
El muñeco maldito vuelve por más
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"El hijo de Chucky" ("Seed of Chucky", Gran Bretaña-Rumania./2004). Dirección y guión: Don Mancini. Con Jennifer Tilly, Redman, Hanna Speaeeitt, Debbie Lee Carrington, Stephanie Chambers, Brad Dourif en la voz de Chucky y otros. Fotografía: Vernon Layton. Efectos especiales: Jerry Constantine, Tony Gardner y Connor McCullagh. Presentada por Quasar Films. Hablada en inglés. Duración: 87 minutos. Calificación: sólo apta para mayores de 16 años.
Cuando en 1988 se conoció en la pantalla grande "Chucky, el muñeco maldito", era casi sabido que el film sería el comienzo de una larga serie de historias en torno de ese juguete siniestro siempre dispuesto a los más alevosos asesinatos. Así se llega a "El hijo de Chucky", quinta película de la saga, y al parecer no será ésta la última de tan aterrorizadoras tramas. Chucky y Tiffany ya son una pareja tan siniestra como empeñada en destrozar cuerpos, y han concebido un hijo que está prisionero de un ventrílocuo que lo explota en un mísero espectáculo en Glastonbury, en el sur de Inglaterra. El muñeco Glen cree descubrir a través de la TV su origen y viaja a los Estados Unidos, donde se está rodando una producción de clase B en la que también participan sus supuestos padres.
El muñeco-niño desea conocer a sus progenitores, y cuando éstos lo descubren –y, lo que es peor, descubren que Glen es un declarado pacifista– ambos deciden "educarlo" para el crimen. Pero las sorpresas no terminan allí, pues papá Chucky y mamá Tiffany comprueban que en su hijo no se determinó todavía el sexo. ¿Es nena o es varón?
Humor negro
Este es el principio de esta nueva producción que deja de lado la seriedad y la truculencia de sus antecesoras para insertarse en el humor negro, tanto en el sobresalto como en la carcajada y en la mordacidad que ronda en torno del propio cine bizarro para caer en alusiones o en referencias explícitas hacia algunos films de culto, entre ellos "El resplandor", "El bebé de Rosmary", "Halloween" y hasta "Eric Brocovich" y a Julia Roberts, su figura central.
Entre tantos guiños y picardías no están exceptuados, por supuesto, el terror y el suspenso, ya que Chuky y Tiffany necesitan proseguir con sus crímenes seriales para mantener en vilo a sus seguidores y así la historia, bien manejada por Don Mancini (guionista de toda la serie) logra su propósito de entretener a ese amplio abanico de espectadores entre tantos litros de sangre derramada, hachazos certeros y adrenalina del principio al fin.
Tanto los efectos especiales como los actores se unieron con entusiasmo al director-guionista en eso de divertir asustando, y así "El hijo de Chucky" queda como una acertada muestra del género de terror y, seguramente, como promesa de que ese muñeco diabólico reaparecerá una vez más, puesto que su inmortalidad ya está decretada por sus muchos "fans".






