
Una vida de película
Fernández Jurado y los 40 años de la Cinemateca Argentina en la sala Lugones
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La Fundación Cinemateca Argentina fue creada por el impulso de un grupo de apasionados del séptimo arte, en 1949, con el propósito de conservar el patrimonio fílmico argentino y del mundo, y de reunir datos, críticas, biografías de actores, directores y técnicos, afiches de películas, libros que abarcan todos los tópicos fílmicos y poner a disposición de historiadores y amantes del cine todo lo concerniente a la larga historia de ese arte.
Convertida en pionera en América latina, la Cinemateca Argentina llega hasta nuestros días tan lozana como en sus comienzos, de la mano de Guillermo Fernández Jurado y de Marcela Cassinelli, presidente y vicepresidenta de la entidad, quienes se aprestan a celebrar los cuarenta años de ese lugar de consulta que comenzó a exhibir ciclos de las películas más representativas del mundo en la sala Leopoldo Lugones del Teatro General San Martín. “El próximo año –explica Fernández Jurado– festejaremos, durante los doce meses el momento en que la Cinemateca Argentina se abrió al público con producciones de enorme valor artístico convertido en una tarea fecunda de revisión y difusión del mejor material internacional. Ubicada en el décimo piso del teatro, con capacidad para 233 espectadores y equipada con los más modernos adelantos técnicos en la materia, la Lugones, como la llaman los porteños, es, sin duda, la sala de cine arte por la que pasan los films más representativos de la cinematografía del mundo, desde sus orígenes hasta la actualidad”.
“El 4 de octubre de 1967 –agrega Marcela Cassinelli– comenzamos nuestras proyecciones en la Leopoldo Lugones con un clásico indudable: La pasión de Juana de Arco, de Carl Theodor Dreyer, rodada en 1927, que exhibiremos el 4 de octubre del próximo año como homenaje a aquella fecha inaugural... Pero los festejos empezarán el 16 de enero con un ciclo de cine francés inédito, y proseguirán ininterrumpidamente hasta diciembre, con películas no estrenadas, con revisiones de la cinematografía nacional y con producciones aún no estrenadas comercialmente... De esta manera, recordaremos nuestros inicios en la Lugones, por la que pasaron anualmente más de doscientos mil espectadores, y evocaremos a Máximo Mayor, director del Teatro San Martín en la época de nuestros inicios en ese edificio, que nos facilitó e impulsó la tarea de difundir lo mejor que producía el séptimo arte del mundo.”
Rodeados de más de 22.000 latas de películas, de afiches nostálgicos y evocativos, de 60.000 fotografías originales y de elementos que rememoran las épocas de gloria de nuestra historia cinematográfica, Fernández Jurado y Marcela Cassinelli recorren la sede de la Cinemateca Argentina entre anécdotas, nostalgia y auténtica pasión por su trabajo. “Mantener viva nuestra institución –dicen– implica entrega y voluntad sin decaimientos. Por ello decidimos celebrar estos cuarenta años de transitar por la Lugones con enorme fervor, porque le debemos una enorme gratitud a ese público que concurre a las exhibiciones con la mirada curiosa y el corazón abierto a nuestras programaciones. A esta celebración se sumarán directores, técnicos y teóricos extranjeros que acompañarán a varios de los ciclos por realizarse... Será, en definitiva, una fiesta que se sumará a la tarea de divulgación que, desde sus inicios, realiza la Fundación Cinemateca Argentina, una entidad privada que asume la responsabilidad de mostrar que la cinematografía es, además de un arte y de un entretenimiento, una manera de unir a los pueblos del mundo.”




