
Comedia a un paso de la telenovela
"Ilusiones". Telenovela protagonizada por Oscar Martínez. Elenco: Catherine Fulop, Julieta Díaz, Patricio Contreras, Patricia Palmer, Juan Darthés, Nicolás Cabré, Marcela Kloosterboer, Tomás Fonzi, Matías Santoianni, Elsa Berenguer, Beatriz Bonnet, Marita Ballesteros, Natalia Lobo, Gogo Andreu y Jorge Suárez. Producción: Víctor Tevah y Paula Granica. Autores: Gustavo Barrios y Diana Segovia. Dirección: Daniel Barone y Rodolfo Antúnez. Idea original: Adrián Suar. Una realización de Pol-Ka. Lunes a viernes, a las 22, por Canal 13. Nuestra opinión: Bueno
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En estos días en que la asistencia al cine puede definirse por la astucia con que ha sido hecho su avance; en estas épocas en que el packaging de un producto puede hacer que el consumidor vuelque la balanza en su favor; en estos precisos momentos, un programa de televisión no es la excepción a la regla.
El principal problema de "Ilusiones", la nueva tira de Pol-Ka para Canal 13 y que vino a ocupar el lugar vacante que dejó la fallida "Primicias", es su envoltorio. Justamente por ser el cuarto producto de una lista en la que lo precede "Gasoleros", "Campeones" y "Primicias", el mayor obstáculo que enfrenta hoy es que no han sabido diferenciarlo de sus antecesores.
Porque "Ilusiones", salvo por la línea de su título (siempre una sola palabra y en plural) y su estética general, no tiene demasiado que ver con los anteriores programas de la usina Pol-Ka. Esta vez la productora ha abandonado el barrio, las charlas costumbristas, los dramas familiares y los romances cruzados. En esta oportunidad se trata de una tira en tono de comedia que poco tiene que ver en su historia y en sus personajes con las tres telenovelas que nacieron antes que ella para la pantalla del 13.
Claro que poco puede hacer un producto por conquistar a un público tal vez cansado de espiar el mismo barrio con distintos vecinos, cuando ha sido promocionado con idéntico criterio que sus predecesores. Tampoco la música elegida para su presentación -demasiado similar a la de "Gasoleros"- ni su apertura en sí colaboran para hacer una diferencia.
De modo que "Ilusiones" ha sido vestido con unas ropas que parecen no pertenecerle.
Forma y contenido
Puede decirse que los personajes de una ficción se construyen en dos sentidos. Primero se dibujan sus contornos (galán, excéntrico, tímida, etcétera) y luego se los colorea a través de sus actitudes en situaciones determinadas. En el curso de esas diversas acciones se termina de constituir su personalidad. Pero cada uno de esos personajes, a su vez, debe constituir una unidad y responder a un tono general de la historia. Porque ese tono es el que los contiene y los protege, y porque ellos en su conjunto son los que le dan cuerpo a una sola historia. Por lo que se ha visto en la primera semana de emisión, en cuanto a personajes y situaciones, "Ilusiones" está tan impregnada de componentes típicos de la comedia que se hace difícil incluirla en el género de las telenovelas. Claro que, conforme avancen los capítulos, se verá qué camino toman los autores, a veces forzados a cambiar de rumbo en busca de rating. Y ese cambio -no feliz- aún es posible, porque "Ilusiones" le ha dejado una puerta abierta al telenovelón .
Del lado de la comedia, claramente, está Félix Figueroa (Oscar Martínez), el mago protagonista de esta tira. Dibujado como un maniático, soberbio y talentoso fracasado, solterón que vive con su tía y sueña cada noche cómo la magia lo ayuda en forma de pesadilla a deshacerse de su novia, Martínez -con la ayuda de un acertado guión- le da al personaje un comicidad que supera ampliamente sus iniciales imitaciones de Luis Sandrini, y además, una profundidad de la que los otros personajes carecen. Justamente, tal como se hacía en las películas del fallecido actor cómico, siempre hay una línea seria, un poco cursi y a la vez tierna, que le regala a Félix Figueroa una tercera dimensión. Este es el único personaje que tiene contorno, forma y fondo. Como actor, Oscar Martínez aprovecha estas condiciones, aunque está lejos de su plena capacidad en este género, algo que quien haya visto, por ejemplo, la obra de teatro "Humores que matan" no podrá cuestionar.
De la vereda de la comedia también se encuentran: Caridad (Catherine Fulop), una cocinera venezolana a la altura de la gracia que se le exige; Basílico (Patricio Contreras), el encargado de la cantina, tímido y tan acartonado como sus decires; Claudio (Matías Santoianni), hijo de Basílico, un joven seductor de señoras mayores que no tiene límites morales ni miedo al ridículo; Rafael (Nicolás Cabré), un ex presidiario que, como el Jean Valjean de Víctor Hugo, comete un robo para luego emprender bajo otro nombre una vida de peón de limpieza en la cantina; la tía de Félix (Beatriz Bonnet), una auténtica Bonnet en su máxima potencia; y el entorno de Maia (Julieta Díaz), hija de una bailarina retirada y excéntrica (Elsa Berenguer) y representante de artistas de varieté. Esta lista de personajes tiene en común sus trazos gruesos, sus validaciones en acciones que mueven a risa y la ausencia de esa tercera dimensión que les daría profundidad pero que se convertiría en pesada carga a la hora de la comedia.
Personajes tenues
Dibujados tenuemente, apenas coloreados en sus formas -en comparación con los grandes trazos de la lista anterior- se puede nombrar a la señora Grimaldi (Patricia Palmer), una italiana en apuros -con el acento de Elsa Serrano- que acaba de hacerse cargo de la cantina; su hija adolescente, Giuliana (Marcela Kloosterboer); los mozos (Juan Darthés, Gogo Andreu y Jorge Suárez); el contador Silvio (Ernesto Claudio); Elsa (Natalia Lobo), una artista de varieté representada por Maia; y Nancy (Marita Ballesteros), la novia oficial del protagonista, apurada por lucir alianza de matrimonio. Esta lista de personajes -que no pretende abrir juicio sobre el talento personal de cada actor- no se acerca al espíritu caricaturesco del primer grupo. Por lo tanto, desde ese término medio en el que han sido instalados pueden caminar de un momento a otro a paso de telenovela.
"Ilusiones" es un producto bien hecho en términos de dirección, iluminación, fotografía y edición. Cuenta, además, con un elenco sobresaliente y un dúo de autores muy sólidos. Pero sucede que coquetea con el novelón mientras no se anima a tomar el camino de la comedia como único y definitivo, una decisión que podría hacerlo crecer, al menos en originalidad, con respecto al resto de la oferta televisiva.
En tanto, del otro lado de la pantalla habrá más de un espectador fiel a Pol-Ka desorientado por encontrar algo diferente dentro de un paquete que lleva el mismo moño que "Gasoleros" y "Campeones". Y habrá también otros tantos que seguramente eligieron ignorar su debut convencidos de que en ese envase ya reconocible iban a encontrar más de lo mismo.



