Cien años de Paz
Este mes, en el centenario de su natalicio, se realizarán diversos actos de homenaje al gran compositor cuyas ideas, aún hoy, siguen señalando caminos
1 minuto de lectura'
Se cumplen este mes los cien años del nacimiento de Juan Carlos Paz, el músico argentino vanguardista por antonomasia, el escritor iracundo por definición.
En su memoria, se realizarán diversos eventos, entre los que se destacan tres conciertos de homenaje durante octubre. Uno, con el título "Paz y sus discípulos", tendrá lugar en la sala Casacuberta del Teatro San Martín, dentro del ciclo de Música Contemporánea. Otro, en el marco del ciclo Experimenta 97, estará dedicado a estrenar sus Seis Eventos. El tercero se llevará a cabo en la ciudad de La Plata con músicos de esa ciudad.
El maestro Francisco Kröpfl, ex alumno de Paz, director técnico-musical en el Centro Recoleta, jefe del Laboratorio de Investigación y Producción Musical y fundador (en 1958) del primer Laboratorio de Música Electroacústica en la Facultad de Arquitectura de la UBA, será coordinador del concierto del San Martín.
Recuerdos de un alumno
Francisco Kröpfl tiene buena memoria, como alumno que fue de Juan Carlos Paz.
Kröpfl rememora que el papá de Paz era un español director de coros. Su madre era argentina. Estudió con Constantino Gaito (seguramente armonía y contrapunto), aunque él se proclamó autodidacta en composición. También se sabe que tomó clases de piano con Roberto Nery.
"Paz era un buen pianista, además de haber estudiado órgano, apunta Kröpfl. Yo lo conocí en el momento en que estaba empeñado en desentrañar "El arte de la fuga", de Bach. Para esto había asistido a una de sus frecuentes conferencias, esta vez en el aula magna de la Facultad de Ciencias Exactas.
"Me entusiasmó su penetración y fui a su casa de Rincón 210, 1er. piso, "A". Pettoruti, amigo de Paz, me conectó. Me aceptó, pero como éramos tímidos, no hablamos de pago por clase. Pero al tiempo debí abonar bastante. Su forma de enseñar era analizar obras. Por ejemplo, "La consagración de la primavera". Contrariamente a lo que se piensa, Paz no enseñaba dodecafonismo. El me hacía repasar armonía, me imponía ejercicios de contrapunto y debía escribir invenciones a 2 y 3 voces. Cuando me agoté, empecé a escribir mi música. Esto lo fastidió bastante."
Kröpfl recuerda que el maestro viajó en 1924 a París para asistir a las clases de Vincent D´Indy en el Conservatorio de París.
"Paz, solterón (sólo se casó una vez), era dueño de una cultura clásica impresionante. En su estudio todo estaba en orden, los lápices, los papeles. Su caligrafía era espléndida. Con letra de imprenta, no cursiva. Y era muy prolijo para escribir música. El mismo era su propio copista.
"Con Juan José Castro, Gilardo Gilardi, Jacobo Fischer, Luis Gianneo y José María Castro integra hacia fines de los años veinte el Grupo Renovación. Era una reunión de músicos de vanguardia, instalado en medio del nacionalismo musical y la escuela de Viena, liderada por Schönberg."
Caminos de un compositor
Kröpfl busca dejar en claro que Juan Carlos Paz no es aquí el representante del dodecafonismo, sino que su desarrollo como compositor presenta varias etapas.
"En su primer período como creador sintió la influencia del posromanticismo y de Franck. En una segunda etapa se inclina por el neoclasicismo de Stravinsky y luego tuerce hacia el objetivismo, con influencias del jazz, el music hall y en cierto modo un retorno a Bach (de ese tiempo datan sus "Tres movimientos de jazz", para piano). Todo esto se cumple entre 1917 y 1932. En ese año escribe "Invenciones a dos voces", que es una transición desde lo neoclásico hacia el ritmo sincopado. Lo sorprendente es que Paz está escribiendo en lenguaje no tonal sin saber de Schönberg. En 1934 aparece su primera obra dodecafónica, una pieza para piano y flauta. En 1936 Paz toma contacto con Schönberg a través del Quinteto para vientos." Kröpfl parece leerlo en un libro."En el siguiente período Paz se aburre de lo temático y apela a un lenguaje difuso, duro, austero; a lo atemático, con fuerte presencia rítmica. Se lo aprecia en la composición para flauta, saxo alto y piano. Cultiva un atonalismo libre, como en "Rítmica ostinata", de 1943. La nueva etapa es formal. Lo plantea en "Música 1946", de ese año, con técnica dodecafónica pero aplicada en forma muy original: con ritmo sincopado y contrapunto. El prestigioso Henri Cowell la compara en importancia a la "Sonata Concord", de Charles Ives. Hay otra etapa más, a partir de "Dedalus", un trabajo canónico que cultiva el puntillismo de Anton Webern. Es el nuevo objetivismo planteado con rítmica sincopada. En 1956 conoce a Pierre Boulez y acusa la influencia de Olivier Messiaen.
