Cuéntame cómo pasó: costumbrismo histórico
Cuéntame cómo pasó / Autoras: Liliana Escliar, Marisa Grinstein / Elenco: Nicolás Cabré, Malena Solda, Ludovico Di Santo, Leonor Manso / Producción: Patricia Moser, Gustavo Villamagna / Director de exteriores: Daniel Galimberti / Director estudios: Jorge Bechara / Canal: TV Pública / Horario: de lunes a jueves, a las 22 / Nuestra opinión: buena

Cuéntame cómo pasó es una comedia costumbrista. Tiene lugar, eso sí, hace cuatro décadas, pero no deja de ser una comedia costumbrista similar a las de Pol-ka que daba El Trece, a las 21, unas temporadas atrás. "Daba" está usado expresamente, porque las que "da" ahora en ese horario son del mismo género, pero con un tratamiento narrativo más actualizado.
En esta propuesta que acaba de la TV Pública, la manera de contar hace sospechar que los guiones están escritos con una vieja Olivetti y no con una PC. Y no por la ubicación temporal de las anécdotas o por el material contextual que se agrega.
Hace poco, una serie como Mad Men, sobre un grupo de personas que se dedicaban, en los 60, a la publicidad en la Madison Avenue de Nueva York, demostró que es posible contar una historia de años recientes y dar cuenta con claridad del contexto político y social de la época, sin caer en lugares comunes y con una estética, un lenguaje audiovisual y recursos innovadores. No es el caso de esta tira.
Lo que les pasa a los integrantes de una familia de clase media baja, a sus allegados en el barrio, en el trabajo y sus lugares de estudio, entre 1974 y 1983, es la consigna con la que está armado el programa. A esto se le agrega que la narración hace foco sobre todo en un elementos que dan cuenta del contexto histórico en el que se ubica el relato. La moda, los hechos sociales y políticos, los acontecimientos de actualidad y las costumbres aparecen reflejadas y recuerdan las concepciones de aquel momento sobre diversos asuntos. Dos jóvenes con muchos años de noviazgo y nada de sexo, un matrimonio que se lleva muy mal y que no se divorcia porque está mal visto o un padre de familia autoritario y una madre que se limita a ser ama de casa obediente. También una ambientación con un solo televisor blanco y negro en el living de la familia, la ausencia de celulares en las relaciones interpersonales, las mujeres con vinchas o con peinados moldeados a spray, los hombres con mostachos y los preadolescentes adictos a las revistas con mujeres en bikini. Además, una profusión de publicidades, de imágenes de partidos de fútbol, de apariciones en la TV de estrellas de ese momento aún vigentes hoy, como Susana Giménez o Soledad Silveyra. Adornos coloridos que visten al relato.
En el primer episodio hubo una utilización recargada y caótica de este recurso, que puso en un plano de igualdad sucesos banales con otros de mayor trascendencia. Debido a eso, estos elementos aparecieron como una música de fondo que apenas ayudó a recordar los hechos al que los conocía y no permitió que quien no los vivió pudiera enterarse cabalmente de ellos. En los capítulos posteriores, con mayor focalización en sucesos particulares, la propuesta ganó en claridad e interés. Algo que podría crecer aun más si los contenidos cobrasen autonomía frente a los contextos. Quizás eso ayudaría a curar a los personajes de ciertos estereotipos que los aquejan y a las anécdotas, de lo previsible que las acosa.
- 1
“Efecto Outlander”: se estrena la última temporada de la exitosa serie que es mucho más que una trama en las plataformas
- 2
Ricky Martin agotó todas las entradas y sumó una nueva fecha en el Campo de Polo
3El momento que nadie esperaba: Ryan Gosling y Eva Mendes se mostraron juntos en público tras una década
4El secreto de Chayanne que lo mantiene impecable a los 57 años






