
Charlotte Gainsbourg, inmigrante
La actriz llegó a Buenos Aires para rodar el ambicioso film "The Golden Door"
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No bien concluyó el encuentro en un tradicional bar de Recoleta, esta encantadora muchacha de ojos melancólicos partió al Festival de Cannes para asistir a la presentación de "Lemming", el film de Dominik Moll que abrió la competencia oficial y la cuenta como coprotagonista. Charlotte Gainsbourg, a los 33 años, ya se perfila como una relevante actriz internacional de irresistible presencia. Llegó hace veinte días a Buenos Aires para sumarse al elenco del realizador italiano Emanuele Crialese ("Respiro"), quien inició esta semana la filmación de "The Golden Door", coproducción ítalo-francesa por rodarse en nuestro país.
-Compartís el rubro central de "Lemming" con Charlotte Rampling. Finalmente se reúnen las dos Charlottes, que tienen curiosas afinidades...
-Algunas, pero al revés. Tenemos en común que somos actrices bilingües, entre Francia e Inglaterra, pero yo, aunque nací en Londres y actué en un par de films de habla inglesa, me crié y me desarrollé en Francia y en su cine. Ella, en cambio, famosa en el cine inglés, desde hace un tiempo trabaja en el de Francia.
-También has hecho films en los que se alternan ambas lenguas, como "Mi mujer es una actriz", que dirigió tu esposo, Yvan Attal...
-Sí, pero hay sólo unas escenas que transcurren en Londres, a donde viaja mi personaje para hacer pareja, en una filmación, con un actor inglés.
-Terence Stamp, nada menos. ¿Cómo es él, aquel intérprete del misterioso personaje de "Teorema"?
-Igual que en la ficción, un caballero muy reservado, huidizo y misterioso.
-En tu film más reciente interpretás a una actriz, y tu marido en la ficción es el mismo de la vida real...
-Sí, es gracioso y podría pensarse en un relato autobiográfico. Pero el marido que Yvan escribió para la ficción es celoso y persigue a su esposa cuando ella filma. El no es tan así; exageró para darle una intriga al guión de la comedia.
-Encarnaste a una heroína dramática en "Jane Eyre", una apuesta de fuerte compromiso. ¿Preferís papeles melodramáticos o de comedia?
-Antes de "Mi mujer es una actriz" yo había hecho una sola comedia, "La bûche", de Danielle Thompson, que sé que se exhibió aquí en un festival. En la comedia, sufría. Todas mis otras actuaciones fueron dramáticas. Sí, encarnar a Jane Eyre era un gran compromiso, porque para los ingleses es la heroína de un libro de estudio en la escuela. Y rodeada de monstruos sagrados, además.
-¿Cómo te llevaste con William Hurt, que tiene fama de difícil?
-Más duro es Franco Zeffirelli, que se trenzaba con Hurt en enfrentamientos terribles. ¡Y yo, de pronto me veía en medio de los dos, aterrada!
Cantar con papá
Charlotte ha acudido a la cita acompañada por otra artífice de la cinematografía de Francia, la argentina Daniela Romano, ex productora de la poderosa CYBY 2000 (con esa compañía ganó dos Palmas de Oro en Cannes: una por "La lección de piano" y, dos años después, por "Underground"). Son compinches desde la adolescencia y Daniela no podía abandonar a la amiga francesa en su primer descenso en tierra argentina. La producción del film les alquiló un piso en el centro porteño, el cual Charlotte compartirá con sus dos hijos pequeños y su esposo en julio, ya que el rodaje de "The Golden Door" en estas playas será prolongado.
La joven actriz carga de crema su café; enciende dos, tres cigarrillos y, en su carita de niña tímida se dibuja una sonrisa cada vez que el diálogo la mueve a una evocación. Como la de su debut en el cine: hija de Jane Birkin y de Serge Gainsbourg, la precocidad de la niña en el arte era previsible; despuntó en la pantalla con "Paroles et musiques" (1984), a los 13 años, y casi simultáneamente cantó "Lemon Incest" a dúo con su papá Serge en un álbum que el célebre cantautor grabó por entonces. "De pequeña, yo veía la vida artística de mis padres un poco de lejos -recuerda-, y tuve una infancia normal." Poco después, su tío Andrew Birkin la incluyó en "Jardín de cemento", el primer film en el que la adolescente actuó en inglés, "aunque por entonces yo tenía un fuerte acento francés", reconoce.
-Tu debut en Hollywood fue "21 gramos". ¿Cómo recibió el público de Hollywood tu actuación como esposa de Sean Penn?
-Muy bien, pero donde mejor repercutió ese trabajo fue en los productores y directores. Tuve muchas propuestas a partir de esa intervención. Una vino del francés Michel Gondry para una película todavía sin título que ya concluí; otra fue la de Crialese, que voy a iniciar ahora.
-¿Cuál es tu papel en "The Golden Door", una historia de italianos que emigran a Nueva York?
-Interpreto a una inglesa que se mezcla por azar entre los italianos. Quiere viajar a los Estados Unidos y tiene dificultades para subir al barco. La ayuda un "padrino" siciliano o napolitano, don Luigi, que viaja en primera clase, razón por la cual en el trayecto apenas se verán, porque ella viaja en tercera.
-¿Qué te impresiona de Buenos Aires?
-La extensión de una ciudad que parece inabarcable. Me encanta Palermo Viejo, pero trataré de recorrer más, si Daniela me acompaña.
Crisol de razas
- Tal como lo anticipó LA NACION, el realizador Emanuele Crialese inició el lunes el rodaje de "The Golden Door", cuya trama despliega la travesía de inmigrantes italianos hacia Nueva York en 1910. Se prevén diez semanas de rodaje en Buenos Aires y La Plata (allí se reconstruirá Ellis Island, puerto de entrada de los inmigrantes). Para el trayecto, la producción restauró un barco de 1900 que navegará por el Río de la Plata. En la película intervendrán 4500 extras (100 o 200 por día en promedio, con jornadas de 600).
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