
Historias cruzadas: Mississippi vuelve a arder
Hoy se estrena este éxito de Hollywood que parte como serio candidato al Oscar
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LOS ANGELES.– ¿Se acuerdan del tema "Los ojos de Bette Davis"? Bueno, los de Emma Stone también merecen un homenaje de tres minutos en forma de canción. Son verdes, son intensos y son buena parte del encanto que irradia esta joven actriz que se distingue en la comedia que, aquí, en Historias cruzadas, sorprende gratamente en la piel de la joven escritora Skeeter y que, este año, también veremos en en Spider-Man , en la piel de Gwen Stacy. Emma y Skeeter tienen la misma edad: 23 años. Emma es de Scottsdale, Arizona; la aspirante a periodista y escritora es de Jackson, Mississippi. Emma ya es una estrella en el firmamento hollywoodense y Eugenia Skeeter Phelan tiene entre manos una idea que hará que se hable y mucho de ella en su ciudad. "Skeeter se graduó como periodista y quiere ser periodista", cuenta la Stone como quien habla de una amiga íntima. Esa amiga terminará por destapar una olla a presión que estuvo décadas cocinando el caldo de la injusticia y la desigualdad.
La intención de Skeeter es recoger los testimonios de las criadas negras que cuidaron, de generación en generación, de niños blancos como ella y en la realización de esa intención se levanta la polvareda de los derechos civiles de la población afroamericana que surcaron los años 60 en el sur de los Estados Unidos. Pero Emma aquí está lejos de los roles que interpretó en el pasado. No es Wichita, una de las protagonistas de la comedia de terror Zombieland ni tampoco es Kayla, de la romántica Amigos con beneficios. "¿Si este papel es muy diferente a los anteriores? En términos del tamaño del rol no lo sé... no lo he pensado. Sí es cierto que me demandó más tiempo que otros roles pero, en todos los casos, es cuestión de construir el personaje verídicamente."
En Historias cruzadas los roles femeninos se reparten los protagónicos y también los papeles secundarios. Mujeres fuertes y mujeres hipócritas, negras criadas y blancas de la sociedad y, en el medio, la rebelde con causa Skeeter, que poco tiene de inocente y bastante de femenina y feminista. Busca su destino, se revela contra la presión de una madre preocupada por que su hija encuentre novio y obtiene en esas mujeres negras una suerte de salvación profesional.
"Hay muchos y muy bellos personajes femeninos en el film. De coraje, de seguir su verdad aunque no sea la verdad de otros. Skeeter no es una mártir, continuamente aprende y comete errores y se siente muy humana."
-¿El éxito del libro funcionó como una presión extra?
-El libro me encantó y la presión vino de amarlo tanto. Fue una presión entendible y también esperanzadora. Tuve la oportunidad de conocer a la escritora y eso allanó el camino para la construcción del personaje.
-¿Creés que la película puede ayudar a los de tu generación a conocer lo que sucedió en los años 60?
-A mí me ayudó a entender esa parte de la historia, porque no sabía mucho sobre los derechos civiles. Tenía alguna aproximación por lo visto en el colegio, pero no sabía realmente qué había pasado en Jackson en 1963. Me ha mostrado lo que hemos hecho y cuánto nos falta aún por hacer.
Emma se describe como una chica sensible y se justifica. "Está bien tener sentimientos. ¿No te parece?", pregunta y se ríe con ganas. Luego, piensa un poco antes de responder sobre los que la rodean. "Me preocupa profundamente la opinión de mi familia y de mis amigos, que esté haciendo bien mi rol de amiga, de hermana, de hija o cualquier otro rol."
-¿Y cómo te trata Hollywood?
-¡Muy bien! Creo que puedo identificar lo que es verdadero de lo que no lo es. Lo que más me preocupa es mi privacidad y trato de protegerla.






