
Cuatro historias en un viejo edificio
Soledades y angustias en Chile 672
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En relación directa con el estreno de Los infiltrados , una película con la que es seguro que pocos se atreven a competir en materia de taquilla, esta semana llegarán tres novedades argentinas. Una de esas propuestas es Chile 672 , ópera prima de Pablo Bardauil y Franco Verdoia, que pasado mañana presentará Primer Plano.
Formado con Augusto Fernandes, Agustín Alezzo y Carlos Gandolfo en teatro, y actualmente profesor en la Universidad del Cine y en la carrera de Letras de la UBA, Bardauil se unió al cordobés Verdoia, que además de teatro estudió cine con Eliseo Subiela, en este proyecto que originalmente estaba claramente dividido en cuatro diferentes historias de personajes muy diferentes entre sí, que conviven en los ascensores y palieres de un mismo edificio del barrio de San Telmo, cada uno con sus problemas a cuestas. Nelson Infanti, Simona Innocenti, Malena Marlene y Silvia Locati, todos ellos marcados a fuego por sus apellidos, intentarán sobrevivir a pesar de que no parece demasiado fácil. Los personajes, interpretados por José Luis Alfonzo, Patrizia Camponovo, María Lorenzutti y Erica Rivas (mucho antes de componer a la vecina de la sitcom Casados con hijos ), se verán expuestos a un mundo en el que para poder llegar a una meta, primero hay que sobrellevar la difícil tarea de remontar la propia existencia.
Nada sencillo para un chofer de combi escolar que encierra un secreto inconfesable, una joven bibliotecaria, acomplejada y reprimida, que vive sola con su conejo; una actriz que tras un largo e involuntario paréntesis quiere volver a trabajar de lo suyo; una italiana buscavidas y algo promiscua, que genera inquietud en el consorcio. "No es casual que hayamos filmado la película en el mismo edificio en el que vivimos María [Lorenzutti] y yo", asegura Bardauil en diálogo con LA NACION, quien explica que la primera versión estaba compuesta por cuatro relatos independientes. "Convocamos al montajista Miguel Pérez para que de su toque a la edición final, y fue él quien le dio la estructura de película coral, unida precisamente por ese lugar común que es el edificio del título".
"A nosotros, la crisis del 2001 nos encontró con el dinero para hacer la película en dólares, que, por suerte, no alcanzaron a ser devaluados en pesos." Esa realidad les permitió terminarla con mayor holgura. "Tuvimos una colaboración fantástica de todos y nos preocupamos por que cada uno tuviera su momento en la historia", insiste Bardauil, que ahora con Verdoia prepara el guión de El castillo inflable .
En el apartado de papeles secundarios, algunos no menos importantes que los mismos protagónicos, aparecen nombres como los de Lito Cruz, Ana María Castel, Oscar Alegre, Dora Baret, Héctor Bidonde, Vera Fogwill, Miguel Habud, Carolina Papaleo, Carlos Portaluppi, Franco Tirri, Adriana Salonia, Fito Yanelli y Alejandra Rubio.




