Refrescante film nacional
"Sólo por hoy" (Argentina/2000). Dirección: Ariel Rotter. Con Federico Esquerro, Ailí Chen, Mariano Martínez, Damián Dreizik, Sergio Boris. Guión: Ariel Rotter y Lautaro Núñez de Arco. Fotografía: Marcelo Lavintman. Edición: Pablo Giorgelli. Música: Gustavo Cerati. Producida por la Universidad del Cine. Presentada por Distribution Company. Duración: 100 minutos. Para mayores de 13 años.
Nuestra opinión: muy buena.
Dos buenas noticias: "Sólo por hoy" es como una brisa fresca para el cine nacional (la frase no es un lugar común, sólo por hoy) y su director, Ariel Rotter, tiene apenas 28 años y hará todavía, si Dios y la Argentina lo permiten, muchísimas películas tanto o más disfrutables que ésta.
Lo que atrae sobre todo en esta pequeña comedia coral urbana es que, a diferencia de la mayor parte de las propuestas jóvenes de nuestro cine, no aporta una visión prematuramente desencantada de la vida ni, por cierto, una visión rosada. La protagonista es, de algún modo, la gran ciudad de un mundo globalizado con las características problemáticas, excluyentes y alienantes que todos sabemos que tiene, pero está, a pesar de ello, viva, condición que suele incluir por igual tanto la desolación y el llanto como la risa.
Por su cercanía en las fechas de estreno, es difícil no comparar estas historias de cinco jóvenes que comparten un techo humilde en Buenos Aires con las de los tres personajes llorosos y autodestructivos que se soportan más o menos mal en un departamento de Taipei en "Viva el amor". La ventaja es para la producción argentina: es más creíble, más imaginativa, más delicada, más divertida.
Hecho atípico
Curiosamente, hay otra circunstancia común a las dos obras: en ambas interviene una actriz china, lo que puede considerarse un hecho normal para una producción taiwanesa, pero es bastante atípico para una argentina. Decir que Ailí Chen, debutante absoluta en la interpretación, es una promesa para la pantalla por su espontaneidad y encanto es acercarse a medias al personaje que, en una escena para no olvidar, se toma todo el tiempo frente al espejo antes de soltarse el pelo y pintarse los labios para aceptar una invitación amorosa. Rotter experimentó antes esta fascinación por Ailí y se casó con ella. Parece que le costó convencerla de que interviniera en "Sólo por hoy", pero afortunadamente estuvo persuasivo. El futuro dirá si persevera como actriz. Esperemos que diga que sí. Un hilo común une a los cinco protagonistas de la película: todos quisieran ser lo que no son, estar donde no están. Tienen sueños: pintar, actuar, ganar mucho dinero, vivir en Europa, pero los van postergando para mañana, cada día, porque hoy hay que trabajar como se pueda, llenar el plato con algo de comida.
El peón de cocina llamado Equis (Mariano Martínez) piensa que el amor y el éxito lo esperan en París, a Ailí su rebusque de mensajera en moto le quita el tiempo para dibujar, Toro (un muy gracioso Damián Dreizik) debe limitarse a representar los "cuarenta personajes que tengo en mi haber" en el cuarto de baño. Morón (Federico Esquerro, el hijo de Rulo en "Mundo grúa") ni siquiera logra que su padre le crea que será director de cine, y Fer (Sergio Boris) va de mal en peor y nada bueno puede presagiarse, en principio, de su huida al interior del país. Pero el desenlace, si alguna vez ocurre, sucederá fuera de cuadro, porque "Sólo por hoy", con muy buen tino, no cuenta finales ni muestra cosas tremebundas. Tal vez en la vida de la gente común no haya fatalidad mayor que la ausencia de grandes episodios, y esto es lo que le da regusto amargo a la película. Tal vez tampoco haya heroísmo mayor que mantener las ilusiones en circunstancias aplastantes, y esto es lo que le da, por otro lado, humanidad y dulzura.






