Cars 2: un mundo sobre ruedas
LOS ANGELES.– Tras mojar sus labios en un vaso de té helado, John Lasseter se acomoda en el escritorio y señala un punto en el horizonte a través del enorme ventanal del piso 20, el más alto de un característico hotel de Hollywood ubicado a metros del Teatro Kodak, hogar de la gran fiesta del Oscar.
La soleada y calurosa tarde veraniega (más de 30 grados) hace todavía más clara la vista privilegiada de la ciudad y su entorno montañoso. El lugar al que dirige su mirada el máximo responsable creativo de Disney y Pixar está en el valle de San Gabriel, distante apenas 19 kilómetros del lugar en el que conversa mano a mano con LA NACION. "Eso que está allá –dice con algún dejo melancólico– a media hora de viaje y detrás de los rascacielos del centro es una pequeña localidad llamada Whittier. Allí crecí junto con mi padre, que vendía autopartes para Chevrolet. Allí aprendí para siempre a amar a los autos."
Hace algo más de un mes que el padre de Lasseter falleció a los 87 años, y esa pérdida tan cercana parece potenciar en el hombre fuerte del estudio de animación más exitoso del mundo el impulso personal con el que encaró Cars . La primera película, estrenada cinco años atrás, ponía en movimiento a través de un mundo habitado sólo por vehículos con formas humanas, las vivencias del cineasta y su familia mientras recorrían el vasto territorio estadounidense por la legendaria ruta 66. Con la segunda parte, cuyo estreno en Buenos Aires y la mayoría del país (ver recuadro) anuncia Buena Vista para el próximo jueves, esa realidad tan particular se hace internacional. Desde su primer lugar en el mundo, el hogar de su infancia, Lasseter expande los horizontes de sus criaturas y las pone nuevamente en marcha, de nuevo al volante desde el cockpit del director.
"Siempre fue algo divertido visitar a mi papá en el trabajo y conocer junto a él los autos más lindos y únicos. En ese sentido, Cars expresaba mi amor incondicional por los autos y por ese mundo en el que los autos viven. No bien se estrenó, me puse a pensar qué grande que era ese mundo. De esa idea nació Cars 2 ", explica el realizador, también feliz porque estrena en la charla una de sus clásicas camisas hawaianas, en este caso con motivos de la película. Esa colección suma 358 prendas.
Al volante y sin fronteras
Con un costo de producción estimado en 200 millones de dólares, Cars 2 da la vuelta al mundo a partir de la idea de un Grand Prix con escalas en Tokio, París, Londres y la ficticia Porto Corsa (un enclave mediterráneo italiano con reminiscencias del principado de Mónaco), al que es invitado Rayo McQueen, héroe del film original. El regreso del prototipo a las pistas deja en segundo plano al resto de los pobladores estables de Radiador Springs con la visible excepción de Mate, convertido aquí en el auténtico protagonista. Ocurre que la despistada grúa es confundida con un agente secreto norteamericano por Finn McMissile, vehículo del servicio de inteligencia británico, eje de una trama de espionaje paralela a las competencias. " Cars 2 no es una continuación –precisa Lasseter–. Es una película nueva, porque es una de espías, otra de mis pasiones."
–Finn McMissile aparece en este mundo sobre ruedas como la representación de 007.
–Es un agente inglés de la vieja escuela. Pero la historia también se inspira en El agente de Cipol , una serie que me deslumbraba. ¡Sí hasta creía que las Naciones Unidas funcionaban como una pantalla encubierta y debajo de ese edificio trabajaba Napoleón Solo! El cine de espías es el primer eje de Cars 2 . El segundo son las carreras de Fórmula 1, y el tercero, el viaje por el mundo.
–Asombra el grado de detalle de cada acción, sobre todo cuando se muestran las ciudades, y también el despliegue de los personajes.
Cars 2 es, por lejos, la película más compleja y más enorme de toda la historia de Pixar. Tiene unos 900 personajes, más el trabajo de búsqueda y recreación de cada escenario. ¡Cada cosa, cada lugar que veíamos queríamos convertirlo en auto! Sólo la carrera de Porto Corsa dura 12 minutos e incluye unas 250 tomas.
–¿Hubo compañías automotrices que quisieron ver a sus propios modelos en la película?
–En verdad, no soy muy amigo de poner en la trama marcas y productos reales. Lo que quería era dejar en claro que todos los países que aparecen están muy bien representados por sus respectivos vehículos.
–Quizá no haya marcas a la vista, pero sí queda la sensación de que Cars dispara a niveles satelitales el desarrollo del merchandising .
–Entiendo lo que usted dice, pero en lo que a Pixar respecta, pensar en secuelas equivale sólo a contar las mejores historias. Si hacemos una buena película con personajes atractivos, y la gente la ve una y otra vez, comprar un juguete u otra cosa responde exclusivamente al deseo de estar junto a esos personajes y recordar lo visto. Esa familia quiere compartir cosas con los personajes que ama. Cars es un fenómeno único en la historia porque cada año que pasaba crecía su popularidad.
–Y también el merchandising de Cars . Casi mil millones de dólares.
–La cifra más alta de la historia. Algo que nunca ocurrió en la historia del cine. ¡Una cosa de locos! Y yo estoy orgulloso de haber sido el artífice de todo esto. Si usted disfrutó con la primera película, volverá a sentir amor por los mismos personajes, reforzado porque se mueven en un contexto totalmente distinto. La original era mucho más lenta, cansina. Cars 2 tiene otra densidad, hay más vértigo, más detalles. Porque es una de espías. Pasan tantas cosas que usted querrá verla de nuevo.
–¿Y qué me dice del 3D? Esta película llega en el momento de los primeros cuestionamientos en Estados Unidos. Parece que la gente rechaza aquí pagar más por ver una película con anteojos.
–Amo el 3D. Durante muchísimo tiempo soñamos con llevarlo a las salas y hoy es una realidad. Lo que siempre tratamos de hacer fue usar el 3D para hacer todavía más creíbles nuestras historias. No más realistas, sino más creíbles. La tecnología que desarrollamos está siempre pensada en función de la historia que queremos contar. En Pixar seguimos siempre una máxima: el arte puede desafiar a la tecnología, pero la tecnología siempre inspira al arte.
PAUL NEWMAN Y UN RESCATO EMOTIVO
LOS ANGELES.– John Lasseter no sólo aparece sensibilizado por la reciente pérdida de su padre. Otro fallecimiento también lo afecta, porque tiene que ver mucho con Cars . "Paul Newman –explica el realizador– fue alguien muy especial para mí. Hemos sido muy amigos y con él compartí infinidad de carreras de autos, porque compartíamos la misma pasión. Nadie tendrá idea plena de lo mucho que amaba a Doc Hudson, su personaje en la película original. Nos dolió mucho su fallecimiento cuando estábamos en pleno desarrollo de esta continuación y por eso quisimos recordarlo como se merece y rendirle un homenaje. Queríamos dejar que el personaje transmita la evocación del hombre que le puso voz."






