La muerte anunciada de Gabriela Liffschitz
Enrique Piñeyro dirige este atípico film
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Bye Bye Life es un documental atípico en varios sentidos. En concreto, retrata el último capítulo en la vida de la escritora, periodista, fotógrafa y guionista Gabriela Liffschitz, quien fue diagnosticada a los 35 años con cáncer de mama y murió, a los 39 años, en 2004, tras un largo tratamiento de quimioterapia y una masectomía. Fueron cuatro años de tratamiento que dispararían el período más fecundo de su creatividad.
Enrique Piñeyro (el mismo de Fuerza Aérea S.A. ) la siguió en diferentes momentos que construyen su despedida entre formal e informal de la vida. El cineasta construye este adiós de común acuerdo con la protagonista de esta historia, que arranca en el momento en que ella deja a su hija sus libros y fotografías en su testamento, y continúa con un ensayo, junto a un grupo de amigos de quien se despide, en el que participan su hermana, Gabo Correa, Mausi Martínez, Alejandro Awada y Jessica Becker. El director lee allí una suerte de guión, una serie de escenas que ella se encargará de profundizar.
Suena a sesión grupal de confesión, en la que ella relata diferentes momentos que sirven para entender cómo asume la despedida; una despedida que, además, es interpretada como la historia de una mujer que se está muriendo y quiere ser famosa.
Armada y desarmada
Del trotskismo a la devoción por Jacques Lacan, Liffschitz es desarmada y armada frente a lo inexorable. Su cuerpo denota la agresión, una agresión que dificulta su andar y su concentración, pero que, sin embargo, no le impidió autorretratarse desnuda en un libro - Efectos colaterales - y ser el eje de este trabajo. La cámara de Piñeyro registra su presencia cada vez más ausente. "Si no tengo la posibilidad de hablar de la muerte con ustedes, con quién puedo hablar", completa, recordando quizás el momento más cruel, el de la revelación.
Piñeyro transita por este camino que combina retrato, sesión de análisis, confesión, testamento, sin abordar su obra. Es muy duro hablar de la muerte, y mostrarla. Es muy duro ver Bye Bye Life , pero es necesario.
PARA AGENDAR
- Bye Bye Life , de Enrique Piñeyro.
Malba , los viernes y sábados, a las 20 (Figueroa Alcorta 3415, entradas $ 15, jubilados y estudiantes $ 8).


