
La gente común, eje de la competencia oficial
Una jornada con un nivel artístico muy discreto
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MALAGA.– Del siglo XVIII al presente: así es el cine español que en estos días debate duramente la cuestionable calidad de su oferta y planifica cómo se financiará de aquí en más, en medio de una crisis que recién comienza. Así y todo, se siguen anunciando proyectos. La gran mayoría de la producciones de 2009 todavía no han sido estrenadas, y las de 2010 parecen ser comedias pasatistas con figuras de la TV o dramas de gente común. Al menos esos fueron los temas que abordaron, con mejor o peor suerte, las primeras películas de la competencia, todas de cineastas debutantes.
La comedia ¡Que se mueran los feos!, de Nacho G. Velilla, es la historia de un cuarentón de pueblo, interpretado por Javier Cámara, feúcho y desafortunado por más de un motivo, que trata de salir de su padecer junto a sus padres. El plan que idea para conseguir esposa da pie a una lista de situaciones bastante ridículas. En el ir y venir de este actor de la TV hispana se cruza con nombres igualmente populares, como los de Juan Diego, Tristán Ulloa e Ingrid Rubio, todos al son de la canción del título, pero también de Quién eres tú, el recordado éxito de Nino Bravo en la década del 70.
El segundo de los títulos vistos aquí fue Planes para mañana, de Juana Macías, un drama bastante riguroso, centrado en cuatro mujeres de diferentes edades cuyas historias se cruzarán en un mismo día, en el estilo resucitado para el cine por los mexicanos Alejandro González Iñárritu y Guillermo Arriaga (Amores perros). Entre ellas, se cuentan la de una mujer que descubre estar embarazada con su reloj biológico en tiempo de descuento; una cincuentona con hijo adolescente que decide terminar con su matrimonio y, finalmente, una apenas más joven que no termina de resolver la separación de su inadmisible esposo. Obviamente, la película permite el lucimiento de sus actrices, Carme Elías, Goya Toledo, Ana Labordeta y Aura Garrido.
Romances y proyectos
Bon appétit, de David Pinillos, cuenta la historia de un joven español que llega a Zurich para trabajar en la cocina de un restaurante importante, donde, además de destacarse, conocerá a una joven sommelière, con la que tendrá un encuentro apasionado, nada menos que la amante del propietario del lugar. Nada nuevo, pero respetable primera película protagonizada por el vasco Unax Ugalde. De Propios y extraños, poco vale decir, más que es una producción lamentablemente vinculada con la Argentina. Su director, Manolo González, narra varios episodios de hombres y mujeres con problemas cotidianos que convergen con sus llamadas en un programa de radio nocturno. Inexplicablemente, uno de los episodios ocurre en Buenos Aires, con actuaciones de Jean-Pierre y Michel Noher. La película, que no merece mayor análisis, da vergüenza ajena y sólo puede explicarse por las ventajas que provienen de ser una coproducción.
En el apartado dedicado a América latina, se vio El último verano de la Boyita, con la presencia de Julia Solomonoff, su directora, quien recibió una calurosa recepción del público.
Allí nomás, en el auditorio del Museo Picasso, tuvo lugar un excelente reportaje público al director Fernando Trueba, de quien próximamente, en Buenos Aires se estrenará El baile de la Victoria, que fue candidata a varios premios Goya. Aquí contó que acaba de terminar su viejo proyecto De par en par, un largometraje animado con el diseñador industrial e historietista Javier Mariscal, que comenzó en 2004 y que en poco tiempo comenzará el rodaje de L’artiste et son modèle, que tendrá como figuras centrales a Jean Rochefort y Claudia Cardinale.
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