
Una lucha cuerpo a cuerpo
Entrevista con Stephen Moyer y Joe Manganiello, protagonistas de True Blood
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LOS ANGELES.- Los protagonistas de True Blood, Stephen Moyer y Joe Manganiello (interpretan al vampiro Bill y al lobisón Alcide, respectivamente), son de los más encaminados candidatos a la "clooneytud"y charlaron con LA NACION sobre su trabajo en la ficción más atrevida, irreverente y divertida de la pantalla chica norteamericana que ya va por la mitad de su tercera temporada y tiene asegurado al menos un año más de locura.
"A veces, leo el guión y pienso que es imposible de actuarse, que es demasiado asqueroso, demasiado violento. En el caso específico de esa escena de esta temporada -la tercera- en la que tuve sexo con la vampira Lorena y le retorcí el cuello 180 grados decidí llamar a Alan (Ball) y preguntarle: «¿Alguna vez tendremos a Bill de regreso? Porque si hacemos esto la audiencia podría dejar de creer en el Bill que conocen». Lo discutimos y Alan me aseguró que estaba todo bien, así que, como era él, le creí", cuenta Moyer que aunque en el programa utiliza un marcado acento sureño para representar al romántico aunque claramente perturbado chupasangre, en la vida real utiliza la entonación de su Londres natal.
Comprometido para casarse con su compañera de elenco Anna Paquin, que interpreta a la sufrida y misteriosa Sookie, Moyer tiene, gracias al impacto de su personaje en el programa, una promisoria, aunque incipiente, carrera cinematográfica. En los próximos meses se estrenarán seis películas en las que participó el actor que, de todos modos, por ahora, sigue entusiasmadísimo con su papel televisivo.
"Esto no es un policial; yo no soy un policía que tiene que aparecer cada semana resolviendo un caso tras otro y repetir siempre lo mismo: «Busquen esas huellas. Al laboratorio». Con Bill, con Alan, con True Blood , nunca tendré que decir una frase dos veces o repetir alguna acción o motivación. El siempre nos hace hacer algo distinto y finalmente lo que muestra son todos los aspectos de una persona para llegar a la conclusión de que cada uno de nosotros tiene problemas, defectos. Así que, en cuanto aceptás esto, todas las escenas son realizables y posibles, y lo único que tenés que pensar es cómo hacer para que funcionen", explica el actor, que se pasó buena parte de esta temporada cubierto de sangre de pies a cabeza; una sangre televisiva hecha con una mezcla de jarabe y mermelada tan asquerosamente dulce como insoportablemente pegajosa.
Duelo de tres
Claro que Moyer no es el único actor en True Blood, que está cerca del gran paso. Una vez que el programa empezó a ganar seguidores y los vampiros reemplazaron a los médics como los protagonistas favoritos de la TV norteamericana, otro hombre de colmillo batiente comenzó a ganar popularidad. Se trata de Alexander Skarsgård, el intérprete sueco al que le tocó hacer de Eric Northman, ex príncipe vikingo y malvado chupasangre que compite con Bill por el afecto de Sookie. Desde el estreno de la serie Skarsgård no para de filmar. Su trabajo más reciente es a las órdenes de Lars von Trier donde compartirá cartel con su padre, Stellan, cuya carrera pasó las fronteras del cine y el teatro sueco con Contra viento y marea, del mismo director.
Claro que al duelo entre Bill y Eric por el afecto de Sookie y la competencia de Moyer y Skarsgård por romper el techo de vidrio que muchas veces mantiene a los actores de TV encerrados en la pantalla chica se le sumó un fuerte contendiente. Se trata de Joe Manganiello, el actor que se incorporó este año a la serie para interpretar a un lobisón con el corazón roto.
"Hay muchos fans que ya hace tiempo formaron los equipos que apoyan a Bill y otros que alientan a Eric, pero aun antes de que yo apareciera en pantalla ya se vendían remeras del equipo Alcide en Internet. Estoy interpretando este papel, basado en el personaje de una serie de libros que es muy popular y querida, así que en cierto modo es como interpretar a una figura histórica", dice Manganiello, que desde sus casi dos metros de altura y sonrisa decididamente lobuna llama la atención de la platea femenina, aunque no exclusivamente. Si una de las claves para ascender hacia la estratosfera Clooney es agradarles tanto a hombres como a mujeres, Manganiello está bien encaminado.
"La verdad es que estoy bastante impresionado con la respuesta de los fanáticos. Por un lado, están los hombres que me dicen que les gusta que haya un hombre en la TV que se nota que se entrena en el gimnasio y, por el otro, aparecen mujeres como la que se me acercó en la convención de cine y televisión Comic-Con hace unos días: la chica me comentó que había escuchado que, cuando los lobos se lastiman, se lamen las heridas para que curarse más rápido, y me pidió que la lamiera. Le dije que le iba a costar. Y muy seria me contestó: «¿Cuánto?»", recuerda el actor, con una sonrisa que dice mucho sobre su nueva popularidad.
No existe fórmula del éxito ni forma de adivinar qué será de este grupo de actores en el futuro. Después de todo, por un caso como el de George Clooney hay muchos otros, como los de Noah Wyle ( ER ), David Caruso ( NYPD Blue ) y David Duchovny, que en la cresta de la ola dejó los Expedientes secretos X creyendo que tenía una carrera asegurada en el cine y unos años después retornó bastante cansado a la pantalla chica para encabezar la floja Californication. Sin embargo, estos nuevos protagonistas están dispuestos a estudiar las lecciones del maestro Clooney. El tiempo dirá quiénes logran graduarse.




