Los premios más importantes, para Italia
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ROMA.- Kill me please , una comedia negra belga sobre la el delicadísimo tema de la eutanasia, grotesca y totalmente incorrecta, triunfó ayer en el Festival Internacional del Cine de Roma, al recibir el Marco Aurelio a la mejor película de parte de un jurado presidido por el actor italiano Sergio Castellitto.
Filmada en blanco y negro, y dirigida por Olias Barco, este film de humor negro fue la gran sorpresa del festival. La película está ambientada en una clínica aislada en medio de la nieve, dirigida por el doctor Kruger (Aurélien Recoing), cuyo objetivo es acompañar hasta la muerte a los suicidas del modo más digno posible. Hay enfermeros, una investigadora que quiere demostrar que el director se queda con la herencia de los pacientes y estos últimos. Hombres y mujeres desesperados debido a diversos motivos -algunos muy hilarantes-, que viven a la espera de tomar su último vaso de agua envenenado. Pero antes deben cumplir su último deseo. Esta atmósfera surrealista se da vuelta cuando aparece desde el exterior un grupo de "cazadores" que empieza a disparar, desde el bosque, tanto a los huéspedes como a los empleados de la clínica.
La idea de esta comedia negra (en la que también trabaja el actor-director cómico Bouli Lanners) nació cuando el director descubrió que existía la clínica suiza Dignitas para el suicidio asistido.
Para alegría de los italianos, que se habían ido con las manos vacías del Festival de Venecia, el premio al mejor actor fue para Tony Servillo, protagonista de Il Divo , la película sobre el ex premier Giulio Andreotti que ganó el premio del jurado en Cannes en 2008. El galardón le llegó por su actuación en Una vita tranquilla, segundo largometraje del joven cineasta Claudio Cupellini. Servillo interpreta allí a Rosario Russo, un italiano que se instaló en Alemania y junto con su joven esposa maneja un restaurante-hotel. El hombre, que cambió su identidad, habla un impecable alemán, mantiene el perfil bajo y no deja trascender nada de su pasado. Un pasado que un día reaparece junto a su hijo Diego, que también se escapa de algo.
El premio del jurado a la mejor actriz fue para todo el cast femenino de Las buenas hierbas , de la mexicana María Novaro, la única obra latinoamericana en la competencia principal. El film cuenta la historia de Lala (Ofelia Medina), experta en botánica y hierbas, que se enferma de Alzheimer. Su hija (Ursula Pruneda), separada y con un hijo, comenzará a ocuparse de ella y tratará de aprender los secretos de las plantas.
El gran premio del jurado, así como el del público fue para la In a better world , de Susanne Bier. Candidata de Dinamarca a los premios Oscar 2011, es la historia de Anton (Mikael Persbrandt), un médico idealista que vuelve de Africa a su pueblo de provincia. Su hijo adolescente, Elias (Markus Rygaard), vive atormentado por algunos chicos malos, hasta que comienza a protegerlo Christian (William Johnk Nielsen), un chico que guarda en su interior una rabia violenta tras la muerte de su madre. Mientras Anton se pregunta si es posible un mundo mejor en Africa, Elias y Christian se ven involucrados en un peligroso juego cuando intentan vengarse de un maltrato que sufrió Anton. Muy buena y muy fuerte, la película reflexiona sobre la fuerza del pacifismo y el predominio de la violencia.




