
Con un escándalo se fue Dan Rather
Carismático y controvertido, siempre se enfrentó a los presidentes republicanos
1 minuto de lectura'
NUEVA YORK (Corriere della Sera).- "Es el fin de una era", dicen exultantes los conservadores que siempre lo detestaron y se solazan al ver cómo su auténtica "bestia negra", el prototipo a la vez del periodista liberal en la televisión de Estados Unidos, sale de escena definitivamente pocos meses después del escándalo provocado por aquella investigación sobre el presunto tratamiento preferencial que recibió George W. Bush en la década del 70 cuando era piloto de la Guardia Nacional. Una supuesta primicia anunciada desde la pantalla chica por Dan Rather, pero apoyada en documentación falsa, según pudo corroborarse más tarde.
"Es el fin de una era", ratifican muchos grandes medios de prensa, de USA Today a The Economist. Para el semanario británico, el adiós del conductor de 73 años, que en la noche del miércoles 9 condujo por última vez el informativo central de la cadena CBS, exactamente 24 años después de su primera aparición, es la demostración de dos procesos paralelos en marcha de un tiempo a esta parte: por un lado, la pérdida de poder del establishment periodístico progresista que logró ejercer el dominio de los medios norteamericanos durante los últimos treinta años y, por otro, el retroceso de las viejas cadenas televisivas tradicionales y de alcance nacional (CBS, NBC y ABC), que de a poco fueron cediendo terreno a la CNN, a otras emisoras de cable (sobre todo Fox), a los emisores locales y a los nuevos medios de la galaxia Internet.
Carismático y controvertido al mismo tiempo, Rather deja el comando de "Evening News" como un derrotado. Texano, hijo de un obrero que construía oleoductos y de una camarera, Rather siempre fue un personaje sanguíneo. En la puerta de la oficina ubicada en la calle 57 que ocupó hasta ayer se leía la frase escrita por un soldado espartano caído mientras trataba de frenar al ejército persa en la batalla de las Termópilas: "Ustedes que pasan por aquí vayan a Esparta y digan que, fieles a los preceptos de nuestro pueblo, todos hemos combatido aquí hasta la muerte".
El mismo adversario
A lo largo de su carrera en CBS, iniciada en 1961 cuando el propio Cronkite descubrió al joven cronista de una emisora de Texas mientras narraba en directo la llegada del huracán Carla en medio de la tempestad, Rather siempre combatió por encima de todo a los presidentes republicanos. El periodista que siempre aguijoneó la espalda de Reagan y, sobre todo, de Bush padre, cae hoy por la mala fortuna de un episodio que lo golpeó mientras atacaba a Bush hijo.
Los conservadores jamás disimularon su desprecio hacia Rather y en su contra llegaron a crearse sitios de Internet con ese propósito único como RatherBiased.com. Ya en 1981, el senador Jesse Helms invitó a sus simpatizantes republicanos a comprar acciones de CBS para convertirse "en los jefes de Dan Rather".
El primer desencuentro del periodista con un presidente republicano -Richard Nixon ya estaba por entonces viéndoselas con las secuelas del escándalo Watergate- ocurrió en 1974. Por entonces, Rather era el hombre de CBS en la Casa Blanca. Llamado a entrevistar al presidente durante un acontecimiento público, el periodista fue aplaudido por los asistentes. "¿Piensa en ser candidato a algo?", le preguntó irónicamente Nixon. "Yo no, ¿y usted?", fue la filosa respuesta de Rather. La áspera discusión que siguió a este diálogo llevó entonces a algunas de las emisoras asociadas a CBS a solicitar el despido del periodista. Otro choque de ribetes épicos ocurrió en 1988, en este caso entre Rather y Bush padre, por entonces vicepresidente de Reagan, pero ya en carrera por sucederlo. Iniciada en tono distante, la entrevista con el futuro presidente se transformó en una corrida de toros cuando Rather acusó a su interlocutor de haber actuado con irresponsabilidad en el affaire Irán-Contras y terminó diciéndole a Bush que por una actitud así se les dieron armas a personas que luego las habrían usado "para asesinar a nuestros hijos".
Rather siempre disfrutó el "trabajo de campo". Luego de alcanzar en 1981 el codiciado sillón de presentador a la vuelta de un viaje por Afganistán, se apuró a decir que sería a partir de allí una suerte de "conductor-corresponsal". Y, en efecto, de Sarajevo a Berlín, de Bagdad a Cuba, durante 24 años el periodista condujo su noticiero desde los lugares más calientes del planeta. También son ya célebres (y discutidos, por sus preguntas escasamente agresivas) sus dos "exclusivas" con Saddam Hussein, primero después de la invasión a Kuwait, en 1990, y dos años atrás, durante la vigilia del ataque norteamericano a Irak.
El 8 de septiembre último, se vio obligado a salir al aire sin tiempo suficiente para revisar el trabajo de sus colaboradores porque había dedicado los días previos a seguir la convención republicana de Nueva York y a narrar el paso del huracán Frances en directo desde la Florida. Ese regreso a los amores juveniles terminó costándole caro.




