Tres películas de Indonesia
Hoy comenzará un ciclo para acercar ese cine a la Argentina
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En la última década, uno de los fenómenos más llamativos en el mercado cinematográfico de Europa y más aún en los festivales fue la irrupción del cine asiático. En especial, la sorpresa la han venido dando cinematografías como las de Hong Kong, Taiwán y Corea del Sur, mientras que otras ya consagradas, como las de Japón y China, se afirmaron con propuestas renovadas. Más tímidamente, Indonesia es otro país que está asomando en algunos festivales de Oriente, en coincidencia con el renacimiento expresivo de una cultura hasta no hace mucho subsumida por poderes coloniales y luego por cerradas dictaduras.
Islamismo moderado
Con 220.000.000 de habitantes en 1.900.000 km2 de tierra (más los 7.000.000 de dominio marítimo, con alrededor de 18.000 islas e islitas), este país islámico moderado posee una antigua cultura, plena de fascinación: son célebres sus marionetas, el arte del teatro de sombras y su exótica alquimia de música con danza de distintas provincias, entre las que la de Bali ha alcanzado proyección internacional. El desarrollo del cine indonesio, en cambio, es reciente: se remonta al último decenio del siglo XX y, sobre todo, a partir de la liberalización que siguió a la caída de la dictadura de Suharno, en 1997.
Indonesia está pensando en la Argentina como un terreno fértil para dar a conocer su cultura y con ese fin tendremos un desembarco de tres films, acompañados por una delegación de artistas y funcionarios. Las películas serán exhibidas en tres días consecutivos, desde hoy, en distintas salas. La delegación viene encabezada por el viceministro de Cultura y Turismo indonesio, Sapta Nirwandar, a quien secundan el diputado de Asuntos de Cinematografía del mismo ministerio, M.M. Bakri, y otros funcionarios. También vienen Ferry Chandra Salim, popular actor de cine y telenovelas, y la actriz Paramita Devy Rusadi, que se desempeña en los mismos ámbitos.
Vías de exhibición
Con ellos viajan, además, técnicos, periodistas y tres productores de películas. Estas presencias permiten suponer que la industria indonesia apunta a posibles vías de distribución en nuestro país. Lo enunciado, en el plano de las intenciones, se limita a una primera aproximación que preparará el terreno para un intercambio cultural más efectivo y frecuente, en el que están contemplados festivales de cine y de otras artes.
Hoy, a las 19.30, se inaugurará la muestra en Cinemark Puerto Madero con la exhibición del film "Ca Bau Kan" (2002), dirigido por Nia Dinata, basado en una novela de Remy Sylado que relata la saga de Giok Lan, una mujer indonesia que vive en los Países Bajos y regresa a su patria en busca de sus raíces; su madre era una provinciana conocida como Ca Bau Kan, palabra que designaba a las cortesanas que entretenían a los chinos en la Indonesia colonial. "Ca Bau Kan" es la primera película que trata la problemática chino-indonesia, algo prohibido durante el régimen de Suharto.
Mañana
"Arenas susurrantes" (2001), de Nan T. Achnas, se exhibirá mañana, a las 10, en la Universidad del Cine, Pasaje Giuffra 330. Transcurre en Java Oriental y narra la relación de una muchacha de pueblo, Daya, y su madre soltera. Daya sueña con volver a ver a su padre, que partió hace mucho tiempo de ese pueblo de arenas desérticas. Esta película, presentada en 2002 en el Festival del Cine Asiático de Deauville, obtuvo el premio especial del jurado a su director y el premio a la mejor actriz. También recibió el premio a la iluminación en el Festival de Cine Asia Pacífico 2001.
"Una hoja sobre una almohada" (1998) es el poético título del film de Garin Nugroho, que se verá pasado mañana, a las 10, en Metrovisión, Dorrego 1296. Plantea la relación entre una mujer que se gana la vida como vendedora ambulante y unos niños de la calle que viven alternando amargura con libertad y brutalidad con belleza. Esta película, el mayor éxito de taquilla en países asiáticos en 1998, fue la carta de presentación de Indonesia en Cannes, donde en 1998 se exhibió en la sección "Un certain regard". Luego, en el Festival de Tokio, obtuvo el premio especial del jurado.




