
De piratas y con efectos
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"La maldición del Perla Negra" ("Pirates of the Caribbean: The curse of the Black Pearl", Estados Unidos/2003). Dirección: Gore Verbinski. Con Johnny Depp, Geoffrey Rush, Orlando Bloom, Keira Knightley, Jack Davenport y Jonathan Pryce. Guión: Ted Elliott y Terry Rossio. Fotografía: Dariusz Wolski. Edición: Craig Wood, Stephen Rivkin y Arthur Schmidt. Música: Klaus Badelt. Diseño de producción: Brian Morris. Producción de Jerry Bruckheimer Films, Touchstone Pictures y Walt Disney Pictures, presentada por Buena Vista International. Duración: 143 minutos. Apta para todo público con la leyenda "se recomienda la compañía de un adulto para niños pequeños".
Nuestra opinión: bueno
En su intento por reciclar géneros clásicos caídos en desgracia (ya lo hizo con los westerns y con los musicales), Hollywood apuesta ahora a la resurrección de las películas de piratas. Pero "La maldición del Perla Negra", cuyos personajes están inspirados en la popular atracción de los parques de diversiones de Disney, no es sólo un ejercicio de nostalgia. Si bien intenta rescatar ese espíritu entre lúdico, cómico e inocentón que marcó los films de aventuras en los mares producidos en los años 30, 40 y 50, esta superproducción de 125 millones de dólares ideada por ese zar del cine de acción que es Jerry Bruckheimer se sustenta también en la espectacularidad de los efectos visuales (uno de los atractivos de la historia es una tripulación de esqueléticos fantasmas que han sido víctimas de una maldición milenaria por su inagotable codicia) elaborados por la factoría Industrial Light & Magic, que pertenece a George Lucas.
La combinación entre clasicismo y modernidad funciona relativamente bien en buena parte de los extensos 143 minutos de película. Es probable que los más veteranos fanáticos de las historias de piratas añorasen a parejas como Errol Flynn y Olivia de Havilland en "El capitán Blood", o a Tyrone Power y Maureen O´Hara en "El cisne negro", pero "La maldición del Perla Negra" ofrece un verdadero festival de batallas navales a cañonazo limpio, pueblos bombardeados desde el mar, acrobáticos duelos a capa y espada, barcos que cambian de mano y tripulaciones que se amotinan una y otra vez, héroes que se escapan en el último segundo de la horca, romances imposibles, disputas por increíbles botines y todo tipo de códigos, leyendas, hechizos y situaciones sobrenaturales.
Como el público ya conoce de memoria los clisés del género, este guión de los cotizados Ted Elliott y Terry Rossio (responsables de dos logradas parodias como "Pequeños guerreros" y "Shrek") juega a ganarse la complicidad del espectador llevando el tono a los extremos de la sátira y el grotesco, mientras que el director Gore Verbinski ("La mexicana", "La llamada") da rienda suelta en términos de narración y de actuaciones a la exageración y el artificio propios del cine de clase B.
Johnny Depp ofrece una disparatada, amanerada pero al final de cuentas simpática interpretación del antihéroe Jack Sparrow, un pirata que intenta recuperar el navío Perla Negra del título luego de haber sido traicionado por el malvado Barbosa (Geoffrey Rush), mientras que el triángulo amoroso tiene como vértices al carilindo Will Turner (Orlando Bloom) a la bella Elizabeth (Keira Knightley), hija del cobarde gobernador (Jonathan Pryce), y al recio comodoro Norrington (Jack Davenport), líder de las poderosas pero siempre torpes tropas oficiales.
Así planteadas las cosas, aquel espectador que busque un cine novedoso o una trama manejada con un mínimo de sutileza debe mantenerse al margen de este viaje. En cambio, para aquellos que disfruten del viejo cine de aventuras y de las nuevas técnicas visuales, "La maldición del Perla Negra" puede ser una buena alternativa para el abordaje.
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