"Star Trek" nunca muere
Mientras esperan el film de J. J. Abrams, los fans salen a filmar
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"Star Trek ha muerto." Así, con un laconismo que probaría ser digno de verdaderas tragedias, anunciaba uno de los centenares de sitios de Internet dedicados a la longeva serie de ciencia ficción que Paramount -propietaria de los derechos de "Viaje a las estrellas"-, había cancelado "Enterprise" y que no tenía planes de emprender ningún otro proyecto, televisivo o cinematográfico, que tuviera que ver con alguna de las tripulaciones de las naves espaciales que exploraban el universo creado por Gene Roddenberry.
Los fanáticos se preparaban a conmemorar el 40° aniversario del ciclo -una marca inédita en la historia de la TV- en medio de un panorama sombrío: 2006 sería el primer año sin una serie de "Star Trek" en pantalla desde 1986 (el estreno de "La nueva generación", al año siguiente, demostraría la gran cantidad de público que no llegó a ver la serie a su estreno, pero sí las sucesivas películas inspiradas en sus personajes y las incesantes repeticiones de sus viejos capítulos, creando así el término "fenómeno de culto").
Pero, por suerte, 2006 probaría ser, en cambio, el año en que Hollywood reconoció que, contra todos sus pronósticos, todavía había vida inteligente en el espacio exterior. Encomendó al guionista y director J. J. Abrams - trekkie confeso y el niño dorado de la televisión gracias a "Lost"- la ímproba tarea de "reimaginar" a "Viaje a las estrellas" para una generación bastante distinta de aquella que, en los años sesenta, descubrió en la serie una perfecta alegoría acerca de las posibilidades de la raza humana y, a la vez, un acertado diagnóstico acerca de las dificultades que debería sortear para alcanzarlos. En la serie, ambientada en el siglo XXIII, la Tierra ha terminado con sus guerras y sus odios y se lanza, decidida, a entablar contacto con otras civilizaciones lejanas a través de la nave Enterprise, al mando del intrépido capitán James T. Kirk (William Shatner). El hombre llegó a la Luna sólo dos meses después de que la serie original fuera levantada del aire por bajo rating (y desde entonces, el personal de la NASA es uno de los mayores defensores de los méritos científicos del ciclo, en homenaje al cual bautizó a uno de sus transbordadores como Enterprise).
La misión de Abrams, según los analistas de la industria, es dar a "Star Trek" el mismo tratamiento que le brindó a "Misión imposible", cuya tercera entrega escribió y dirigió recientemente: barajar y dar de nuevo, con la esperanza de recobrar aquellas virtudes que convirtieron al ciclo en un éxito y, a la vez, simplificar la complejísima red de relaciones genealógicas, políticas, sociales, tecnológicas e interpersonales que se han acumulado en cuatro décadas a través del cine (diez películas), la TV (seis series) e innumerables libros y juegos de video, para así atraer a espectadores neófitos ( trekkies en potencia, claro).
Por eso, parece lógica la idea que tendría en mente Abrams para la película: una especie de "prehistoria" de la serie, en la que se narre cómo fue que el capitán Kirk se convirtió en el oficial más joven en comandar una nave de la Federación de Planetas y cómo conoció a quien sería su mejor amigo y primer oficial, el impasible vulcano Spock. Si bien el guionista y director se mantiene en silencio acerca de los particulares, los fanáticos de "Viaje a las estrellas" temen no sólo que la modernización de la historia desvirtúe los valores de este clásico televisivo, sino también la evidente necesidad de reemplazar a sus dos carismáticos protagonistas.
Por lo pronto -también según los rumores-, J. J. Abrams ya tiene definida la identidad de quien se hará cargo de "reinventar" al impulsivo James Tiberius Kirk: Matt Damon. El actor William Shatner -que acaba de ser elegido para integrar el Salón de la Fama de la Televisión norteamericana por este papel- ya habría dado su aprobación, aunque se espera una batalla bastante más ardua a la hora de elegir el sucesor de Leonard Nimoy en el papel de Spock.
Hágalo usted mismo
Mientras tanto, gracias a la popularización del video digital y las posibilidades de difusión de la Web, los trekkies han decidido que no esperarán hasta 2008 para reencontrarse con los nuevos Kirk y Spock: están decididos a mostrarle a Abrams cómo hacerlo.
Y han conseguido que los escuchen: The New York Times rescataba la semana última las historias de quienes filmaban a lo largo de los Estados Unidos y en países tan distintos como Bélgica o Escocia estas verdaderas superproducciones caseras financiadas por sus protagonistas, centradas en las aventuras de personajes centrales o marginales de la serie original y realizadas con una atención en los detalles verdaderamente sorprendente. Las películas se pueden bajar sin cargo de sus páginas de Internet para ver en la computadora y son, en algunos casos, notables por su fidelidad al espíritu de tolerancia que propugnaba el ciclo, incorporando, por ejemplo, la temática homosexual a su universo ( www.hiddenfrontier.com ) y, en otras,por la pericia en su ejecución, como los capítulos de www.newvoyages.com , que ya tienen más de 30 millones de downloads ycuyos responsables -en una vuelta de tuerca que no se le escapa a Hollywood- ya planean una miniserie "con calidad cinematográfica", que contará con la participación de una docena de actores de la serie, como la teniente Uhura (Nichelle Nichols) y Walter Koenig (Pavel Chekov).