"Hay otro período interesante en la creación de Juan Carlos Paz. Es cuando escribe música para películas. La primera fue para "La casa del ángel", de Torre Nilsson. Fue toda una impronta. Luego, del ´56 al ´60 escribe música para 5 o 6 películas más. En el ínterin plasma un homenaje a su admirado Varése, en "Concreción 64". Algo parecido ocurre en sus piezas para piano "Núcleos"."
Paz no sólo dejó huellas imperecederas en sus partituras. Las cartas de Paz anticiparon su genio rebelde, iconoclasta. El mismo que plasmó en los tres tomos de su libro de memorias: "Alturas, tensiones, ataques, intensidades", publicados sucesivamente por Ediciones de la Flor.
Paz dejó también testimonios de su sabiduría musical en libros como el aquí polémico "Introducción a la música de nuestro tiempo", y "La música en los Estados Unidos".
Paz, en la vanguardia de las ideas
Coincidencia: todos los compositores consultados señalan a Juan Carlos Paz y Alberto Ginastera como referentes ineludibles.
Aquellos que de un modo u otro están en contacto con la música académica en Argentina acuerdan en que Juan Carlos Paz y Alberto Ginastera son los máximos exponentes de su historia.
Pero en el caso del primero, se produce una peculiar paradoja. Paz tiene más reconocimiento por sus trabajos teóricos que por su música. Significativamente, sus libros de memorias y teóricos están editados, pero sus trabajos sonoros no tienen registros en CD. Esta falta no es casual y se conecta directamente a un fenómeno propio de este campo de la música: la falta de circulación que tiene gran parte de su producción.
Con el objetivo de establecer las referencias históricas, las afinidades estéticas actuales y las influencias en la música contemporánea La Nación llevó a cabo un relevamiento entre algunos de los compositores que integran la serie discográfica Panorama de la Música Argentina, que editó el sello Irco con el auspicio del Fondo Nacional de la Artes. Fueron consultados 29 de los más de 60 músicos que están en esta colección, que es el intento más amplio hasta hoy por dar cuenta de las diferentes líneas musicales que tiene esta corriente. Cada uno dio su opinión sobre quiénes son los compositores argentinos más importantes de la historia, quiénes son los que más les interesan de la actualidad y cuáles fueron los compositores no nacionales que los influyeron.
Sin la pretensión de transformar los resultados en una verdad absoluta (la mayoría de los entrevistados vive en Buenos Aires y la serie no incluye a los menores de 35 años) si pueden dar pie a una reflexión sobre las peculiaridades de un campo que todavía se debe a sí mismo un debate y una discusión amplia.
Se pudo comprobar que la disputa Paz-Ginastera, que en la décadas del cuarenta y el cincuenta significó la polémica universalismo v. nacionalismo, ya está superada. Los compositores, dejando de la lado afinidades estéticas, los reconocen a ambos por igual. El investigador Omar Corrado, que se doctoró en la Universidad de la Sorbona en Francia con una tesis sobre la música de Juan Carlos Paz y es hoy uno de los que más conoce el cuerpo de la producción musical clásica argentina, explica que esta antinomia "se redimensionó en la generación del Di Tella en otros ejes. Se trata de una cierta idea sobre lo propio y lo nuevo o lo nuevo y lo ajeno, entendido como lenguajes recibidos. Pero también está lo que sucede con buena parte de la cultura argentina, donde lo ajeno es una cuestión de lo que cada uno define como su pertenencia cultural.
Actualidad fragmentada
Mientras que en el pináculo de la historia el eje está claramente polarizado (Juan José Castro, el tercer mencionado está muy lejos de Paz y Ginastera), la actualidad muestra una fragmentación notable.
