
Cage, el gran conquistador
El actor norteamericano protagoniza "La mandolina del capitán Corelli" junto a Penélope Cruz
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LOS ANGELES.- Nicolas Cage ingresa presuroso en la lujosa suite del piso quince del Four Seasons Hotel, ubicado en pleno corazón de Hollywood. Viste un gastado pantalón vaquero, saco azul y camisa deportiva al tono y luce una cordial sonrisa que invita al diálogo sin apuro.
Sus ojos celestes y su figura espigada y algo inquieta se detienen frente al cronista de La Nación y su voz casi susurrante inquiere rápidos datos acerca de la Argentina y, sobre todo, de Buenos Aires. Está, evidentemente, muy lejos de sus conflictuados personajes de una filmografía que le permitió acceder al éxito mundial.
"Alguna vez pensé en viajar a su país -apunta, mientras sorbe un vaso de agua mineral-, pero está tan lejos en kilómetros... ¿Diego Maradona sigue jugando al fútbol? ¿Es fácil bailar el tango?" Con la promesa de que no le faltará oportunidad de ir "a ese Buenos Aires que, según me dijeron, se parece a las ciudades europeas", Cage habla de "La mandolina del capitán Corelli", el film que acaba de rodar y que en los próximos meses se estrenará casi al mismo tiempo en los Estados Unidos y en la Argentina.
"Es una película que tiene varios encantos a la vez -explica-, ya que la filmé totalmente en la isla griega de Argostoli y se desarrolla en 1940, cuando la guerra, que allí se veía tan lejana, se siente más cerca en el momento en que la radio anuncia que el ejército italiano invadió la vecina Albania. Aparece entonces mi personaje, el capitán Antonio Corelli, que ama la música y toca la mandolina, y sus soldados integran un inusual coro de cantantes de ópera."
-Luego de interpretar personajes tan dramáticos y algo perversos en "Adiós a Las Vegas", "Ojos de serpiente" o "La ley de la calle", por ejemplo, ¿qué lo atrajo del guión de "La mandolina del capitán Corelli"?
-Me atrajo el desafío que representaba, ya que era un papel diferente de todos los que había hecho hasta entonces. Corelli está lleno de vida, es como un niño. Pero la realidad que va pasando frente a sus ojos es devastadora. En algún punto de ese proceso se convierte en hombre.
-¿El lugar del rodaje lo incentivó para darle ese espíritu tan especial a su capitán Corelli?
-Cuando filmé la película no estaba pasando uno de los mejores estados anímicos de mi vida. Pero el llegar a esa isla griega me inyectó peso y significado a lo que me proponía el guión... Estar en Cefalonia, donde transcurre la historia, tiene sus propios valores en términos de interpretación. Me sentí en contacto con los fantasmas que habitan allí. No pensé que me harían daño, porque sentí que querían que contara aquella trama.
Entre la ficción y la realidad
Nicolas Cage desvía el diálogo hacia otros aspectos de su trayectoria artística. Nacido en 1964 en los suburbios de Los Angeles como Nicholas Kim Coppola, hijo de una bailarina y de un profesor de literatura y sobrino del cineasta Francis Ford Coppola, recuerda que "desde mi adolescencia quise ser actor, pero antes de dar ese paso necesité de mucha meditación para ponerme en carrera. Ya por entonces sabía que convertirse en actor tenía la seducción del éxito y el peligro del fracaso".
-Pero hasta ahora sólo conoce las mieles del éxito.
-No sé hasta cuándo (sonríe con complicidad), ya que todo depende del público y de ustedes, los críticos... Pero a partir de 1996, cuando gané un Oscar por "Adiós a Las Vegas", me di cuenta de que no había equivocado mi vocación juvenil.
Muchas cosas han cambiado en la vida de Cage desde que el actor se cuenta entre las más cotizadas estrellas de Hollywood. Por ejemplo, su actitud, que pasó de la del muchacho rebelde a la de una persona mucho más compenetrada con la industria cinematográfica. "Cuando era joven -recuerda- vivía inmerso en un ambiente salvaje y yo, hay que decirlo, colaboraba bastante a mantener esa imagen de chico malo que el público tenía de mí. Me gustaba provocar y desafiar el sistema hollywoodense. Pero los años no pasan en vano y, dos décadas después, puedo decir que me he convertido en una persona adulta".
