
Crueldad y torturas explícitas
Polémica por Captivity , la nueva película de Roland Joffé
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Captivity es la película escandalosa del momento en Estados Unidos, donde se estrenó el viernes último. Con un título que se traduce literalmente a nuestro idioma como "cautiverio", este film se suma a la ya larga y reciente lista de títulos asociados a un subgénero del cine de terror caracterizado por imágenes de crueldad al borde de lo soportable y por la inclusión de situaciones explícitas de tortura como parte central de la trama, a las que se agregan en algunos casos dosis generosas de erotismo, con un tono cruento acorde con el conjunto.
A esta fórmula, conocida en el cine norteamericano como porno-gore o torture porn , que en los últimos tiempos adquirió fuerza y repercusión gracias a series como El juego del miedo (que ya lleva tres realizaciones) y Hostel (con dos) acaba de sumarse Captivity , cuyos productores decidieron retacear la exhibición del film a la prensa y no hacer funciones adelantadas al estreno para la crítica especializada.
Esta actitud tuvo directa relación, según se especuló en Hollywood, con más de un cuestionamiento periodístico al cartel con el que originalmente se había lanzado el film, que muestra las horribles situaciones a las que se enfrenta una bella modelo al quedar encerrada en un sótano a merced de un psicópata. La protagonista es Elisha Cuthbert, conocida por haber personificado a la hija de Kiefer Sutherland en los comienzos de la serie 24 , y el guión pertenece a un reconocido especialista: Larry Cohen. Pero lo más curioso es que el film fue dirigido por Roland Joffé, realizador de La misión y Los gritos del silencio , títulos a priori situados en las antípodas de este género, pródigo en escenas brutales e incómodas.
El afiche de marras, según informa el Corriere della Sera , fue vedado por la mismísima Motion Picture Association of America (MPAA), la poderosa entidad de Hollywood que agrupa a los grandes estudios y que además determina la calificación de los films estrenados allí. La imagen promocional de Captivity mostraba a la bella y muy joven Cuthbert, atrapada en una suerte de jaula de vidrio y al borde de la sofocación por la tierra (o la arena) que comienza a caer en esa superficie tan estrecha y aparentemente sin salida.
Pero aparte de la publicidad, hay un segundo y más peligroso factor de conflicto detrás de este film, también objetado por la MPAA. Se trata de una serie de datos reales sobre personas desaparecidas en Estados Unidos a raíz de casos muy parecidos al descripto aquí, cuya mención servía para darle un tono más realista y espeluznante a la historia. Según señala el Corriere al comentar estos hechos, cada año se pierde el rastro de unas 850.000 personas en Estados Unidos y nada se sabe del destino de la inmensa mayoría de ellas.
"Cada acontecimiento de la película está tomado de la más cruda realidad, incluso la inmundicia y la promiscuidad en la que se ven envueltos los personajes. Creo que el público vive este tipo de películas como una especie de catarsis y en el fondo tenemos una secreta y oscura fascinación hacia ese mundo dark , pero por suerte contamos con alguien como Joffé, que es una garantía para evitar cualquier extremo o manipulación", señaló Daniel Gilles, uno de los protagonistas de Captivity .
Más allá de estas ruidosas controversias, Captivity no se estrena en el mejor momento del torture porn . Por el contrario, algunos observadores rigurosos de la realidad de Hollywood creen que este género comienza a languidecer en forma irremediable y se apoyan en datos tan inequívocos como la muy escasa repercusión -pues no se alcanzaron todas las expectativas- que tuvo este año la segunda parte de Hostel respecto de su muy comentada predecesora.
Paul Dergarabedian, uno de los más experimentados analistas del mercado cinematográfico en Estados Unidos, dijo que el horror como género sólo puede ser superado por los musicales en sus altibajos tan manifiestos. "Creo que lo que ocurre es que subgéneros como el de la tortura se hicieron populares en un momento y ahora no pasa lo mismo", señaló a la agencia AP.
En la Argentina, Hostel 2 permanece en cartel, aunque en escasas salas. Todavía es una incógnita si llegará a los cines locales Captivity , y el próximo título de este tan discutido subgénero que se espera aquí es Hotel sin salida , con Luke Wilson y Kate Beckinsale, estreno previsto para mediados de octubre.




