La película perfecta para rendirse ante el talento de Orson Welles
Esta medianoche la TV Pública emite Sed de mal, clásico del director de El ciudadano con Charlton Heston, Janet Leigh y el propio Welles
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Cuando hace dos años Alejandro González Iñárritu estrenó Birdman muchos espectadores quedaron maravillados porque la película se veía como una sola larga toma. Más allá de lo que cada uno piense sobre el film, la realidad es que los planos secuencia -tomas largas sin cortes- no son ninguna novedad en el cine. Si hay un paraíso en el que comparten sus días lejos de la Tierra los genios del cine es posible imaginar a Alfred Hitchcock y Orson Welles mirando el asombro ante Birdman con una sonrisa irónica.
Hitchcock filmó La soga de forma tal que parece no tener cortes (en realidad están escondidos en los momentos en los que la cámara se ubica detrás de algún objeto). Welles no llegó a ese extremo pero usó un largo plano secuencia para comenzar Sed de mal. No sólo se trata de una proeza técnica, con complicados movimientos de cámara que incluyen el uso de una grúa, sino que también tiene un estricto sentido narrativo. Al comienzo vemos como alguien pone una bomba en un auto y el plano secuencia nos permite seguir sin interrupciones el recorrido del vehículo cruzando la frontera de México a Estados Unidos, manteniéndonos en vilo durante los tres minutos que marca el reloj de la bomba. El plano termina con la explosión fuera de cuadro.
El resto de la película, protagonizada por Charlton Heston, Janet Leigh y el propio Welles es atrapante en su retrato de la violencia de la frontera. Como sucedió con todos los proyectos de Welles después de El ciudadano, la historia de Sed de mal estuvo plagada de conflictos entre el director y el estudio. Hoy podemos ver una reedición realizada siguiendo las anotaciones de Welles, pero en cualquiera de sus versiones ese comienzo es inolvidable.
Sed de mal
Hoy, a la medianoche, por la TV Pública.