-¿Su papel en "La mandolina del capitán Corelli" supone que desde ahora alternará el drama con una temática romántica?
-No supone nada... Simplemente yo soy un actor que divido la ficción de la realidad. Luego de protagonizar "Hombre de familia" decidí que era hora de dejar de lado por un rato a esos personajes sombríos y torturados, y cuando me dieron a leer el guión de "La mandolina del capitán Corelli" vi en esa historia la oportunidad de ponerme en la piel de un personaje feliz. Algunos dicen que la felicidad se compara con la estupidez, pero luego de esta película estoy seguro de que la felicidad posee un gusto totalmente contrapuesto a la estupidez... Por lo menos, la película me sirvió para algo.
Nicolas Cage se mueve inquieto en su sillón. "Soy como un tiburón -se justifica-, tengo que moverme todo el tiempo o estoy listo." Cuando se le pregunta acerca de su difícil relación con su tío Coppola, quien no fue precisamente su "padrino", Cage dedica un prolongado silencio que de monocorde bajo llega a un tono subterráneo: "No sé... Cuando en 1983 vio "Valley girl" apareció mi forma de actuar y me propuso hacer "La ley de la calle", pero allí yo me sentí muy limitado. Y después de "Peggy Sue" no hablamos más. Si él hoy viniera con un guión, claro que aceptaría trabajar".
Cuando a Cage se le recuerda que este año fue honrado con un premio por sus interpretaciones cinematográficas a lo largo de los últimos veinte años. "Los premios -responde- son muy gratificantes, pero lo obligan a uno a superarse. Y, a estas alturas de mi trayectoria, no sé cómo hacerlo... En fin, uno siempre debe pagar las deudas que le dejan los premios."
El cielo californiano que se ve desde las amplias ventanas del suntuoso hotel amenazan lluvia. Las montañas bajas que rodean a la ciudad se cubren de nubes y la mirada de Nicolas Cage se torna algo taciturna. Ya ha transcurrido algo más de una hora desde el inicio de la charla y el actor es aguardado por otros colegas. Pero queda una última pregunta.
-¿Cuáles son sus más inmediatos proyectos cinematográficos?
-Recientemente terminé mi trabajo en "Windtalkers", un film acerca de la Segunda Guerra Mundial que volvió a reunirme con el director John Woo, y en estos momentos estoy rodando "Adaptation", una historia escrita por Charlie Kauffman y dirigida por Spike Jonze, el mismo equipo que creó "¿Quieres ser John Malkovich?"... Después trataré de tomarme un descanso... Y de pensar, ¿por qué no?, en visitar la Argentina... Lo digo como un sincero deseo y no porque usted venga de aquel país para dialogar conmigo.
Romance de película
Dos estrellas unidas fuera del set
En "La mandolina del capitán Corelli", Nicolas Cage es acompañado por la española Penélope Cruz, que a los 17 años irrumpió en la cinematografía internacional con "Jamón, jamón", dirigida por Bigas Luna. A los 26 años lleva filmadas más de veinte películas, entre ellas "Todo sobre mi madre" y "Carne trémula", ambas de Pedro Almodóvar, y "Belle Epoque", de Fernando Trueba, que volvió a dirigirla en "La mujer de tus sueños", labor por la que, en 1998, recibió el premio Goya a la mejor actriz.
En 1999 se trasladó a los Estados Unidos, donde protagonizó cinco títulos, y se dispone a comenzar la filmación de "Vainilla Sky", junto a Tom Cruise.
En "La mandolina del capitán Corelli", durante cuyo rodaje, según se dice, vivió un encendido romance con Nicolas Cage, que se divorció de su esposa, la actriz norteamericana Patricia Arquette, Cruz interpreta a una joven griega que se ve sacudida por la irrupción de la guerra y por un capitán amante de la alegría, de la música y de los bailes de Italia.
John Hurt ("El hombre elefante"), y la griega Irene Pappas rodean, además, a Nicolas Cage en esta historia que, como la define su protagonista, "habla del amor sin barreras y de la ilusión de la paz en un mundo convulsionado".
La dirección de la película estuvo a cargo de John Madden, un inglés que trabajó intensamente en ambas costas del Atlántico y que, por "Shakespeare apasionado", ganó 7 premios de la Academia de Hollywood.


