónico le parece algo extraña. Casi tanto como la idea de tomarse unas vacaciones antes de volver a escribir a cuatro manos.
Doctor de guiones
- Una de las pocas veces que Fernando Castets trabajó sin Campanella fue cuando le pidieron que revisara el guión de "Nueve reinas", la película de Fabián Bielinsky. "En los Estados Unidos se le dice script doctor (doctor de guiones) al que revisa los guiones. Pero ese guión estaba bárbaro. Digamos que era largo. En todo caso, mi trabajo de doctor consistió en darle apenas dos Mejoralitos y mandarlo a la cama..."





