
Otra vez un argentino entre los premiados
Rodrigo Moreno, por "El custodio"
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BERLIN.- Si el nuevo cine argentino es reconocido en el mundo entero por su capacidad de sorpresa e innovación, el premio Alfred Bauer concedido ayer a "El custodio", de Rodrigo Moreno, por el jurado oficial que encabezó Charlotte Rampling es una ratificación no sólo de ese lugar de privilegio obtenido en los últimos años, sino también del camino emprendido por una parte de la producción nacional.
El galardón -que lleva el nombre del fundador e histórico director de la Berlinale- se entrega cada año a la película "que lleva el arte del cine a una nueva dirección". Así como en 2001 lo había recibido la también talentosa Lucrecia Martel por su opera prima "La ciénaga", ahora lo obtuvo este joven realizador de 33 años, egresado de la Universidad del Cine y codirector de "Mala época" y "El descanso", por su implacable descripción de la gris cotidianeidad del custodio (gran trabajo de Julio Chávez) que debe acompañar como una sombra a un ministro de la Nación.
Es la tercera vez en seis ediciones que se premia en la Berlinale una producción nacional, ya que en 2004 Daniel Burman había ganado el Gran Premio del Jurado y el de mejor dirección por "El abrazo partido".
"Agradezco al Festival de Berlín que ha sabido alentar mi obra desde un comienzo, ya que me apoyó también a través de la financiación en el World Cinema Fund, y dedico especialmente este premio a mis padres", declaró Moreno tras recibir el galardón. "Me emociona recibir una distinción por innovar en el cine", agregó, acompañado por sus productores argentinos [Hernán Musaluppi y Luis Sartor] y por sus coproductores europeos. "Es un orgullo haber acompañado desde el armado financiero y estructural del proyecto a un director tan personal y arriesgado como Rodrigo", indicó Musaluppi, que venía de ganar hace pocos días con su productora el Festival de Rotterdam con la coproducción argentino-uruguaya "La perrera".