Para Corrado esto se debe a que "entra mucho más en juego las pertenencias a determinados grupos, las relación maestro-alumno, los compañeros. El campo musical argentino está muy compartimentado y esto genera fidelidades, estrategias de diferenciación y de permanencia". No hay una única razón para esta fragmentación pero, la falta de circulación de la información es una parte importante. La excepción a esta regla es Gerardo Gandini, que a los 61 años, por ser el músico más activo y presente en la actividad musical de la ciudad desde hace muchos años, obtuvo el reconocimiento desde diferentes círculos. Corrado destaca "la energía que puso históricamente Gandini en hacer que su música se toque y que forma parte de su proyecto estético". Los más nombrados después de Gandini pertenecen a diferentes generaciones y a corrientes estéticas tan disímiles como la nueva complejidad, el minimalismo, la utilización de citas o la música electrónica. La mayoría ocupa puestos relevantes como docentes particulares e institucionales. Algunos de ellos son: Salvador Ranieri (67 años), Antonio Tauriello y Francisco Kröpfl (66),Marta Lambertini (60), Mariano Etkin y Julio Viera (54), Carmelo Saitta (53), Oscar Edelstein (42) y Andrés Gerszenzon (38).
Pero quizá lo más llamativo que dejó la encuesta fue constatar, como explica Corrado que "a diferencia de lo que pasa en otras artes, es una especie de constante en la historia argentina musical que no haya continuidad en el diálogo entre generaciones". Corrado sostiene que "si a los compositores se les hubiera consultado sobre los compositores influyentes en general, no hubieran salido los argentinos. Hay una especie de ausencia de tradición. Los compositores no se refieren a las generaciones anteriores".
Según Corrado "lo que forma las tradiciones es un proceso acumulativo", pero aclara que "esto no implica obediencia, puede ser a partir de los debates, diálogos, de apropiación y de filtro de sus antecesores. Sin embargo, cada generación crea sus precursores en otro lado".
Corrado acepta el desafío de proponer un momento cumbre en la producción musical Argentina. Señala la década del sesenta como una de las más importantes "donde hay una producción de obras muy significativas, como la "Cantata para América Mágica", de Ginastera, "Continuidad 1960", de Paz y la "Suite Introspectiva", de Castro". Lo que este relevamiento no incluyó es al público. Como bien comenta Corrado "esta producción tuvo un procesamiento muy débil en los públicos. El tema es que si esta música se procesara en el público posiblemente daría respuestas distintas", concluye.
La encuesta
Para realizar esta nota fueron consultados: Victor Amícola, Alejandro Barletta, Enrique Bellocq, Pablo Cetta, Carlos Cutaia, Gustavo Chab, Ricardo Dal Farra, Roque de Pedro, Bruno D´Astoli, Oscar Edelstein, Pablo Di Liscia, Guillo Espel, Mariano Etkin, Juan Carlos Figueiras, Andrés Gerszenzon, David Horta, Jorge Horst, Marcelo Koc, Francisco Kröpfl, Manuel Juárez, Javier Leichman, María Teresa Luengo, Jorge Molina, Silvano Picchi, Salvador Ranieri, Diana Rud, Carmelo Saitta, Luis María Serra y Gabriel Valverde.
El desafío de los discípulos
Para conmemorar el centenario del nacimiento de Juan Carlos Paz hay organizados tres conciertos para octubre con características diferenciadas .
En el marco del Ciclo de música contemporánea del Teatro General San Martín se llevará a cabo una función denominada "Paz y sus discípulos". El concierto incluirá la obra más conocida del compositor, "Dedalus", y trabajos de Francisco Kröpfl y Nelly Moretto.
Los que estén interesados en poder escuchar un panorama amplio de la música del autor de "Dedalus", se deberán trasladar a La Plata. En esa ciudad, el compositor e investigador Miguel Baquedano prepara un homenaje con el nombre de "Paz en concierto". El programa incluirá entre otras, las 4 piezas para clarinete solo, la Cuarta composición en los 12 tonos, la Tercera Sonatina, Tres movimientos de "jazz", Primera y Segunda composición en trío, op. 33 y op 36.
El evento más original se llevará cabo en el marco del Ciclo Experimenta ´97. Allí, cinco compositores y una instrumentista interpretarán seis versiones de la última obra de Paz: los Seis eventos, en estreno mundial.
En una entrevista que le realizó Odile Baron Supervielle en la Revista Artinf de mayo de 1972, Paz comentó de esta obra, que combina la notación tradicional con gráficos analógicos, que diagramó "una serie de elementos, especie de impulsos gráficos que conducían a un buen fin.Tengo 6 piezas instrumentales dentro de esta modalidad que pueden durar desde una hora a nueve... o diez minutos". Se trata de "música abierta", según la definición del autor. Los encargados de resolver el último dilema "paziano" serán los compositores Carmelo Saitta, Oscar Edelstein, Pablo Ribicic, Oscar Bazán, y la pianista Adriana de los Santos .





