
Charlando con mamá China
China Zorrilla, Ulises Dumont y Eduardo Blanco son los protagonistas del film
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Una antigua y descuidada casa ubicada en una tranquila calle del barrio de Saavedra se transformó en el principal escenario del rodaje de "Conversaciones con mamá", un film dirigido por Santiago Carlos Oves, con China Zorrilla, Eduardo Blanco y Ulises Dumont.
Allí, entre apresurados técnicos, metros de cables que serpentean en el patio y las habitaciones y spots que invaden la vivienda, Oves indica a sus actores una de las más importantes situaciones del film. Frente a una mesa, Ulises Dumont deglute una milanesa con puré y apura un trago de vino y China Zorrilla, con voz calma, entabla una emocionada plática.
Cuando llega el momento de la pausa en la filmación, tanto el director como los actores se disponen a dialogar con LA NACION. ""Conversaciones con mamá" -apunta Oves- nació como una pieza teatral que escribí hace un par de años y que ganó un premio de Argentores. Sin embargo, sentí que esa historia pequeña jugada en clave de solidaridad y de amor contenía personajes y situaciones ricas que podían transformarse en una película. Escribí el guión, le quité los elementos que había imaginado en mi obra escénica, y creo que el resultado es un toque de ternura que tiene mucho que ver con lo que nos está pasando actualmente como argentinos inmersos en una crisis tan cruel como injusta."
-¿Dirías que es una trama muy nuestra con sabor local?
-Es, fundamentalmente, un relato acerca de seres solitarios inmersos en sus micromundos que pasan por la solidaridad, la comprensión y el deseo de no perder lo que han ganado en su lucha por la vida. La acción transcurre en un Buenos Aires absolutamente reconocible, pero puede desarrollarse en cualquier ciudad que padezca idéntica problemática.
Desde 1996, en que había protagonizado "Besos en la frente", China Zorrilla no se había acercado a la pantalla grande. "Tuve algunas propuestas para filmar -recuerda-, pero las dejé de lado porque no me convencían del todo y porque, además, tenía mucho trabajo en el teatro y en la televisión. Cuando leí el guión de "Conversaciones con mamá" me dije que ése era el personaje que de verdad me emocionaba y no dudé en adherirme al proyecto."
-¿Qué te atrajo del papel?
-Los actores, que somos unos supremos mentirosos, siempre estamos en la búsqueda de ese personaje que nos conmueva y que conmueva al público. Esta madre que compongo en la película posee esas cualidades. Es una mujer de 80 años que tiene un hijo de posición económica holgada que, de pronto, se queda sin trabajo. ¿Cómo mantendrá su alto nivel de vida, cómo podrá continuar mandando a sus hijos a escuelas pagas, cómo mantendrá sus dos automóviles, sus tarjetas de crédito, su status social? Y Jaime, este hijo dejado fuera del sistema laboral, toma una drástica decisión: venderá la casa en la que vive su madre, que se las arregla sola y sobrelleva su vejez con la misma dignidad con que ha llevado toda su vida... El enfrentamiento entre ambos no tardará en llegar, pero con lo que Jaime no contaba es que su madre posee todavía algunos planes, fantasea con el amor y el rompimiento de su soledad.
Lo sencillo de las emociones
"Efectivamente -interviene Ulises Dumont-, "Conversaciones con mamá" habla acerca de la soledad, pero también de la necesidad de la ternura para combatirla. Y se inserta en nuestra angustiante realidad de un país que está al borde del abismo. Pero nada es aquí melodramático ni grandilocuente, sino que la historia recorre el sencillismo de las emociones que nos duelen y nos alegran a todos."
Eduardo Blanco saltó a la popularidad y a los premios con "El hijo de la novia", pero su trayectoria artística comenzó hace ya muchos años, "cuando con Juan José Campanella y Fernando Castells -recuerda- nos iniciamos en teatros muy "off" y rodamos un film titulado "Victoria 392", ahora casi inhallable. Pasó el tiempo y perseveré en el deseo de ser actor. Cuando "El hijo de la novia" me catapultó a la popularidad ya tenía muchos kilómetros recorridos en esto de hacer cine, teatro y televisión".
-¿Qué es, según tu mirada, "Conversaciones con mamá"?
-Su historia es conductora de emociones cotidianas, ya que muestra la relación de padres e hijos en una gran ciudad. Yo soy el Jaime de la trama, alguien que no es ni demasiado bueno ni demasiado malo, sino simplemente un hombre que desea conservar lo que posee. Tiene una madre a la que visita no muy a menudo, pero en quien se refugia para mitigar su derrumbe laboral y moral... Es, en definitiva, uno de esos relatos que reflejan la vida como es, sin medias tintas, con enormes pulsaciones que van desde lo dramático hasta lo humorístico.
Con una filmografía en el largometraje que se inició en 1987 con "Revancha de un amigo" y siguió con "El verso", "Asesinato a distancia" y "Gallito ciego", Oves estima que "mi cine trata de ser el reflejo de lo que veo y de lo que siento como hombre atento a mi realidad... "Conversaciones con mamá" está en esta línea, ya que el relato se refiere a nosotros y a nuestro entorno".
Productor último modelo
- Con "Conversaciones con mamá", Pascual Condito, con su distribuidora Primer Plano Film, que lanzó al mercado argentino títulos como "Trainspotting", "El sabor de la cereza" y "La virgen de los sicarios", entre otros, se lanza como productor asociado de films nacionales. Además de Condito, que participará también como productor de "Las mantenidas sin sueño", de Vera Fogwill, y "Un minuto de silencio", de Roberto Maiocco, de próximo rodaje, "Conversaciones con mamá" es coproducida por Mónica Roza, Carlos Piwowarski y el propio Oves.






