
En busca de una obra maestra
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"Cachimba" (Chile-Argentina-España/2004). Dirección: Silvio Caiozzi. Con Pablo Schwarz, Mariana Loyola, Julio Jung, Patricio Contreras, Jesús Guzmán y otros. Guión: Silvio Caiozzi y Nelson Fuentes, basado en la novela "Naturaleza muerta con cachimba", de José Donoso. Fotografía: Miguel Abal. Música: Osvaldo Montes. Presentada por Primer Plano Film Group. Hablada en español. Duración: 127 minutos. Calificación: sólo apta para mayores de 16 años.
Nuestra opinión: regular
La novelística del escritor chileno José Donoso atrajo en más de una oportunidad a su compatriota, el director Silvio Caiozzi -"La luna en el espejo" y "Coronación" son ejemplos de ello-, y ahora el realizador vuelve a abrevar en un relato del literato a través del cuento corto "Naturaleza muerta con cachimba". Aquí, y en tono de comedia hilarante, la trama se inserta en Marcos, un oscuro empleado bancario que, como pasatiempo, preside una entidad dedicada a coleccionar cuadros de pintores famosos.
Al mismo tiempo, Marcos desea lograr una relación carnal con Hildita, su novia regordeta y tímida, que procura eludir el sexo y pensar en el matrimonio. Cuando ambos deciden pasar un fin de semana en un balneario, descubren un vetusto museo cuyo cuidador, un anciano huraño y alcohólico, posee una gran cantidad de cuadros de un autor desconocido ya muerto, que había tenido cierto éxito en la década del 30.
Marcos observa atentamente cada uno de los cuadros y descubre uno de ellos -una pintura surrealista con dados y una cachimba-, que lo fascina de inmediato. Una idea se le cruza por la mente: para él, esas obras son de un valor incalculable y la desvencijada casa debe ser convertida en un museo para que el público descubra, como él, esos tesoros artísticos. Decide así dar a conocer a sus compañeros de la entidad que preside su idea (o capricho), y entre aventuras y desventuras logra que aquel abandonado museo sea el punto de reunión de los más importantes artistas del país. Mientras tanto Hildita, apocada y de bajo perfil, se une a esta cruzada y ambos lograrán, finalmente, una sorpresa en que la pareja dejará de lado sus oscuras vidas para convertirse en artistas de enorme suceso popular.
El guión recorre minuciosamente, y con cierta monotonía, el esfuerzo de Marcos por convertirse en alguien importante, algo que siempre deseó, pero que nunca pudo concretar, y de insignificante empleado pasa a ser un pintor con su museo propio y la mujer de sus sueños a su lado. La adaptación del cuento corto de José Donoso se alarga demasiado en su traslación a la pantalla, y entre sobreabundancia de diálogos y situaciones reiteradas, llegará a un final inesperado. Por momentos delirante y a veces lejos del humor que pedía la anécdota, la historia recorre los vericuetos de la pareja para lograr su propósito, y sobre la base de un metraje al que le sobran varios minutos el film no logra su meta de entretener ni de divertir, elementos necesarios para que la historia interese demasiado.
Prototipos de seres con ambiciones desmedidas, Marcos e Hildita se internan en un espiral del que lograrán salir luego de varias contradicciones, en tanto que la historia se apoya en cierto aire cansino que el director Silvio Caiozzi no pudo evitar. Para encarnar a la pareja central, allí están Pablo Schwarz y Mariana Loyola, que se esfuerzan por dar cierta vitalidad a sus personajes, pero ambos tropiezan también con ese guión que carece de humor y de entretenimiento, dos elementos necesarios para que el cuento de José Donoso interese por su indudable originalidad.


