Los espías más pequeños del mundo
Este jueves se estrena el film infantil que explora la mezcla de personajes digitales, actores y 3D
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NUEVA YORK.- ¡Es un avión! ¡Es un pájaro! ¡No, es un cobayo! En Fuerza-G , la nueva película de los estudios Disney que se estrena el próximo jueves en la Argentina, un grupo de agentes secretos intentará salvar al mundo de los planes de un maléfico empresario. Que los espías pertenezcan a una división que nadie del gobierno conoce es apenas un detalle cuando se devela su verdadera personalidad: Darwin, Blaster y Juarez son cobayos y realizan sus misiones junto a un mago de la informática, Speckles, que de
casualidad es un topo de nariz estrellada. Además, Mooch, la mosca, es el mejor vigía que la naturaleza pudo crear.
La película fue presentada a un grupo de periodistas de todo el mundo, entre los que estuvo La Nacion, en pleno verano neoyorquino, a metros de la céntrica zona de Times Square. Allí, los luminosos, gigantescos y estruendosos carteles que tapizan el paisaje hacen el mayor esfuerzo por romper con el confinamiento de las dos dimensiones. Pero, por más que lo intenten, y los expertos en contaminación visual protesten, por ahora las imágenes 3D se limitan al interior de la sala de cine.
Este film es la prueba más reciente de que no hay mucho que los especialistas en efectos especiales no puedan hacer con una computadora y mucho, mucho tiempo de trabajo invertido. Pensada para un público eminentemente familiar, esta película combina actores, personajes animados y un impresionante despliegue de escenas en 3D digital.
"La combinación de un equipo de cobayos entrenados para trabajar como espías y con la habilidad de comunicarse con los humanos nos pareció original y divertida a la vez. Además, pudimos hacer que los animalitos parecieran tiernos y cancheros cuando les agregamos todos los aparatitos típicos de los agentes secretos", cuenta Hoyt H. Yeatman Jr., un reconocido experto en efectos especiales y ganador de un Oscar por su trabajo en la genial El abismo, de James Cameron, y que con Fuerza-G debuta como director. Es que después de tantos años de trabajar para dar vida a las ideas de otros, Yeatman se encontró con un guionista que le exigió su completa atención: su hijo de cinco años. Inspirado por la visita del cobayo de su salita de preescolar, el chico empezó a crear historias fantásticas en las que el regordete roedor era una especie de James Bond siempre listo para la próxima misión secreta. Cuatro años después esos pequeños relatos forman parte de la trama de la película y todo gracias a que a Jerry Bruckheimer, el productor de films y series de acción más exitoso de Hollywood (Piratas del caribe, La roca, CSI y muchos taquilleros etcéteras), dijo que sí.
La hora del 3D
"Elijo mis proyectos siguiendo una premisa simple. Si es algo que a mí me interesaría ver, me parece que al público también le interesará. En este caso creo que es un proyecto muy inteligente que los chicos amarán con el que los adultos podrán divertirse también", explica Bruckheimer que con más de treinta años en el negocio de hacer películas, en Fuerza-G puedo probar algo nuevo. Esta es el primer film en 3D que produce.
"Si no había hecho una película de este tipo antes es sencillamente por una cuestión tecnológica. Ahora que tenemos a nuestra disposición el 3D digital y las salas de cine alrededor del mundo comienzan a equiparse cada vez habrá más de este tipo de films que, a diferencia de lo que sucede con el celuloide, no se deteriora y tiene siempre la imagen de más alta calidad posible", se explaya el productor que supervisó además la contratación de los actores que aparecen en el film.
Para interpretar al científico Ben Kendall, responsable del entrenamiento y el desarrollo de las herramientas de espionaje que utilizan los pequeños agentes, aparece el comediante Zach Galifianakis, desconocido aun para el público argentino y, como el malvado magnate Leonard Saber, aparece el actor británico Bill Nighy. Ambos tuvieron que ejercitar su imaginación para hacer tanto creíbles como graciosas unas escenas jugadas frente a tres cobayos, una mosca y un topo que en realidad no estaban allí. Un equipo de inteligentes bichitos que, gracias a la imaginación de un chico de cinco años y la magia de los efectos especiales conforman un grupo de agentes de elite pequeños pero siempre listos para salvar al mundo de quién lo amenace.
Un cobayo con voz de perro
- En la Argentina, para aportar un sonido conocido a la voz de Darwin, el líder del grupo de espías roedores, el estudio contrató a Favio Posca para que lo interpretara. Además, para el papel de la agente femenina, Juarez, que en inglés interpreta Penélope Cruz, en América latina se escuchará la sensual voz de Gloria Estefan.






