Grandes personajes femeninos del cine de los últimos años

Con motivo del inminente estreno de Mujer maravilla, recordamos otros recientes roles que pusieron a la mujer en el centro
Milagros Amondaray
(0)
26 de mayo de 2017  • 00:58

*1. MICHÉLE LEBLANC (Elle, 2016, Paul Verhoeven)

Sin ninguna clase de advertencia, Elle comienza poniendo el foco en la violación que sufre su protagonista, Michéle (una extraordinaria Isabelle Huppert ), en una secuencia incómoda y magistralmente filmada por Paul Verhoeven. Sin embargo, el film es mucho más que la búsqueda de venganza de esa mujer, e incluso puede discutirse que se trate esencialmente sobre eso. Michéle es compleja, fascinante, áspera e inteligente, una mujer que se mueve en un contexto masculino (es la CEO de una compañía de videojuegos) y cuyo pasado incide directamente en cómo reacciona ante diferentes sucesos del presente, desde la mencionada violación hasta la muerte de sus padres.

En Elle no hay respuestas simplistas, no hay alivio ni salidas fáciles: hay una mujer que desafía la percepción ajena y que siempre procede según sus propios dictámenes.

*2. EILIS LACEY (Brooklyn, 2015, John Crowley)

La sensibilidad de una película como Brooklyn no resulta habitual en el cine contemporáneo, y mucho menos aún su naturaleza clásica y genuina. Basada en la novela de Colm Tóibín, el film de John Crowley es un historia coming of age sobre una joven que deja su Irlanda natal para buscar el progreso en los Estados Unidos. Por "progreso" Brooklyn no sólo entiende el crecimiento económico y laboral sino también (y sobre todo) el aprendizaje personal de Eilis Lacey (Saoirse Ronan, en una actuación brillante) en su camino a convertirse en una mujer.

Con guión del gran Nick Hornby - quien ya había adaptado otra coming of age, Enseñanza de vida -, Brooklyn exuda empatía por sus personajes y, aunque por momentos se vuelque al convencionalismo del triángulo amoroso, jamás pierde de vista a esa muchacha que debe adaptarse a un ámbito que inicialmente le resulta ajeno.

*3. DOROTHEA FIELDS (20th Century Women, 2016, Mike Mills)

La segunda parte del díptico autobiográfico de Mike Mills - l a primera había sido Beginners, sobre la vida de su padre -, es desprolija en el mejor sentido del término. Sus saltos temporales, la estructura narrativa desordenada y el constante cambio de foco cumplen un propósito unívoco: mostrar lo difícil que es ser mujer, independientemente de la edad, los contextos y las experiencias. Annette Bening , en una de esas actuaciones sutiles que jamás recibirán un Oscar, interpreta a Dorothea (inspirada en la madre de Mills), una mujer que en la California de los setenta cría a su hijo adolescente.

Se podría argumentar que no mucho sucede en 20th Century Women y, sin embargo, en ella reside todo: el valor de la amistad sincera, las compañías que facilitan los procesos dolorosos, las conversaciones más honestas y la nostalgia por el pasado. Mención aparte para el gran trabajo de Greta Gerwig , quien logra salirse de los esquemas de la Manic Pixie Dream Girl del indie para brindar una interpretación mucho más profunda y cándida.

*4. STAR (American Honey, 2016, Andrea Arnold)

La primera vez que vemos a Star (Sasha Lane, toda una revelación), la joven revuelve un contenedor de basura en Oklahoma. Cuando se le presenta la oportunidad de unirse a un grupo de vendedores de revistas, la condición sine qua non de esa oferta laboral es no tener lazos con nadie, es el no extrañar ni ser extrañada. Star no lo duda: se sube a esa camioneta y recorre distintos estados, contempla el profundo contraste socioeconómico de los Estados Unidos con el lirismo propio de la directora del film, la británica Andrea Arnold.

Al igual que 20th Century Women - aunque más saturada, menos luminosa -, en American Honey no hay estridencias argumentales, el film se desarrolla como un road trip con viñetas en las cuales la música es su componente intrínseco ("American Honey" es una canción de la banda country Lady Antebellum), y en el cual Star se descubre a sí misma. Por lo tanto, sobre el final, cuando combate su miedo a nadar y deja que el agua la cubra, Arnold nos pone frente a un símbolo de un bautismo tardío, de un empezar de cero.

*5. BOBO, KLARA Y HEDVIG (We Are The Best!, 2013, Lukas Moodysson)

Bobo, Klara y Hedvig son indisolubles. Las jóvenes protagonistas de la película de Lukas Moodysson se unen tanto por su amor por la música como por su necesidad de resignificar el mundo que las rodea. Las tres forman una banda de punk en Estocolmo y, lejos de abordar el proceso con pedantería, Moodysson muestra la ingenuidad de ese trío a la hora de escribir e interpretar sus canciones, todas ellas signadas por la simpleza lírica y con la fuerza que emana de su pasión por revelarse contra el sistema. Asimismo, uno de los aspectos más bellos del film es cómo la amistad prevalece contra las ocasionales presencias masculinas que a veces atentan contra los vínculos entre mujeres.

Los abrazos de Bobo, Klara y Hedvig y sus rostros exultantes cuando tocan instrumentos y se emocionan ante una canción son ejemplos claros de la ternura con la que el director, como ya había hecho con Descubriendo el amor, retrata a sus personajes. Dato: We Are The Best! está basada en Never Goodnight, la historieta de Coco Moodysson, esposa del director.

*De yapa: La gran Furiosa en Mad Max: Fury Road:

MÁS LEÍDAS DE Espectaculos

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.